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Teatro / 13 de febrero de 2019

Trama simple que no convence

No logra convencer. El espectáculo ofrece buenos números musicales, injertados dentro de una trama demasiado simple.

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* “La vida y las canciones de Palito Ortega tendrán su propio musical”; así se anunció la génesis de este proyecto. Carta documento mediante, con los ensayos avanzados y hasta la campaña gráfica en marcha, el popular cantante y compositor tucumano hizo saber a la producción que retiraba el permiso verbal para usar su repertorio. Semejante noticia generó una obvia mutación de la otrora ambiciosa propuesta. Lamentablemente, el resultado final evidencia que se buscó una solución apresurada y no logra convencer. El espectáculo ofrece buenos números musicales, injertados dentro de una trama demasiado simple.

En 1974, durante los festejos de fin de año, seis amigos sellan un pacto: apenas comiencen a sentir los síntomas de la vejez, prometen retirarse todos juntos a una casa en el Tigre, para disfrutar del ocaso de sus vidas. Cuarenta y cinco años después, reunidos con sus achaques y manías, se ven sorprendidos por un hecho que desata acontecimientos que robustecen el afecto que los une.

Los protagonistas son figuras entrañables de la época dorada del teatro, el cine y la televisión; lo saben y disfrutan del reencuentro con un público que celebra unos pocos diálogos risueños. El elenco femenino se luce por mérito propio: Nora Cárpena es muy graciosa en su imitación de Cristina Kirchner, Marta Bianchi, conmueve al aportar una cuota de dramatismo y Mercedes Carreras actúa, canta y baila de manera brillante. En el masculino no sucede lo mismo ya que los tres, librados a su suerte, están bastante desaprovechados: Rodolfo Ranni saca partido a un costado melancólico al recordar a su familia italiana; Alberto Martín sostiene con oficio un personaje deslucido; y Jorge Martínez, en el rol de lector voraz, es confinado a estar sentado en un sillón durante casi media obra.

Finalmente, algunos de los mejores exponentes del género local como Christian Giménez, Ivanna Rossi y Natalia Cociuffo, se destacan en canciones y coreografías. Entre los rubros creativos, sobresale la imaginativa escenografía de René Diviu.

“Viva la vida” libro y dirección de Valeria Ambrosio. Con Mercedes Carreras, Nora Cárpena y elenco. Lola Membrives, Av. Corrientes 1280.