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Cultura / 11 de agosto de 2019

Gustavo Cerati cumpliría 60 años: un artista para las masas

El músico, fallecido en 2014, marcó una época dentro del rock nacional. Legado y grieta en el ámbito de la cultura.

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Gustavo Cerati
Gustavo Cerati, junto a Soda Stereo primero y como solista después, se convirtió en uno de los máximos referentes del rock argentino y sudamericano. | Cedoc Perfil

“Gustavo Cerati fue un arquitecto del sonido”, dijo Charly García el 4 de septiembre de 2014, día en que falleció el ex líder de Soda Stereo. Esa definición certera y poética al mismo tiempo es, quizás, una de las más ajustadas para pensar la figura de Cerati con el paso del tiempo. Líder de una voz única, elogiada incluso por sus detractores, el músico que hoy cumpliría 60 años marcó un antes y un después dentro del rock y la música popular en Argentina y la región.

Música para las masas. Desde sus comienzos en los 80’s con Soda Stereo, Cerati pudo combinar algo que muy pocos lograron en el país: mezclar lo popular, lo masivo y lo pretencioso. Incluso en los primeros discos de la banda que marcó el ritmo de una generación, había algo más que ritmos bailables y letras pegadizas: humor inteligente, estilos desafiantes y una calidad que superaba la media.

Constructor de sonidos especiales, retomando la definición arquitectónica de Charly, Cerati siempre tuvo que lidiar con uno de los males argentinos: la definición por la negativa (“Yo no soy como tal”, “Me gusta esto porque no me gusta lo otro”). Así, se perdió mucho tiempo en una grieta cultural que no sirvió de nada, más que para engordar bolsillos que están bastante lejos de la producción artística en sí.

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Por suerte, esa vieja rivalidad entre Soda Stereo y Patricio Rey y sus redonditos de ricota, calificada como “futbolística” por el propio Cerati, hoy ya empieza a quedar obsoleta gracias al tiempo que todo lo pone en su lugar. Lejos de pensarse como sonidos antagónicos, ambos grupos pueden ser absolutamente complementarios. Además, es algo que se comprueba de manera sencilla: muchos de los seguidores de las dos bandas ya pueden empezar a decir a viva voz que, en realidad, siempre le gustaron las dos.

Cambio constante. Si hay algo que caracterizó a la carrera de Cerati, fue su impulso por correrse de lo que se esperaba de él, algo que el ambiente del rock nacional no siempre ve con buenos ojos. Lejos de convertirse en su propia copia, el músico nacido en 1959, se escapaba de lo prefabricado. 

“Estoy en muchos aspectos fuera de los patrones que se podrían esperar incluso de mí mismo y eso lo hice a propósito porque lo necesitaba“, declaró durante la ronda de presentación de su último disco, Fuerza Natural, lanzado en 2009. Esa misma declaración podría aplicarse para cada uno de sus discos a partir de Canción Animal (1990), el álbum cúlmine de Soda Stereo. Dos años después de ese fenómeno de masas, publicaba junto a Daniel Melero Colores Santos, una apuesta musical que se corría del espíritu rockero y se disponía a experimentar con la música electrónica. Convertido en un disco de culto, ese disco sirve para pensar todo lo que vendría en la carrera de Cerati después, ya vuelto un artista que se corría de los lugares cómodos y que no sacaba ventaja de lo cosechado.

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Así, tanto en la triada de la primera mitad de los 90’s [Dynamo (Soda Stereo), Amor amarillo (solista), Sueño Stereo (Soda Stereo)], como en el resto de sus discos solistas (Bocanada, Siempre es hoy, Ahí vamos, Fuerza Natural) y en sus discos grabados en vivo, Cerati se reinventaba como un camaleón desafiante: en vez de de camuflarse en su propio póster, decidía cambiar de color. 

Gustavo Cerati
Charly García junto a Gustavo Cerati. | Cedoc Perfil

Legado. Pese a su temprana muerte en el 2014, es posible encontrar a Cerati alrededor nuestro gracias a las nuevas bandas de lo que en general se llama “indie argentino”. Desde su fraseo hasta cierta tensión poética en las letras, el legado del músico porteño es clave para pensar la música del siglo XXI.

“Lo práctico ganó sobre la calidad,  y a mí me preocupa el ser humano”, afirmaba en el 2009 en relación a la tiranía del mp3, aún lejos del fenómeno actual que es Spotify a nivel local e internacional. Adelantado a su época, algo parece claro: mientras que en los 80’s y 90’s parecía difícil correrse de la sombra de García y Spinetta, continuada y actualizada por músicos como Fito Páez o Andrés Calamaro, Cerati agregó una nueva vía que no se aleja ni se acerca demasiado a las demás.

Cerati, con el paso del tiempo, mantiene una independencia conectada, algo que en definitiva es clave para pensar cualquier obra artística que logre llegar a los demás.