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Sociedad / 10 de septiembre de 2019

De modelo a cronista política: las primicias de Luciana Salazar

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Luciana Salazar
Bombas. Salazar sorprendió a todos con las informaciones que brinda a través de Twitter. Lejos de los escándalos y cerca de la coyuntura nacional, se ilusiona con conducir un programa de actualidad. Fotos: Juan Ferrari y Cedoc.

Datos precisos, primicias e intimidades del poder. Luciana Salazar se convirtió en las últimas semanas en la personalidad que ha brindado información más impactante sobre la ajetreada realidad nacional. Desde su cuenta de Twitter, en la que cuenta con más de un millón y medio de seguidores, la rubia marcó la agenda mediática gracias a sus posteos. Alabada por algunos y fustigada por otros, Salazar asumió este nuevo rol y merced a su acceso a fuentes de información privilegiada, que asegura que no revelará, dio a conocer una faceta desconocida suya.

“AF comió asado en casa de un argentino en el elegante barrio de Aravaca….entre los invitados estaba Tito Fernandez ¿ministeriable?” o “Volvemos al cepo?? Pero lo podríamos definir acorde al Pro “el cepo cheto”, fueron algunos de los últimos tuits de actualidad con los que la rubia demostró su nueva cara y dejó en claro que maneja información calificada tanto del oficialismo como de la oposición. De hecho, el 11 de agosto, ella fue la primera en dar a conocer los resultados de las PASO minutos antes de que el Gobierno brindara los resultados oficiales.

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Alejada de los escándalos que le valieron su lugar en la constelación de estrellas locales, “Lulipop” ahora se deja ver como una cronista de la actualidad nacional y que además maneja datos que son la envidia de cualquier periodista o analista político. Tanto que todos se preguntan quién o quiénes son los que le hacen llegar esa información.

Interés. “Quiero aclarar que para nada pretendo ser periodista ni ponerme en un lugar que no me corresponde. Pero sí es verdad que me gusta hablar mucho de política”, afirma a NOTICIAS Salazar y agrega que siente fascinación por la “rosca”: “El chisme político me encanta. Yo pertenezco al mundo del espectáculo pero no me divierte ese mundo. Ni siquiera lo consumo”.

Este interés es palpable en su cuenta de Twitter. Allí, Salazar se anima a hablar de todo. Pero si bien algunos posteos son sólo opiniones, los que más resaltan son aquellos en los que brinda primicias. No sólo anticipó los resultados de las elecciones y el “cepo light”, sino que además cuenta con información y rumores a los que sólo tiene acceso el denominado “círculo rojo”.

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Haciendo gala de la máxima periodística de no revelar las fuentes de información, Salazar afirma que no dará a conocer cómo ni a través de quién es que obtiene esos datos. “Tengo tres fuentes. Además conozco otra gente de la política que me va contando cosas”, es su explicación. Igualmente, reconoce que una de esas “gargantas profundas” es la que le pasa la información más contundente, que conoce hace cuatro años y con la cual suele chatear todos los días.

Luciana Salazar

Que Luciana tenga este acceso a datos sensibles y que opte por darlos a conocer por su encanto con el mundo político ha alertado a varios. Según trascendió, aunque suena exagerado, el Gobierno habría puesto a sectores de inteligencia a investigar quiénes son esos informantes. En tanto, los rumores sobre las supuestas “gargantas profundas” no paran de aparecer y se señala tanto a funcionarios nacionales como a empresarios con llegada a la Casa Rosada o a importantes líderes opositores. Ella prefiere jugar al misterio y ni siquiera responde estos rumores. Incluso explica que se ríe de las versiones que indican que sus informantes son Jorge Rial, Sergio Massa o su ex Martín Redrado, las versiones que más fuerza tomaron y que rápidamente fueron desmentidas.

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Apariencias. Claro que tanta exposición le valió a Salazar el enojo de algunos sectores. “Hace un año había twitteado ‘FMI pan para hoy, hambre para mañana’ y eso desató un furia terrible de trolls que me hostigaron. En ese momento frené, pero después dije: ‘Basta, no me voy a callar porque me escriba esta gente que encima son todos truchos, pagos’”, reflexiona Luciana que afirma que tras sus reiterados posteos de actualidad los insultos sólo han ido en aumento.

Pero entre tantos agravios, los que más le molestan son aquellos en los cuales se descalifican sus opiniones y datos por el sólo hecho de ser quien es: “Me ningunean con argumentos misóginos. O también con que soy exuberante y rubia. Y eso me molesta soberanamente”, dice.

Incluso dos celebridades tuiteras identificadas con el macrismo como Juan Acosta y Alfredo Casero la atacaron y eso devino en un cruce. Estos ataques sacaron a relucir otro costado desconocido: su cara más combativa. “La gente por ahí no sabe eso de mí porque no me gusta mostrarlo en cámara, pero soy una mujer de armas tomar y si me atacan me voy a defender siempre. Y la verdad, no me iba a quedar callada”, relata.

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Reperfilamiento. “Algunos quizá recién llegan a conocer este lado de Luciana, pero la verdad es que el que la conoce sabe que a Luciana siempre le interesó la política y la actualidad y que se preocupa por estar infomada y saber”, explica a NOTICIAS Augusto Tartúfoli, quien condujo junto a Salazar “Chismoses”. Tartu rememora que incluso en los cortes del programa solían hablar de temas coyunturales de la realidad nacional y que lejos de lo que puede parecer, habla de política.

“No sé si las ‘bombas’ tuiteras van a seguir. La realidad es que el país está pasando una crisis muy importante, entonces da para que uno tenga esta verborragia y dé a conocer la información o los datos que tiene”, apunta ella. En tanto, su nuevo rol le puede garantizar nuevas oportunidades laborales ya que según pudo saber NOTICIAS tiene varios proyectos para conducir programas de actualidad el año próximo. “Me encantaría”, se sincera.