ECONOMíA | 18-07-2021 00:05

La economía con la mirada puesta en Brasil

La política cambiaria del Banco Central termina condicionada por el movimiento del Real, siempre presente en el éxito o fracaso cambiario.

En los últimos años hemos visto cómo la política cambiaria del BCRA termina condicionada por el movimiento del Real. Entre mediados de marzo y fines de junio de 2021, el Real sufrió una apreciación nominal. Pasó de R$5,9 a R$4,9 por dólar. Esto le permitió al BCRA bajar el ritmo de devaluación del Peso, sin comprometer la competitividad (precio) con respecto a nuestro socio. Sin embargo, en los últimos días el Real comenzó a depreciarse nuevamente (de R$4,9 a R$5,26) y puede complicar el esquema cambiario de cara al período pre electoral.

Por ejemplo, en la crisis internacional de 2008/9 (subprime), el dólar en Brasil, en febrero de 2009, llegó a subir casi un 44% interanual . En 2008, Argentina venía con un dólar que subió solo 8,4%. Pero, a mediados de 2009, el tipo de cambio aceleró el ritmo de la depreciación y el BCRA tuvo que convalidar una suba del dólar del 25% interanual, triplicando el aumento del año anterior. Tras el derrumbe del precio internacional de los commodities a mediados del 2014, Brasil sufrió una rápida depreciación de su moneda que duró hasta el 2015. El dólar en Brasil pasó de R$2,44 por dólar en septiembre de 2014 a R$3,95 por dólar 12 meses después: es decir, un alza del 54% interanual. Mientras que la Argentina que ya había devaluado en 2014 (subió el dólar oficial un 20% en enero de 2014), tuvo que volver a devaluar a fines de 2015, ya que el dólar había quedado muy atrasado respecto de los precios internos. Y, además, había perdido competitividad respecto del resto de las monedas de la región (especialmente de Brasil).

Por otra parte, el sábado pasado, se supo que la Comisión Nacional de Valores (CNV) iba a limitar aún más el cupo para operar el dólar CCL. Luego, el BCRA dispuso algunos cambios normativos para obstaculizar las maniobras. Por lo que el dólar blue registró otro salto a comienzos de esta semana. Y en la plaza mayorista predominó la oferta de divisas, en medio del fuerte ingreso de dólares por parte del campo. La cotización paralela registró un nuevo incremento y la brecha con el oficial mayorista ascendió a casi 85%.

Finalmente, el lunes 12 se publicó en el Boletín Oficial la Resolución 895/2021 que establece las nuevas restricciones y fija los plazos para liquidar bonos, estipulando un plazo mínimo de tenencia de dichos valores en cartera de 2 días hábiles. La excepción se contempla en aquellos casos en que la acreditación sea producto de la colocación primaria de valores negociables emitidos por el Tesoro Nacional o se trate de acciones y/o Cedears, con negociación en mercados regulados por la CNV. La cantidad de valores vendidos no podrá ser superior a 50.000 nominales, emitidos bajo ley local y/o bajo ley extranjera.

En síntesis, la cotización del dólar en Brasil es clave para ver cómo sigue la estrategia del BCRA y para saber cuánto margen tiene para continuar con el esquema de atraso del dólar oficial como ancla de la inflación en un año electoral. Lo cierto es que, desde mayo de 2021, el Real se apreció nominalmente: pasó de R$5,85 a R$4,9 a finales de junio. Esto ayudó al BCRA a poder bajar el ritmo de las micro devaluaciones de 4% mensual en enero pasado a solo 1,2% en junio. El BCRA simultáneamente, acumuló compras netas de dólares por U$S5.666 millones entre mayo y junio. Difícilmente hubiese tenido esa performance, pese al boom de los commodities, si el Real continuaba depreciándose y el dólar hubiera superado los R$6. No obstante, en los últimos 20 días, el dólar en Brasil revirtió su evolución y aumentó 7,3%. El quiebre de tendencia, que se observa también en otros países de la región, ante la reversión del ingreso de capitales por el temor del impacto de la variante Delta y el refugio en bonos del Tesoro norteamericano, puede complicar el esquema cambiario del BCRA.

Ahora, contrariamente a lo que ocurre en Brasil, en Argentina el dólar oficial sube a un ritmo de 1,2% mensual y la inflación sigue instalada arriba del 3% mensual. Es decir, el peso se aprecia en términos reales (el país se encarece en términos de competitividad) casi un 2% por mes. En otras palabras, mientras Brasil se abarata en dólares, Argentina se encarece en términos del dólar oficial y pierde competitividad. Las exportaciones argentinas se encarecen en el mercado brasileño y las importaciones provenientes de Brasil se abaratan. Será clave seguir monitoreando la evolución del Real para saber con cuánto poder de fuego se cuenta.

Más allá de la mirada en el país vecino, en el G20 se buscó fondos para reforzar las reservas y aliviar las tensiones cambiarias pero también para financiar la producción. Siguen adelante las reuniones técnicas con el FMI para dar un mayor marco de previsibilidad y anclar expectativas de acá a los próximos meses. Se espera que los U$S4300 millones en Derechos Especiales de Giro (DEG), que repartirá el Fondo en agosto entre los países miembro, permitan cubrir vencimientos de deuda y robustecer al BCRA.

 

*Federico Pablo Vacalebre es profesor de la Universidad del CEMA.

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por Federico P. Vacalebre

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