Martes 28 de septiembre, 2021

POLíTICA | 29-09-2019 12:33

Campaña #SíSePuede: La intimidad de la última apuesta electoral de Mauricio Macri

La cocina de la marcha por 30 ciudades del Presidente. Caos de organización, vuelta al optimismo y críticas internas.

La marcha por 30 ciudades en 30 días todavía no empezó y en el equipo de campaña de Mauricio Macri ya están agotados. “Es algo que no está en nuestro ADN. Hay que movilizar a los funcionarios, a la tropa, es un caos”, cuenta un integrante del grupo a NOTICIAS el miércoles 25 de septiembre. En ese mismo momento, el Presidente usa la Quinta de Olivos para recibir a candidatos de su espacio y en Barrancas de Belgrano corren en busca de tarimas y parlantes para que ningún vecino se quede sin escuchar la arenga oficial.

La última estrategia del Gobierno para intentar llegar al balotaje descoloca a los funcionarios de perfil técnico, más acostumbrados a diseñar campañas para convencer a indecisos por Whatsapp y programar anuncios en Facebook que a organizar caravanas. Pero más allá del estrés, quieren mostrar optimismo.

Esa fue la bajada de línea de Macri y el mensaje que Marcos Peña bajó a su gente tanto en Casa Rosada como en la sede del PRO de Balcarce 412, donde la circulación por estos días es constante. “Tenemos que volver a mostrar nuestra identidad, los valores que expresamos, quiénes somos”, resumen en el búnker. Y repiten una frase que el publicista Joaquín Mollá pronunció en las últimas semanas, cuando se reorganizaba la estrategia: “La campaña pasada nosotros fuimos ellos y ellos fueron nosotros”.

Cuentan que Mollá usa esa frase para explicar por qué hay que cambiar el clima de desesperación que vivió el oficialismo y recuperar la calma con la que se movió el Frente de Todos. Quieren tomar las riendas de la conversación y bajar los niveles de locura. Fue justamente el publicista que inició a Macri en el budismo, y que dejó su casa en Miami para concentrarse en la campaña local, quien propuso que el grito de guerra PRO “Sí se puede” fuera el slogan de la campaña que pretende recuperar el terreno perdido. Hay varios convencidos de que la idea funcionará. Y el primero, dicen, es el Presidente.

A la calle. En la mesa política que formó Macri tras las PASO, la mayoría votó a favor de salir de las oficinas. “Había que ir a una campaña más territorial, no confrontativa, con propuestas concretas y futuro”, dice un ministro con peso en el Gabinete.

Los votantes macristas también lo pidieron, según los focus group que Jaime Durán Barba mostró en las últimas semanas. Y los cerebros PRO lo comprobaron tras las dos marchas que activistas digitales y artistas organizaron en apoyo a Macri (en Plaza de Mayo el 24 de agosto) y a María Eugenia Vidal (por su cumpleaños, el 8 de septiembre en Morón).

Como entonces, Macri cuenta con los fanáticos apoyos de Alfredo Casero, Luis Brandoni y Juan José Campanella, quienes amplifican la convocatoria con mensajes como “después no te quejés, salí esta vuelta porque es necesario”, “el kircherismo está dispuesto a todo” o “si no hay fraude, ganamos en primera vuelta”. Los tres ya fogonean otra marcha, “la del millón” del 19 de octubre, una semana antes de la elección.

Hasta la veda, Macri tiene 27 días para hacer anuncios en 30 localidades, por lo que deberá estar hasta en dos ciudades en la misma jornada para cumplir el plan. Él mismo dará a conocer las paradas del recorrido en sus redes, donde ya arrojó consignas: compartir convocatorias en Whatsapp, llevar carteles y reflejar todo en Twitter, Facebook e Instagram.

La marcha del #SíSePuede” será una forma de solucionar esa “falta de calle” que admitió Peña en agosto, aunque en su equipo reconocen que no es la mejor. “Lo que faltó fue caminar los barrios, hablar con los vecinos, pero para eso ya no hay tiempo”, reconocen a NOTICIAS en el equipo de campaña.

Para lo que sí hay tiempo es para “darla vuelta en el uno a uno”, agregan, usando palabras de Peña. Ese “uno a uno” ya no será en los grupos de “mamis y papis del jardín” en los que el jefe de Gabinete sugería convencer votantes porque dicen que “Marcos se dio cuenta de que esa idea (la misión de los jubilados Defensores del Cambio) no funcionó”.

Tarde. Analistas consultados por NOTICIAS coinciden en que la estrategia no garantiza que Juntos por el Cambio se acerque a Alberto Fernández. Guillermo Vagni, creador de “Políticos en Redes”, sostiene que #SíSePuede “es una convocatoria demasiado cerrada” y pone de ejemplo el spot de invitación: “Dice ‘somos’ en referencia a los que ya están apoyando las ideas del oficialismo” y hace foco “en los valores cuando las PASO ya mostraron que la gente vota por su bienestar antes que por otras cosas más abstractas”. Luciano Galup, autor del libro “Big data y política”, se suma al análisis: “Si en el Gobierno creen que el apoyo en la calle de ese núcleo duro es una tendencia para dar vuelta el resultado se equivocan, porque minorías que acompañan tienen casi todos los espacios”. En el búnker PRO surfean las críticas y repiten que ahora lo único que queda es “morir con las botas puestas”.

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