Jueves 19 de mayo, 2022

SOCIEDAD | 09-04-2022 11:12

El mea culpa de Victoria Vanucci

La ex esposa de Garfunkel volvió al país y habló de su transformación personal. Chef top, nueva pareja y proyecto con Netflix.

Victoria Vanucci jura que cambió. Que ya no es la misma. Que, luego de un “proceso de sanación” en el que se conectó con “la Pachamama”, logró dejar atrás los fantasmas de la atormentaban, recuerdos de un pasado que incluían desde una foto cazando animales a sus días de matrimonio con Matías Garfunkel, el polémico empresario de medios que quebró al Grupo 23 y luego huyó a Estados Unidos. Pero Vanucci, que volvió al país y hasta a hablar en público, jura que de eso queda poco y nada. Ahora es una chef exitosa en California, rearmó su vida en pareja con un empresario de la música estadounidense y hasta se animó a decirle que no a una serie en Netflix. Transformación total de quien supo ser una de las villanas de los últimos años.

En octubre del 2016, NOTICIAS había llevado el caso de ella y de su entonces marido en la tapa. “Intimidad de una perversión”, era el título de la revista, donde se contaba la historia negra del empresario de medios K que huyó a Miami en pleno derrumbe de sus negocios. Fue una publicación que a Vanucci no le gustó, y de hecho se lo dijo a este medio en una entrevista que le dio un mes después. Desde Miami, la otrora modelo se quejó, en pleno reportaje. “No soy una mujer perversa. Estoy sentada con el medio que puso ese titular. Esa tapa me pareció muy fuerte, llamar perversa a una mujer”, dijo, desde Estados Unidos, donde admitió que era “una de las mujeres más odiadas” de Argentina. En ese reportaje ella habló de la “crisis” con Garfunkel, de que “se arrepentía” de muchas cosas y de que había varios aspectos de su personaldiad en los que estaba “trabajando”. Era un anticipo del giro que haría poco tiempo después.

Cambios. “Un día no tenía ganas de vivir y mis hijos me rescataron”, contó Vanucci en un reportaje con Infobae. Ella volvió al país por el delicado estado de salud de su madre, que atraviesa un cáncer, y después de años volvió a hablar con un medio. “La fama marea, el dinero marea, y a mí me mareó de tal forma que me alejó de quien quería ser. Me puso en un mundo que no era el mío, trataba de pertenecer, pero no lo lograba, y todo lo que había construido se vino abajo. Mis amistades desaparecieron. No había nadie que me ayudase en nada, ni siquiera emocionalmente. Sabía que debía seguir respirando porque estaban mis hijos. Pero no podía pasar delante de un espejo, no podía verme”, dijo en la entrevista en la que contó que sufrió un severo cuadro de depresión durante cuatro años.

Pero ahora Vanucci dice que está mejor, que gracias a su “voluntad natural” se pudo reconectar con ella misma y salir de ese pozo. En San Diego instaló su primer restaurante vegano. Ahora vive en Los Ángeles, donde también trabaja de chef, especializada en cocina peruana y japonesa, y de un “modo saludable”, y de hecho entre su distinguida clientela están las hermanas Kardashian, celebridades top de Estados Unidos. Atrás quedó la época en la que tenía una marca de lencería erótica, o en que subía fotos en su mansión en Belgrano y rodeadada de obras de arte millonarias. En su nueva faceta tiene una huerta orgánica y una cadena de restaurantes de “gastronomía sustentable”, que hasta incluye el apoyo que le da a un proyecto llamado “Pachamama”, que busca concientizar sobre el cuidado del planeta y el medio ambiente. En el 2021, de hecho, había logrado recaudar 100 mil dólares para “Humane Society”, la ONG que se dedica al cuidado de animales más importante del país del norte.

En este trajín de su nueva vida es que Netflix había empezado a grabar un documental sobre su trabajo ecologista -e incluso grabaron un piloto- pero, según cuenta Vanucci, el proyecto quedó en pausa por una decisión de ella. “Ser famosa, y más aún al nivel que implica la popularidad americana, no es lo que quiero. Ya no. Soy una empresaria enfocada totalmente a la industria gastronómica. Y honestamente, todavía no sé cómo podría compatibilizar todo ese perfil con mis panic attacks”, dijo. También reveló que por ahora sólo sigue con su canal de Youtube, “Cooking with Vick”, el apodo con el que prefiere que la llamen. “Miriam”, el nombre religioso que adoptó cuando se casó con Garfunkel, lo dejó de usar, aunque contó que sigue sintiéndose judía, igual que sus dos pequeños hijos. Con su ex esposo tiene una relación “correcta”, dice.

En el futuro, cuenta Vanucci, piensa volver a Argentina con sus hijos, para que conozcan más al país y se familiaricen con el castellano. Como pasó siempre, ella seguramente va a seguir dando que hablar.

 

 

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