jueves, noviembre 21, 2019

MUNDO | 18-09-2019 12:28

Elecciones en Israel: otra campaña del miedo

El clima de tensión en Medio Oriente refuerza la política belicista de Netanyahu.

A días de las elecciones parlamentarias en Israel, Benjamin Netanyahu explota a su favor la crecida en las tensiones con los vecinos árabe. El primer ministro, reelegido por un margen estrecho frente al ex general Benny Gantz, no pudo conformar una coalición de gobierno, Se apresuró entonces a llamar a nuevas elecciones antes de que fuese el turno del ex Jefe del Estado Mayor en el Knesset, el parlamento israelí de cámara única de 120 escaños.

Ahora, a días de otra votación, sacude la campaña con los fantasmas de qué pasaría sin su figura en el poder. En el centro de la escena política desde 1996 (es el primer ministro que más tiempo ha ocupado el cargo en la historia de Israel), Netanyahu hace campaña con imágenes que lo muestran tanto con Donald Trump como Vladimir Putin, pruebas de sus peso geopolítico -y el calibre de sus aliados- a la hora de contener a los rivales árabes de la nación judía.

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Lluvia de misiles. En la víspera de otro aniversario del atentado que derrumbó las Torres Gemelas, y mientras realizaba un acto de campaña, Netanyahu debió interrumpir su discurso para buscar refugio cuando dos cohetes fueron lanzados desde Gaza con objetivos en Ashdod, donde el primer ministro se encontraba. El ataque se producía apenas horas después de que Netanyahu anunciara que, si se impone en las próximas elecciones, Israel anexará todas las colonias judías en el Valle del Jordán, la zona fronteriza con Jordania que se encuentra en la Cisjordania ocupada.

"Cerca de medio millón de israelíes han estado bajo el fuego hace unos minutos por dos cohetes lanzados desde Gaza hacia las ciudades portuarias de Ashkelon y Ashdod. Afortunadamente, han sido interceptados por el sistema de defensa aérea Cúpula de Hierro", confirmaron las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) en Twitter, mientras del otro lado de la frontera se iniciaban las evacuaciones, según el “Times of Israel”, presumiendo la respuesta contra el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).

Días antes, el pasado fin de semana, Hamás y la Yihad Islámica felicitaban a Hezbolá, que desde el Líbano había realizado sendos ataques. "La resistencia libanesa tiene derecho a defenderse a sí misma y a su pueblo ante la agresión", apuntó el comunicado de Hamás en referencia al intercambio de proyectiles entre ambos bandos en la frontera libanesa hace una semana, y en claro apoyo al partido-milicia chií libanés Hezbolá. Por el lado de la Yihad Islámica el mensaje había sido aún más directo: "venganza sobre Israel". Y extendían el apoyo al secretario general del grupo libanés, Hasán Nasrala.

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Fuego cruzado. Israel confirmaba que Hezbolá había lanzado tres proyectiles desde Líbano contra una base militar israelí en la frontera, en represalia por los ataques contra Hezoblá en Siria y Beirut. Uno de los misiles impactó contra la ambulancia militar y otro contra una posición militar israelí junto a la frontera. La contra respuesta de Israel incluyó el envío de helicópteros de combate.

"Devolvimos el fuego hacia el origen del ataque en el sur del Líbano", precisó la cuenta oficial de Twitter del ejército. Y el ejército libanés confirmó el impacto de más de 40 misiles israelíes en la localidad de Avivim con numerosas baja. "El Ejército israelí ha abierto fuego contra las localidades Marun al Ras, Aitarun y Yarun, donde han lanzado más de 40 misiles, lo que provocó incendios en las localidades cercanas", dio cuenta la agencia oficial de noticias rusa RIA Novosti.

En el otro frente, en Gaza, las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) atacaron el pasado miércoles “15 objetivos terroristas”. Y el conflicto se avivaba con la arenga de Al Qaeda. Ayman al Zawahiri, líder del grupo terrorista, instó atacar a Israel y sus aliados europeos y estadounidenses en todo el mundo. "Mis hermanos muyahidines en Palestina y en el resto de la nación musulmana. Los intereses de Israel y sus aliados estadounidenses, británicos, franceses, rusos y europeos están esparcidos por todo el mundo", subrayó el sucesor de Osama bin Laden en un vídeo distribuido por el brazo mediático de la organización terrorista, As Sahab.

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“Nosotros debemos perseguirlos en todas partes en cualquier momento y lugar de vuestra elección. Sed inventivos y creativos en vuestros métodos. Ataquémosles en represalia por sus crímenes en Palestina y su apoyo a Israel", disparó Al Zawahiri, que sucedió a Bin Laden tras su muerte a manos de las fuerzas especiales de Estados Unidos en Pakistán, cerca de la frontera con Afganistán.

Foco de conflicto. Con su discurso de campaña Netanyahu apunta a su núcleo duro de votantes de derecha que avalan respuestas militares de este calibre, mientras Gantz pregona la búsqueda un acuerdo de paz (sin dejar la mano dura propia de un ex militar). El primer ministro prometió sumar al país el Valle del Jordán, la zona fronteriza con Jordania que se encuentra en la Cisjordania ocupada: "un lugar al que se puede aplicar inmediatamente la soberanía israelí tras las elecciones es el Valle del Jordán", lanzó. No obstante aclaró que esperará a dar el paso hasta "después de las elecciones" por respeto a la Administración de Donald Trump y su esperada propuesta de plan de paz entre israelíes y palestinos, que Washington ha adelantado que se conocería tras la cita con las urnas en Israel el próximo 17 de septiembre.

"Quiero de ustedes un mandato claro para poner bajo soberanía israelí todos los asentamientos", pidió astuto a los votantes de la región, que verían mejoras concretas en la calidad de vida si eso sucede. Netanyahu insistió en que Israel podrá "definir al fin sus fronteras permanentes, prometiendo que Judea y Samaria (Cisjordania) no se conviertan en Gaza". Según el político en campaña, el país "no ha tenido este tipo de oportunidad" de poder definir sus fronteras desde la Guerra de los Seis Días en 1967 y "puede no tenerla en otros 50 años". Plantea así una encrucijada que ata al destino del país a su persona, como lo deja claro toda su campaña del último mes.

Otros jugadores. Aunque la alianza es con Trump, Netanyahu perdió en la última semana a dos interlocutores directos. El primero fue Jason Greenblatt enviado especial de Estados Unidos para Medio Oriente. "Después de tres años en mi Administración, Jason Greenblatt abandonará (su puesto) para buscar trabajo en el sector privado", anunció Trump en un tuit en el que destacó "su dedicación a Israel y a buscar la paz" y, en el plano personal, su "lealtad" y amistad. "Le echaremos de menos", cerró el presidente estadounidense que en paralelo le aceptaba la renuncia a John Bolton, asesor de Seguridad Nacional .

La partida de Greenblatt le abrió el camino al yerno de Trump, Jared Kushner (otro caso de nepotismo), asesor presidencial que ha trabajado junto al ex enviado especial y al embajador estadounidense en Israel, David Friedman, en el denominado "acuerdo del siglo".

La partida de Bolton, en tanto, fue festajada por el gobierno iraní. Hesameddin Ashena, asesor del presidente Hasán Rohani tuiteó: “la marginalización y eliminación de Bolton no es un accidente sino un signo decisivo del fracaso de la estrategia de máxima presión de Estados Unidos ante la resistencia de Irán".

Misma Política. La salida de John Bolton relanzó al secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, quien tomó la posta en la guerra dialéctica con Irán. El jefe de la diplomacia norteamericana planteó el jueves sus preocupaciones por la "falta de cooperación plena" del régimen iraní con la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) y vinculó su actual comportamiento con un "patrón de mentiras" que se remonta 40 años atrás, a la Revolución Islámica de 1979.

"Negaremos al régimen todas las vías para lograr un arma nuclear", escribió Pompeo en Twitter. Washington a la denuncia de Netanyahu sobre la existencia de una nueva instalación iraní para el desarrollo de armas nucleares.

Nuevos misiles. Durante meses, Teherán y Washington han estado enroscados en un enfrentamiento sin cierre a la vista. Desde que Estados Unidos se retiró unilateralmente del acuerdo nuclear con Irán, Trump les ha impuesto duras sanciones económicas para obligarlos a negociar. La respuesta de Irán ha sido la escalada de las tensiones con una fuerte propaganda de su desarrollo misilístico. El mes pasado Teherán probó el nuevo sistema de misiles tierra-aire móvil de largo alcance, el Bavar-373.

El general Hossein Alaei, ex comandante de la Guardia Revolucionaria, explica que "se ven aviones y satélites estadounidenses espiando constantemente el espacio aéreo iraní, por lo que Irán debe defenderse y mantener su cielo seguro".

Desde Washington aseguran que tras el fracaso de la política impulsada por John Bolton, ahora Trump evalúa aliviar las sanciones y dar paso a la vía diplomática para redactar un nuevo acuerdo con el régimen iraní. "Veremos qué sucede", dijo después de que se le preguntó acerca de la retirada de las penalidades, y reiteró que no desea un "cambio de régimen" en Irán.

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