Lunes 23 de mayo, 2022

MUNDO | 25-08-2021 15:41

Indignación mundial con el machismo violento del régimen talibán

Miles de mujeres viven con terror la vuelta del extremismo a Afganistán. Las manifestaciones en Kabul y en el mundo.

La toma del poder de los talibanes en Afganistán generó pánico sobre el futuro de las mujeres en ese país. Mientras crecen los movimientos feministas y sus conquistas de derechos en gran parte del mundo, hoy en territorio afgano se teme lo peor. 

Mal recuerdo

 “Cerraron los salones de belleza y las peluquerías. A los sastres se les ordenó que no tomaran medidas de las mujeres para hacerles ropa y se destruyeron las revistas de moda. Luego cerraron las escuelas para niñas, no podían trabajar e impidieron a las mujeres asistir a los hospitales generales”, describe Ahmed Rashid, escritor paquistaní, en su libro Los Talibán.

El listado de prohibiciones aplicadas en esos años es amplio. Los hombres debían llevar barba y vestimenta holgada, o sino eran golpeados en la vía pública. Las mujeres fueron quienes recibieron la peor parte. Se las redujo a estar en su casa, y salir ocasionalmente acompañada de un hombre de su familia, con la obligatoriedad del uso de la burka

Los talibanes que surgieron en la década del ‘90 en las escuelas coránicas, pertenecen mayoritariamente a la etnia pashtun y parte de ellos habían combatido al Ejército Rojo tras la invasión soviética en 1979. Tomaron el poder a la fuerza en 1996 y aplicaron la sharia o Ley islámica, por la cual según su interpretación se prohibía la música, televisión, y las canchas de fútbol eran utilizadas para ejecuciones públicas.

Volvieron mejores

La historia parece repetirse tras la conquista del domingo pasado de Kabul, la capital afgana y ya con más del 90% del país bajo el control de los talibanes. Era una situación que se anticipaba con la retirada de las tropas estadounidenses después de 20 años, pero sorprendió la velocidad con la que los milicianos radicales tomaron terreno.

Mientras miles de afganos intentaban huir e incluso algunos se colgaban de los aviones y caían al vacío,  los miembros del Gobierno de facto hablaron con los medios “occidentales”, se mostraron en videos en las redes en el gimnasio e incluso en un parque de diversiones y prometieron que las mujeres van a poder trabajar y estudiar.

“En estos días vimos las primeras manifestaciones de las mujeres en Kabul, demandando sus derechos. El gobierno ha dicho que no los va a restringir, pero si nos basamos en la experiencia anterior se tomaron medidas que tenían que ver con la restricción de las mujeres a trabajar, a la educación”, explica la politóloga y doctora en Culturas Árabe y Hebrea, Carolina Bracco.

La especialista agrega que “cuando suceden estos acontecimientos toda la comunidad internacional parece estar interesada en los derechos humanos, pero en los últimos 20 años se han violado los derechos humanos y se ha mirado para el costado”. Bracco hace referencia a la necesidad de dar solución a los refugiados.

En ese sentido, la cineasta Sahra Karimi, que si bien nació en Irán es hija de afganos y estaba en ese país hasta la llegada de los talibanes, hizo un llamado a la comunidad internacional. “Han masacrado a nuestra gente, secuestraron a muchos niños, vendieron niñas como novias a sus hombres. Es una crisis humanitaria y, sin embargo, el mundo está en silencio. Vienen a matarnos”, escribió en una carta al salir del país.

¿El Islam?

“Los talibanes basan su cultura en lo religioso islámico de la tribu pastún. En la tradición islámica, en la época del profeta Muhammed, las mujeres nunca usaron burkas, es una vestimenta propia de la tradición pastún de Afganistán y Pakistán. La burka no es islámica”, explica en diálogo con NOTICIAS, la politóloga, musulmana y directora del Centro Intercultural Alba, Nancy Falcón, sobre uno de los temas que más polémica genera fuera del mundo musulmán.

Para la especialista, esta rama mezcla parte de su cultura con lo religioso y hacen una “lectura fundamentalista” del Corán, eso explica que sean rechazados por la gran mayoría de los musulmanes. “Puede ser que con las redes sociales, o con otras personas para compartir el Gobierno no sean tan rigurosos, pero no va a ser una situación democrática, no va a ser nada bueno para las mujeres. Quizás se asemeje a Irán o Arabia Saudita”, agrega Falcón.

Ocupación

Tras el ataque del 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos invadió Afganistán con el argumento de combatir al terrorismo de Al Qaeda que se ocultaba en ese país con el aval de los talibanes. Si bien con la llegada de las tropas extranjeras las milicias fueron reducidas y emigraron particularmente a Pakistán, no es que la situación para las mujeres haya sido un paraíso. Vivían una guerra, en un país de por sí conservador y tampoco mejoraron drásticamente sus derechos más básicos. Uno de ellos es la educación.

Casi un tercio de la población afgana hoy es analfabeta, según datos de la UNESCO. Si bien la tasa de alfabetización creció un 8% en los últimos años, el número promedio es 43%. Si se divide por género, el 55% de los hombres está alfabetizado mientras que las mujeres sólo el 29.8%, es decir que el 70% de las afganas no sabe leer ni escribir. Soviéticos, talibanes, tropas estadounidenses.

Afganistán es un país marcado por la guerra, la ocupación y la muerte. Varios analistas sostienen que la versión más moderada es una posibilidad, aunque las imágenes que surgen muestran lo contrario.

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Leticia Martínez

Leticia Martínez

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