MUNDO | 17-12-2020 13:10

Vacuna rusa: México y Brasil la reservaron pero apuestan a otros fabricantes

En México iniciarían la vacunación el 22 de diciembre con la vacuna de Pfizer. Bolsonaro todavía no define plan de vacunación, que se retrasó a febrero a la espera de la de AstraZeneca.

En agosto de 2020, Rusia registró Sputnik V, como la primera vacuna aprobada del mundo contra COVID-19. Desarrollada por el Instituto de Investigación Gamaleya, en Moscú, es una vacuna de dos vectores basada en adenovirus humano, que mostró una alta eficiencia y seguridad.

Había sido probada en especies animales y 76 voluntarios humanos cuando el presidente Vladimir Putin hizo el anuncio en agosto, y numerosos profesionales de la salud y expertos de todo el mundo expresaron su preocupación, afirmando que no había pasado suficientes ensayos clínicos que la avalaran.

La liberación masiva se esperaba para enero de 2021, pero hace días, se arrancó a vacunar en Moscú a menores de 60 años: porque la Sputnik V todavía debe ser apribada para los adultos mayores: el Gamaleya tiene en curso una prueba sobre 110 mujeres y hombres en esa franja de edad que ha dado supuestamente resultados positivos.

Sobre la base de ese estudio las autoridades rusas -y las argentinas también-, especulan que la vacuna rusa será avalada para el uso en mayores de 60 años para cuando llegue a nuestro país su primer envío: por estas horas, Calva Vizzotti, secretaria de Acceso a la Salud, negocia y articula en Moscú los plazos para el arribo de la vacuna en aviones de Aerolíneas Argentinas.

“Estamos esperando que se apruebe el uso de la vacuna Sputnik V en mayores de 60 años”, reconoció Vizzotti. Tenemos previsto que las primeras dosis que van a llegar se apliquen a médicos, enfermeros y diferentes trabajadores que la salud. En esas primeras tandas no está contemplado que se vacune a adultos mayores”, suman desde el ministerio de Salud nacional.

“Entendemos que se va a llegar con los plazos. No es novedad lo que dijo el presidente Putin. Es algo que ya se sabía y por eso se hizo la planificación de esta manera”, apuntaron desde el ministerio que dirige Ginés Gonzáles García, que se había apuntado para ser uno de los primeros inoculados con la Sputnik V al igual que el presidente Alberto Fernández.

“Para nosotros traer las vacunas y almacenarlas a la espera de una aprobación es ganar tiempo. Todo el mundo compró a riesgo”, apuntan desde el ministerio de Salud bonaerense.

El plan de vacunación argentino está atado a la vacuna rusa, tras la dilación en la entrega de las vacunas acordadas con Pfizer y Biontech, que ya ha sido aprobada en México y Chile, y se está aplicando ya en Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Arabia Saudita y Bahrein.

México se sumaría a partir del 22 de diciembre según los planes del gobierno de López Obrador, que todavía no avaló la Sputnik V, aunque tiene hecha una reserva por 32 millones de dosis.

La mexicana COFEPRIS (homóloga de la ANMAT argentina) ,fue la primera en Latinoamérica en aprobar la vacuna de la farmacéutica estadounidense y alemana Pfizer, y el plan de inmunización se iniciará según el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, con ayuda del Ejército “en la tercera semana de diciembre con los primeros 250.000 viales”.

Los fabricantes de la vacuna rusa anti Covid-19, Sputnik V, ya solicitaron a la cancillería mexicana que autorice los ensayos clínicos necesarios para la aprobación de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS). Y el país también apuesta a la china desarrollada por CanSino Biologics, tras el retraso en la producción de la vacuna de AstraZeneca.

Brasil, que había apostado también a contar tempranamente con la vacuna desarrollada en los laboratorios de Oxford, aun no tiene su plan de vacunación aprobado por ANVISA, la agencia responsable del control sanitario en el país vecino, que además aún no aprobó ninguna vacuna contra la COVID-19 para su uso generalizado.

Y a pesar de que el sitio de Sputink V apunta a Brasil con 50 millones de dosis (Argentina figura con 25), ANVISA todavía no la incluye en sus plan de vacunación, a la espera de mayores resultados.

Según Rusia y el Gamaleya, 50 países en todo el mundo realizaron pedidos de Sputnik V, de la que se realizaron estudios clínicos en Bielorrusia, India, Venezuela y los Emiratos Árabes Unidos. India adquiriría unos 100 millones de dosis y la empresa local Hetero produciría 100 millones de dosis más por año. Y otros 250 millones anuales de dosis se fabricarían de la Sputnik V en Corea del Sur, los mismos laboratorios que proverían a la Argentina.

Galería de imágenes

En esta Nota

Comentarios