Jueves 8 de diciembre, 2022

OPINIóN | 27-05-2022 15:00

Científicos textiles

Una historia que dio un viraje luego de una exposición internacional de innovaciones. Cómo la pandemia favoreció a la empresa.

Años atrás, KOVI era una pequeña empresa textil familiar argentina, como tantas otras. Nuestra historia dio un viraje luego de haber participado en una exposición internacional de innovaciones donde detectamos la oportunidad de fabricar toallas y toallones con telas absolutamente eficientes para inactivar hongos y bacterias.

Sin embargo, el gran cambio para la empresa se dio en marzo del 2020 cuando el coronavirus impactó mundialmente. El proyecto que teníamos se transformó en un producto destinado a prevenir el covid-19 y nació ATOM-Protect.

Desde entonces, trabajamos en la creación de mascarillas con tecnología especial de nanopartículas sanitizantes, en conjunto con científicos del Conicet, obteniendo un producto de alta protección y calidad, capaz de inactivar en cinco minutos el 99,9% de bacterias, hongos y virus. Al día de la fecha, despachamos en el país más de diez millones de unidades y elaboramos diariamente 15 mil mascarillas.

La empresa tiene tres desarrollos paralelos en su línea de productos textiles: Línea Repelente de mosquitos en cortinas y cubrecamas, Línea Bactericida en toallas, toallones y sábanas y Línea Indumentaria en remeras y joggings, que combina ambas tecnologías.

Con altos estándares de calidad y como empresa en constante desarrollo de nuevos productos orientados hacia la protección y cuidado del consumidor, desde ATOM-Protect continuamos creciendo y apostando fuertemente a la industria nacional, siempre recordando que nuestro reconocimiento se debe al resultado de la labor y dedicación de todos los que formamos parte de esta familia que crece día a día.

 

*Por Alan Gontmaher, CEO de ATOM Protect.

por Alan Gontmaher*

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