Hace unos días, en su cuenta de Instagram, Guillermo Moreno compartió un insólito reel de inicio de campaña presidencial. El reconocido ex secretario de Comercio del kirchnerismo y actual líder de la agrupación Principios y Valores lanzó su candidatura, con miras a las presidenciales del año que viene, utilizando un video editado con IA que reversiona al film Matrix.
Al igual que el clásico largometraje de ciencia ficción protagonizado por Keanu Reeves y dirigido por las hermanas Wachowski, el dirigente peronista vestido como el personaje de Neo esquiva las balas de dos antagonistas. En este spot, a diferencia del señor Smith de la saga de ciencia ficción, son dos muchachos vestidos con la remera identificada de "libertario" y "progre" que disparan contra el dirigente peronista.
En entrevistas y actos partidarios ha trazado líneas temporales de disputa electoral,y que, de cara a 2027, su proyecto "no es secundario, sino central". Una de sus declaraciones más significativas en ese sentido apunta a su participación: “la del 2027 es obvia”, sugiriendo una intención política de disputar nuevamente la Casa Rosada con su propuesta y su visión del peronismo.
Hace unas horas, continuando con el periplo del referente peronista con la IA, se subió en redes sociales un nuevo video protagonizado por el ex funcionario. En esta oportunidad, el editado hecho con IA se lo ve a Moreno en medio de un reportaje en un estudio televisivo, pero ante una pregunta de la entrevistadora sacar una pistola y disparar dos tiros al aire.
La secuencia audiovisual rememora el escándalo que marcó la gestión de Moreno durante los gobiernos kirchneristas sobre la supuesta presencia de un arma sobre su escritorio cuando recibía a empresarios locales. Un gesto que para muchos simbolizaba la presión que ejercía sobre el sector privado ante ciertas exigencias para abrir las importaciones y que fue un ejemplo del «estilo duro» del funcionario para negociar y aplicar políticas de control de precios.
La versión que circuló en aquellas épocas indicaba que el dirigente solía llamar a ejecutivos corporativos a su despacho y, con un revólver a la vista sobre la mesa, exigir acuerdos en torno a políticas comerciales del Estado, lo que generó un clima de tensión en algunos sectores del empresariado argentino. Sin embargo, ante esas versiones Moreno siempre negó categóricamente que eso hubiera ocurrido durante su gestión en Comercio y sostuvo que la historia era parte de una “mitología” forjada alrededor de su figura.

Guillermo Moreno fue condenado por la Justicia a por abuso de autoridad y destrucción e inutilización de registros públicos, en el marco de la causa vinculada con la manipulación de los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) durante su gestión como secretario de Comercio Interior. La investigación judicial determinó que, entre 2006 y 2007,se impulsó cambios en la metodología de medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y desplazó a técnicos del organismo, en un contexto en el que se denunciaba la alteración de estadísticas oficiales sobre inflación. El Tribunal Oral Federal N.º 2 concluyó que hubo una intervención indebida sobre el organismo y que se afectó la integridad de datos públicos.
La réplica de Moreno frente a estas críticas también fue virulenta.En varias oportunidades acusó a los medios de difundir “mentiras” y de formar parte de campañas de desprestigio contra su gestión. En el día de hoy, a la luz de investigaciones judiciales y debates sobre abuso de autoridad en la gestión de Moreno aquella anécdota sigue siendo mencionada como parte de un legado controversial que marcó su paso por una de las áreas más sensibles de la administración pública argentina.













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