Wednesday 2 de September, 2026

SHOWBIZ | Hoy 09:49

Cuáles son los libros que coparon la cartelera teatral porteña

De Haddon a Stephen King y de María Elena Walsh a Annie Proulx: la temporada 2026 llevó a escena más novelas y cuentos que ninguna otra.

Hay un chico en el escenario del Maipo que recita los números primos hasta el 7507, detesta el amarillo y no soporta que lo toquen. Se llama Christopher Boone, nació en 2003 en una novela de Mark Haddon, y es la mejor puerta de entrada a un fenómeno que la calle Corrientes todavía no terminó de nombrar: la cartelera de 2026 se lee como una biblioteca. Novelas, cuentos, tragedias isabelinas y libros para chicos convertidos en teatro de texto y en teatro musical, del circuito industrial al off más porfiado.

"El curioso incidente del perro a medianoche" volvió al Maipo el 18 de junio, siete años después de la temporada de 2019, que se llevó siete nominaciones a los Premios ACE y cuya segunda temporada frustró la pandemia.

La adaptación es del británico Simon Stephens, la misma que ganó siete Olivier en Londres y cinco Tony en Broadway. La versión local la dirige y produce Carla Calabrese, por los veinte años de The Stage Company, con Iñaki Aldao otra vez como Christopher, Melania Lenoir y Andrés Bagg como los padres, diecisiete actores y una puesta que juega fuerte a la tecnología lumínica y sonora.

"Siempre que hay una historia excelente, es el principio de todo. Esa historia, esa novela de Mark Haddon, publicada en 2003, que ha sido tan famosa, tan mundialmente amada por lectores de todas las edades, incluso ha sido material de lectura en las escuelas, y realmente está escrita con una verdad, con una profundidad y con tanta emoción que es inevitable que no pase inadvertida", celebra Calabrese.

Teatro

"Hace muchísimo que queríamos hacerla renovada y estoy súper contenta de que sigue estando Iñaki Aldao haciendo el personaje. La renovación de la apuesta tiene que ver con que, con siete años de diferencia, hay una mirada quizás más madura con respecto a los vínculos familiares. Varios de los actores que volvemos a estar en el elenco también tenemos más vida vivida y todo eso aporta muchísimo", agrega.

Son 110 minutos y tres funciones semanales. El argumento arranca como policial menor: alguien mató al perro de la vecina y Christopher, un adolescente del espectro autista que percibe el mundo distinto al resto, investiga como Sherlock Holmes. Lo que encuentra no es un culpable, es una familia. Ahí está la operación difícil: la novela se narra desde una cabeza que no funciona como la del lector y el escenario debe volver visible esa mirada sin explicarla. "Se trata de las relaciones familiares, de cómo resolver las diferencias entre los miembros de la familia para que los vínculos persistan, se fortalezcan y lleguen a una cierta armonía", explica la directora y actriz. La obra es un éxito y la punta de lanza de un fenómeno que corta tickets.

Las cifras

La boletería explica por qué los productores se refugian en títulos que ya tienen lectores. Según AADET, en la semana del 1 al 7 de junio el ranking de recaudación lo encabezó "Charlie y la fábrica de chocolate", la novela de Roald Dahl de 1964 (con tres versiones cinematográficas) convertida en megamusical en el Gran Rex: 3.200 butacas y 150.000 entradas vendidas y contando.

Cuarta aparece "Desde el jardín", la crítica social y política basada en el libro de Jerzy Kosinski que tiene al frente de su elenco a Guillermo Francella, con 96% de ocupación en el Metropolitan y un ticket promedio de 61.772 pesos contra los 65.731 de Charlie.

Teatro

El dato incómodo está en la misma planilla: el 54% del público del circuito industrial se concentra en diez títulos, mientras más de doscientos espectáculos se reparten el 46% restante. Y el circuito independiente atraviesa, según el balance de Multiteatro, su etapa más crítica. Un libro conocido funciona como garantía de marca.

Fieles al original

"Desde el jardín" adapta "Being There", la novela que Kosinski publicó en 1970, en versión y dirección de Marcos Carnevale, estrenada en el Metropolitan el 28 de marzo con Andrea Frigerio y Martín Seefeld secundando a Francella, que encarna a Chance, el jardinero que solo sabe de plantas y televisión y es tomado por sabio por el poder político: 70 minutos de sátira que pega en 2026 igual que en los setenta.

De fines de los ochenta, en cambio, es "Misery", el libro de Stephen King que llegó al mismo Metropolitan el 18 de junio, con Julia Calvo y Juan Gil Navarro, en versión de Daniel Botti y Manuel González Gil, que dirige. La novela de King sobre un escritor accidentado, una enfermera fanática (hoy diríamos tóxica), una cama y un torniquete mantiene en 70 minutos la misma tensión que las páginas del libro, y que la versión que en 1999 el mismo González Gil ya había montado con Rodolfo Bebán y Alicia Bruzzo.

También se apunta "Secreto en la montaña", que se estrenó el 7 de mayo en el Multiteatro con Benjamín Vicuña y Esteban Lamothe, dirección de Javier Daulte y adaptación de Carnevale sobre la versión londinense de Ashley Robinson, con canciones de Dan Gillespie Sells. El origen no es la película de Ang Lee sino el cuento que Annie Proulx publicó en The New Yorker en 1997: dos vaqueros de 1963 que se enamoran donde no deben.

Teatro

Y en el off, la joya del rubro: "Como bestias", en Hasta Trilce, los lunes a las 20. Es el estreno mundial de la primera adaptación teatral de la novela de la francesa Violaine Bérot, con dramaturgia de Claudia Piñeiro y Marcelo Moncarz, que dirige a dieciséis actores. Un joven al que el pueblo llama el Oso vive aislado con una nena, un forastero lo denuncia y doce vecinos declaran. Noventa minutos donde el monstruo va cambiando de cara.

Vuelta de tuerca

Otro grupo de obras no adapta, interviene. "Drácula II Resurrección", de Pepe Cibrián Campoy, es una secuela apócrifa de Bram Stoker ambientada tres décadas después de Whitby, con una Mina de 45 años, un hijo y un vampiro que busca redención. Se estrenó en junio en una carpa del Circo Rodas montada en el Hipódromo de San Isidro para 1.300 espectadores, en formato inmersivo.

"Habitación Macbeth" es la operación inversa: Pompeyo Audivert mete toda la tragedia de Shakespeare en un solo cuerpo. Va por su quinta temporada, con más de 400 funciones y 250.000 espectadores dentro y fuera del país, los fines de semana en el Metropolitan. "Othelo (termina mal)", de Gabriel Chamé Buendía, va más lejos: le aplica clown al femicidio isabelino y logra que la tragedia se ría de sí misma. Nació en el under en 2013 y ya lleva más de una década en calle Corrientes.

Teatro

En el teatro público, el Cervantes estrenó el 16 de julio "El mago de Oz" en la María Guerrero, con libro de Marisé Monteiro sobre el original de L. Frank Baum de 1900, música de Ángel Mahler y Martín Bianchedi, y dirección de Sebastián Irigo: orquesta en vivo, 90 minutos, hasta el 27 de septiembre. Y el Colón dio en julio el estreno argentino del ballet "Alice's Adventures in Wonderland", de Christopher Wheeldon sobre Lewis Carroll, con el Ballet Estable que dirige Julio Bocca.

Laboratorio secreto

El rubro infantil es donde la literatura pesa más y se comenta menos. "Manuelita, mi casa es el mundo", del Complejo Teatral de Buenos Aires, se estrenó en el Teatro Regio con dirección de Chacho Garabal y música de Lolo Micucci, sobre "Manuelita, ¿dónde vas?", de María Elena Walsh: la tortuga va de Pehuajó a París y la aventura es una búsqueda de identidad. "Cuentopos de Gulubú", también sobre Walsh, sumó seis nominaciones a los Premios Hugo y volvió en el Regina para el receso. Y en el Teatro Ciego, los "Cuentos de la selva" de Horacio Quiroga se narran en oscuridad total: la selva se escucha y se huele en lugar de mirarse.

Teatro

Lo que viene. El 1 de septiembre, en el Politeama, se estrena la primera versión musical de "Los ojos del perro siberiano", la novela que Antonio Santa Ana publicó en marzo de 1998 y que lleva más de un millón de ejemplares vendidos. Dirigen Nico Sorrivas y Ceci Miserere, con música de Juan Pablo Schapira y banda en vivo. Un chico reconstruye, a comienzos de los noventa, el vínculo con su hermano mayor, expulsado de casa tras el diagnóstico de VIH, y el perro del título mira lo que nadie se anima a decir.

La conclusión es sencilla y algo melancólica. En una industria que perdió la fábrica de figuras que era la ficción televisiva, el título literario cumple la función del actor famoso: reconocimiento inmediato, público prefabricado, riesgo medido. La diferencia es que un libro, a diferencia de un rating, no envejece. Christopher Boone lleva veintitrés años resolviendo el mismo caso y todavía llena una sala. Las buenas historias no se agotan: se convierten en cuentos para ser contados una y otra, y otra vez.

por M.S.

Galería de imágenes

En esta Nota

Comentarios