SHOWBIZ | 25-10-2019 15:49

Trap: claves para entender una moda que crece

De la mano del freestyle se convirtió en el plato fuerte de la escena musical local. De las batallas de gallos a sonar en España y EE.UU.

Contrario a los pronósticos que le asignaban 15 minutos de fama, el trap sigue en expansión. Ya no solo ocupa un lugar en el mainstream de los festivales locales o de franquicias internacionales como en Lollapalooza. También se apunta en el último trimestre del año con convocatoria propia, en juntadas o con solistas destacados. 

Su éxito potencia a su vez la masividad del freestyle, género del que salieron referentes como Duki e YSY A (ganador y organizador del mítico “El Quinto Escalón”), o Wos (actual campeón en el torneo internacional “Batalla de los Gallos”), haciendo girar la rueda que lanza nuevos talentos para seguir alimentando la industria del trap local, que ya pisa fuerte en Latinoamérica y hasta coquetea con presentaciones en EE.UU. como sucedió este año a Cazzu: la voz femenina en la pole del trap argento fue telonera de Daddy Yankee y Ozuna en sus shows en Buenos Aires, y J Balvin se la llevó en su gira por Estados Unidos. 

Callejeros. Los freestylers del subte son reflejo de un género que hace tiempo ganó la calle en las grandes ciudades del país: algunas esquinas de Buenos Aires por la noche parecen Atlanta (cuna estadounidense del trap), con duelos de rimas improvisadas. El gen de la “Batalla de Gallos” (desde 2005 es la meca anual del freestyle) que este domingo 20 vuelve al Luna Park, y que tiene a Valentín " Wos" Oliva, en el jurado. 
“El trap depende del freestyle, pero no al revés”, remarca a NTC , una de las contendientes de este fin de semana en el certamen que organizada Red Bull. Tiene 21 años, es de Liniers, y flasheó con las batallas de freestyle en 2015. Desde entonces se dedica a mejorar su técnica. “Yo ya venía compitiendo en el Battle Force (que organiza Nike), tengo coach y practico tres horas todos los días”, le cuenta NOTICIAS. 

Wos también arrancó temprano. El nacido en Chacarita coquetea con el género desde los 13. A los 18 (en 2016), se erigió campeón de “El Quinto Escalón”. Y la “Batalla de Gallos” lo catapultó a ser uno de los más escuchados en Spotify y Youtube (3.5 millones de oyentes mensuales y 2.09 millones de suscriptores), donde el video de la balada rap “Melón Vino”, cuenta con más de 18 millones de vistas (“Canguro” pasó los 60 millones). Con apenas  21 años Wos ya es una estrella de proyección mundial. Tiene más de 3.5 millones de seguidores en Instagram y acaba de presentar el pasado fin de semana en Groove (Palermo), “Caravana”, su primer disco de estudio. 

“Cuando veo los números de reproducciones no lo puedo creer. Me cuesta entender. No era algo en lo que me fijaba, porque todas las decisiones que tomé en mi carrera fueron por gustos personales y no por lo que me va a generar viralidad”, cuenta. “Estudié en el Mariano Acosta. Después fui a la Escuela metropolitana de arte dramático. De chico tenía una banda de rock, mis viejos también son músicos (su papá es Alejandro Oliva, integrante de La Bomba de Tiempo). Se fusionó todo eso”, repasa sobre el camino que lo llevó a este presente con millones de fans en toda América Latina. “Me cambió la vida, obviamente. Pasan un montón de cosas que angustian y me rompen las bolas, y otras que están buenísimas y que me abren un montón de puertas. Lo que de a poco intento hacer es que mi música y movimiento sirva para algo más que para mi satisfacción personal”, hace su balance. 

Mainstream. Duki, máximo exponente del trap argentino, tiene solo 23 años. Estalló en  2017 con “Hello Coto” (llegó a 51 millones en Youtube), batió records con “She don’t give a FO” (más de 100 millones), y acaba de repetir sello con una versión en vivo de “Goteo”. 

Su ladero Khea (Ivo Alfredo Thomas Sereu), no tiene veinte, y ya es uno de los mayores exponentes del trap latino: de las peleas de gallos al éxito internacional gracias al remix de “Loca” con Bad Bunny. “Cuando empecé a los diecisiete no entendía muy bien lo que me estaba pasando, me llegó todo muy de repente. Me rodeé de gente que no me convenía, me separé de buenos amigos… Ahora ya está todo bien, la vida me hizo crecer rápido. Mi edad no coincide con todo lo que he vivido, y he tenido que hacer reajustes”, dice sonando a músico con kilometraje. Junto a Duki y Cazzu, forma parte de la -no tan santa- trinidad del trap local. 

Julieta Cazzuchelli, Cazzu, es la revelación femenina del trap argentino: su nuevo single “Mucha Data” tiene cerca de 16 millones de reproducciones en YouTube (ostenta más de 50 millones de visualizaciones). Es de Jujuy, canta desde los 10 años, y a los 15 se decidió seriamente por la música. Arrancó en la cumbia y viró al trap. “Plata que hice, plata que invertí en mis videos y canciones”, explica Cazzu que hizo todo bien a la hora de promocionarse. Viene de llenar tres veces el Teatro Ópera y ya anunció que el 14 de marzo hará su primer show en el Luna Park. Antes, estará en Rosario (el 3 de diciembre en el Teatro Broadway), Córdoba (el 4 en Espacio Quality), Mendoza (el 6 en Arena Maipú) y San Juan (el 7 en Hugo Espectáculos). "La Jefa", como le dicen, es autora de “Visto a las 00:00” y “Quién empezó”, y referente de un pelotón de chicas que abrazaron el género como ritmo de la prédica feminista y la protesta. "Fue la brecha que abrió toda la escena. Después vino todo lo demás”, marca Cazzu con sus 25 años y más de 4 millones de seguidores en Instagram. "A mucha gente le parece muy reconocible mi voz y cómo ve veo, pero para mí componer es mi prioridad. Me permite decir, como yo lo quiero decir, lo que pienso", agrega. 

Feministas. “Qué bueno ver tantas mujeres ahora en la música urbana. Hasta ahora parecía que en el reguetón, el trap o el rap solo había hombres. Qué bien que ahora ellas lleguen diciendo 'acá estamos y tenemos poder y personalidad para hacer propia esta música'. Cazzu, Paloma Mami y Rosalía son mis favoritas”, dice Khea.

“Yo no me cuestiono si estamos al nivel de los varones. Hoy lo importante es que nos den el espacio para que podamos crecer”, avanza NTC, que tiene como referentes a colegas como Rouse, Maritea y Ambar. Con Roma (su nombre es María del Rosario Flores Galarregui) será la única otra mujer en "La Batalla de los Gallos". “Hace dos años, cuando empecé, no había pibas al menos en los lugares que frecuentaba. Se veían situaciones de humillación máxima por ser mujer, con acotes que no te permitían ganar, era muy difícil. Pero yo nunca me cansé de ir a competencias y decir que a mí no me van a pasar por encima, yo no les voy a dar el gusto de aflojar”, se defiende Roma con apenas 16 años. “Las elegidas fueron NTC y Roma porque nos pareció que cada una entregaba un color diferente de representación femenina. Ellas son dos de las que vienen pisando más fuerte también en el circuito de las plazas", explica  Juan Ortelli, periodista especializado y jurado del certamen junto a Dtoke y Wos. 

NTC (su nombre es Josefina) , cuenta que su objetivo es dar un mensaje feminista y "hacer historia”: “abrir la brecha que hay con respecto a las mujeres en el freestyle”. “Que seamos dos mujeres, junto a Roma, es algo histórico: es la primera vez que en una nacional hay dos mujeres. Mucha gente nos critica y a ellos les digo que nosotras nos estamos entrenando fuertemente y vamos a hacer valer nuestro lugar y cerrarles la boca a todos”, insiste. 

En paralelo, los festivales, abren cada vez más sus cuadros a las voces femeninas del género (como sucede con la segunda edición del “Buenos Aires Trap” que se realizará el sábado 30 de noviembre en el Hipódromo de Palermo (encabezan el lineup Duki, Khea y C Tangana). Tal es el caso de la trapera rosarina Nicki Nicole, que se posiciona en lo alto de los ránkings musicales con su nuevo video, "F**cking Diablo": puesto 1 del Top 50 de Argentina en Spotify y dentro de las 100 canciones más escuchados del mundo; ya lleva más de tres millones de visitas en YouTube. Cuenta con más de 52 millones de reproducciones en su canal  (27 de los cuales los debe a “Wapo Traketero”, su primer sencillo publicado en abril). 

“He ido mejorando con cada canción y he ido dándome cuenta de muchos errores en base a la gente que me escucha. He recibido críticas muy constructivas. Nadie va a pagar una entrada por un concierto de 25 minutos. Necesito mostrar a la gente la evolución y lo que puedo llegar a hacer”, se analiza la joven promesa del trap. 

Aunque a ella no le gusta que la encasillen: “Cuando tenés pocas canciones, la gente empieza a encasillarte en un ritmo, un género o en una manera de hacer las cosas y te empiezas a limitar como artista”.

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Maximiliano Sardi

Maximiliano Sardi

Editor de Internacionales.

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