SUSTENTABILIDAD | 20-12-2021 14:08

Brindis en crisis: cómo enfrentan las bodegas el faltante de botellas

La industria vitivinícola estima que hay un déficit del 30% en los envases que necesitan por la alta demanda.

La industria vitivinícola estima que hay un faltante que se estima entre el 20% y 30% de los envases que necesita el sector por la alta demanda que generan los brindis de fin de año. Luego de un 2020 en el que se incrementó notablemente el consumo per cápita en el país (además de las exportaciones), pero la producción local de vidrio sufrió un stop por la cuarentena, las bodegas sienten la crisis debido a la falta de elaboración de botellas, a lo que se suman las dificultades para importar.

Los problemas impactan negativamente no sólo en la llegada de vinos a las góndolas de los principales comercios del mundo en la época de fiestas de fin de año -en la que las bodegas suelen aumentar significativamente sus ventas al exterior-, sino también en la elaboración futura, ya que se necesita en estos meses “liberar” el vino almacenado mediante el fraccionamiento en botellas o con la venta de vino a granel.

Bodegueros, funcionarios del gobierno provincial y cámaras empresarias coinciden en que los efectos de la pandemia aportaron al problema tras una baja significativa en la producción en las fábricas cristaleras por varios meses debido a las restricciones (aunque en la actualidad han recuperado medianamente su actividad) y ante un aumento del consumo del vino en esa época.

“Está faltando vidrio y hay un una contracción de la oferta en el próximo tiempo hasta que se restablezca un poco el orden mundial del vidrio. No es un problema solo de Argentina, sino del resto del mundo. Lo que pasa es que a los argentinos cuando nos pasa algo más, explota la fábrica. Este país nos pone a prueba”, explica Andrés Ridois, gerente de Colosso Wines y Bodega Sottano.

“Es posible que a fin de año faltan algunos espumantes, la demanda aumentó y va a sufrir el mercado del brindis. Aconsejo ir comprando antes de que se acabe”, alertó el especialista. “El vidrio que se usa es todo de producción nacional en un 98%. Son dos o tres fábricas, que necesitan grandes inversiones para comprar un horno. En general sobre exigen los hornos hasta que hacen la inversión para el próximo horno"

"La industria en ese sentido ya estaba con faltantes. Y se sumó que una de las fábricas sufrió un incendio. Hoy las bodegas deberían unirse y ya estamos pensando en cooperativas de bodegas que compren un horno para sus propias botellas más allá del reciclado y reutilizado”, adelanta Ridois, que tiene un proyecto ecologista en esa línea.

“Estamos con un proyecto de una marca que se va a llamar Sin Sulpa que está destinada a forestar árboles a través de una fundación que está con el tema del reutilizado del vidrio. Va a depender mucho de la gente, de su conciencia, de los patrones de consumo... pero ya empezó. Es lento ese proceso, hay que aprender hay que armar la logística. No está preparado el mercado todavía para eso. El vidrio se junta pero para reciclar, pero no para reutilizar la botella. Nosotros ya estamos reutilizando las primeras 60.000 botellas”, detalla.

“Yo estoy haciendo un producto de alta gama retornable en un proyecto con mi hija qué es ecologista y una activista que quiere transformar nuestra industria. El proyecto es lo que se conoce como economía circular: entregar vinos y que el cliente te dé sus botellas vacías del mes, como hace la cerveza y los sifones de soda”, explica Ridois.

por R.N.

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