Personajes / 10 de Mayo de 2013

Juanchi Baleirón: “A veces derrapo, soy medio kamikaze”

Guitarrista, compositor y cantante de “Los Pericos”, dice que tocan para los gobiernos pero sin banderías. Tweets y cocina gourmet.

"La formación anterior no volvería, porque no hay relación humana, musical, ni nada. Nos cruzamos por ahí (con el Bahiano): ‘Hola, ¿qué tal?’, pero la relación se cortó".

Su estilo escapa a las convenciones y para quien no lo conoce resulta difícil imaginar con un primer vistazo que Juanchi Baleiron es el líder de “Los Pericos”, banda pionera de reggae en la Argentina. Chomba gris, bermudas beige y zapatos de gamuza al tono, llega puntual al bar acordado. De un hombro le cuelga una preponderante mochila negra, en la que acostumbra a llevar un neceser con su perfume Hugo Boss y otras cosas, pero hoy se lo olvidó. Viene de grabar “Concentrados en la red”, el programa que conduce de lunes a viernes en el canal digital Deportv. Antes de entrar propone buscar otro lugar: “No tengo efectivo y acá no aceptan tarjeta… Me da vergüenza”. Atento, pertenece al tipo de hombres que llenan la copa de quien lo acompaña antes de tomar, disfruta de los buenos vinos y evita el alcohol durante la tarde.

El reconocido productor musical, que hizo sonar en las radios a bandas como “Estelares” y “No te va a gustar” y logró resurgir con nuevos hits a grupos como “Los auténticos decadentes” y  “La Mosca”, se reconoce un sibarita. Desde hace años es amante de la buena cocina: mira programas gourmets, innova con recetas y hasta participó de un club gastronómico. “Nos juntábamos para cocinar, comer y tomar bien. Teníamos chombas con el logo y nuestro himno”, recuerda el músico, que se puso “loco de contento” cuando lo llamó una amiga norteamericana para decirle que el chef Anthony Boudain visitaría Buenos Aires con su programa y quería que un grupo de música le haga probar algo típico. “Me hice fanático de él antes de que explote, fui a comer a su restaurante en Nueva York y todo… Acá lo llevamos a comer un choripán y le hicimos una típica picada porteña. La pasamos genial”, recuerda Baleirón, que estará el 8 de junio en el Ateneo con un acústico de “Los Pericos”.

Noticias: Sus gustos y modos lo alejan del estereotipo del cantante de reggae.

Juanchi Baleirón: De hecho, tampoco tengo la imagen clásica de cantante. Para entender mi perfil hay que tener en cuenta que yo canto porque el Bahiano se fue de la banda… llené el hueco. Venia de ser guitarrista y hacer coros, y por más que te corras solo dos metros hacia el centro, esa distancia es eterna, hay un gran cambio… Yo mantengo mi perfil bajo, me expongo como cantante de la banda en la que estoy.

Noticias: ¿Fue duro el proceso de convertirse en cantante por la fuerza o se adaptó fácil?

Baleirón: La actitud de la banda de seguir tocando generó en la opinión pública una simpatía, y perdonaban las falencias que tenía como cantante. En el changüí que me dieron aprendí a cantar y a hacerme cargo del rol. Sobre la marcha fuimos aprendiendo todos, renovamos lazos entre nosotros, metas… porque también era una incertidumbre lo que iba a pasar. Nosotros estábamos muy convencidos de que de alguna forma íbamos a seguir, el tema es que había que digerirlo también. Esos cambios renovaron a la banda y creo que ayudó a que sigamos durante 25 años juntos. En esa etapa hicimos un disco que se llamó “7”, porque somos siete integrantes y porque “Pericos” tiene siete letras. Era como decir: acá no falta nada.

Noticias: ¿Ahora estaría dispuesto a ceder el rol de cantante a otra persona o ya lo siente suyo?

Baleirón: Si estamos todos de acuerdo sí, no habría problema. Lo importante es que alguien cante, no la persona que lo ejerza, obvio que tenés que tener condiciones. La formación anterior no volvería, porque no hay relación humana, musical, ni nada. Nos hemos cruzado por ahí (con el Bahiano): ‘Hola, ¿qué tal?’, pero la relación se cortó.
En palabras de Baleirón, Pericos fue un error que se transformó en estilo. En un principio quisieron imitar el sonido jamaiquino, pero en sus temas había una impronta personal y más fiestera. Con hits como “Hacé lo que quieras” generaban contagio, baile, canto. “Después de tanta fiesta, la inspiración se nos fue para otro lado y sacamos temas profundos y más tranquilos, como “Sin cadenas” o “Pupilas lejanas”, con sonoridades un poquito más amplias. “Mystic Love” fue un disco angular en nuestra carrera. De tapas muy coloridas pasamos a una negra, con canciones profundas y más introspectivas. Para nosotros el reggae es un vehículo que nos va llevando, no un fin”, dice Juanchi, padre de Santos (4) y Catalina (5 meses). Cuando asumió la voz del grupo, su mujer (Ana Puyén), se hizo cargo de la representación. “Somos conscientes de que pusimos toda la carne al asador, porque si salía mal también podría haber traído consecuencias para nosotros. Pero no dudamos. Mi mujer se ofreció a resolver los números mientras nosotros nos encargábamos de la parte artística”.

Para leer la nota completa, adquiera online la edición 1898 de la revista NOTICIAS.

 

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