Restaurante / 28 de Noviembre de 2014

RESTAURANTE

Un tesoro sobre la costa

“Charco Bistró”. San Pedro 116, Colonia del Sacramento, Uruguay. (598) 4523 5000/1/2. Cocina internacional. Lu. a do. de 8 a 24. Reservas. Principales tarjetas. Precio promedio: US$ 35.

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La escapada de fin de semana a Colonia es un clásico argentino. Queda apenas cruzando el charco pero es como un viaje en el tiempo: calles de piedra, edificios coloniales, faros, muelles y un río que parece otro desde su orilla. Además hay turistas, muchos turistas de todos lados del mundo. Los restaurantes se llenan y reina un clima de vacaciones, que puede o no colaborar con el desenchufe. Hasta que uno entra a Charco. Es un hotel boutique de siete habitaciones, perfectamente mimetizado con la arquitectura del casco histórico y un bistró desde el que solo se ve el río. Un tesoro.

En Charco hay diseño, y de buen gusto. El bistró tiene entrada independiente pero sus empleados, con la habitual predisposición y calidez uruguayos, con gusto lo pasearán por las instalaciones. Abren durante todo el día. Por las características de la geografía y el clima, Uruguay se caracteriza desde siempre por la buena panificación y los buenos lácteos, y el pastelero de Charco hace honor a esa tradición. Panes y croissants; budines y muffins (de banana y canela) y tortas varias son una excelente opción para el desayuno o la merienda, acompañados de buen café, algo no tan fácil de encontrar en Colonia.

La carta de Charco Bistró está diseñada para el público internacional: con todo lo esperado pero de inspiración gourmet y una calidad muy cuidada. Las materias primas (aceite de oliva, quesos, fiambres, etc.) son de productores de la zona, al igual que las frutas y verduras, orgánicas, algunas de ellas de la propia huerta de Charco. Entre los platos encontrará pizza de queso de cabra con cebollas caramelizadas; ensaladas frescas como el coleslaw con pollo al curry, zanahoria, choclo, mango, castañas de cajú y abundante cilantro; el infaltable cordero con salsa de Tannat, acompañado de chauchas y puré de boniatos (batatas, cremosas y dulcísimas); y hasta un chivito gourmet, de lomo con panceta, queso fundido, pimientos asados, huevo frito y papas bote al curry. De postre, no se pierda el volcán de dulce de leche, varios escalones más arriba de cualquier otro que haya probado.

La carta de vinos cuenta con una excelente selección de etiquetas uruguayas, con cortes premium de Tannat y frescos Albariños, una cepa de la zona de Galicia, España, que se da muy bien en Uruguay. También hay buenos tragos, como el mojito de piña y menta. Para picar: degustación de mar (blinis con salmón ahumado, rabas con salsa tártara, langostinos con crocante de coco, mango y cilantro) o de quesos fundidos (gruyere, parmesano y colonia con chutney de tomates).

La experiencia Charco continúa en la huerta, ubicada justo en la vereda de enfrente y también con vista al río. Hay mesas comunitarias, canastas y manteles de picnic donde comer ensaladas cosechadas a la vista, algunos platos ligeros y cervezas artesanales.

Cocina ★★★
Servicio ★★★★
Ambiente ★★★★★

 

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