Cultura / 9 de septiembre de 2016

Zombies: el secreto de su éxito

¿Por qué los muertos vivos gozan hoy de un éxito sin precedentes? Historia, máximos representantes y una lectura social detrás del fenómeno, por Alexis Puig.

Por

Jesús se acercó a la tumba y ordenó: “Corran la piedra…”. Las hermanas del difunto le dijeron: “Señor, ya lleva varios días muerto… Su cuerpo debe estar… corroído”. El Mesías insistió: “Córranla”. Los hombres hicieron fuerza y destaparon el sepulcro cavado en la montaña. Un olor nauseabundo se apoderó del ambiente. El Nazareno levantó un brazo y con fuerza grito: “Lázaro, levántate y anda”.

Tras unos minutos de tensa espera, el cuerpo amortajado y tambaleante del “resucitado” apareció desde la oscuridad, de regreso del más allá.

Este relato del Nuevo Testamento, puede ser considerado una de las primeras “experiencias zombies de la historia”. La segunda, quizás, sea la resurrección del propio “Hijo de Dios”, después de todo, ¿qué es un zombie? Un zombie es… Un muerto que vuelve a la vida.

Más allá de las cuestiones míticas y creencias religiosas sobre la “resurrección de la carne” y “la vida perdurable”, el Zombie o Muerto Vivo es uno de los personajes más recurrentes del género de horror. Taquilleros, personajes de la cultura pop y destinatarios del fanatismo más extremo, hay que tener en cuenta que no siempre han gozado de tanta popularidad.

De hecho, los zombies han sido por años “los primos pobres” del terror. Sin el glamour ni el título de nobleza del Conde Drácula, sin una base literaria fuerte como Frankenstein, ni el peso de la historia de las momias egipcias, han deambulado por la pantalla grande, moviéndose en hordas, silenciosos, famélicos de carne humana, buscando su destino.

 

El cambio

Ser zombie “no garpaba”… hasta ahora. Hasta la irrupción de “The Walking Dead”. La popularidad de la serie fue el espaldarazo para que estos muertos caminantes conquistaran el género fantástico. Hoy los estudios de cine, las cadenas televisivas, las editoriales del mundo se “rebanan los sesos” (metáfora más que conveniente) buscando nuevas historias zombies. Intentando seducir a niños, adolescentes, adultos, fanáticos de los video juegos, cultores del horror, a un variopinto número de personas dispuestas a consumir toda clase de subproductos del género.

Un imaginario viaje en el tiempo, a los inicios del cine industrial, nos permitirá descubrir que los primeros zombies del cine, eran muy distintos de los caminantes de hoy en día. Más cercanos a la cultura Vudú de Haití, las películas en blanco y negro de la época clásica daban poco miedo. Los resucitados eran sonámbulos sin voluntad, esclavos del brujo de turno que los había vuelto a la vida.

Recién en los sesenta, se produjo el primer cambio importante y el inicio de una oleada de no-muertos más cercanos al estereotipo que hoy conocemos. Y fue gracias a George Romero, realizador que filmó en blanco y negro, en 16 mm. y durante los fines de semana, la seminal “La noche de los muertos vivos”. Nacían así los zombies “come carne”. El director, intentando marcar un subtexto político de una época convulsionada en su país, presentaba a los resucitados como seres hambrientos, antropófagos, persiguiendo a incrédulas víctimas (entre ellas a un afroamericano, el verdadero héroe del filme).

Sin proponérselo, Romero creaba gran parte de los tópicos que han marcado el Universo Zombie. Colegas de su país, cineastas de Italia, España y filmografías tan lejanas como las asiáticas y latinoamericanas se han inspirado en el cine de Romero para generar más de una centena de filmes con muertos vivos.

En los setenta y ochenta (décadas doradas del “gore” y el horror explícito) nunca dejaron de reproducirse en el ambiente del cine clase B, en filmes destinados a los dobles programas de las salas de barrio o a la incipiente industria del video home. Objetos de culto, alejados de los grandes estudios.

 

Gran show

Pero apareció Robert Kirkman, autor de un comic contundente, quien logró vender su producto a la TV. “The Walking Dead” no sólo trajo a los zombies al prime time sino que además acerca al género a toda una generación de seriéfilos, deseosos de emociones fuertes. Argumentos apocalípticos, efectos especiales extremos y personajes queribles que pueden morir en cualquier momento, han sido el secreto detrás del éxito de “TWD”. A su vez, una gran cantidad de subproductos han surgido a la luz de este show. De a poco, con paso lento pero seguro, los muertos vivos han conquistado el mundo. Hombres lobos, vampiros y posesos han sido relegados a un segundo lugar en la escala del terror. El ejército de muertos vivos ha tomado el cetro, y no parece tarea fácil terminar la plaga. Después de todo, con un mundo globalizado, cada vez más hipocondríaco, temeroso de las armas químicas y las gripes asesinas, la teoría de la invasión zombie parece más real que nunca. Y quizás en esta tesis, la del cada vez más cercano caos zombie, radique el verdadero secreto de su éxito.

Alexis Puig es autor de La conquista zombie, editado por Foja Cero Libros.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *