Mundo / 8 de noviembre de 2016

Los estados clave en la elección de hoy

Cinco estados que definen hoy las tendencias en la votación a presidente de los Estados Unidos. Florida y Carolina del Norte son el premio gordo para Trump y Clinton.

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Los latinos en Florida se encuentran divididos. Los cubanos se inclinan por Trump.
Los latinos en Florida se encuentran divididos. Los cubanos se inclinan por Trump.

Florida. Es clave para el resultado electoral. Si Clinton gana en Florida, le bastaría una victoria en Pensilvania más otra en Carolina del Norte, Virgina, Wisconsin o Colorado para tener prácticamente la presidencia. Si Clinton pierde en Florida, tendría que ganar en el resto: Pensilvania, Carolina del Norte, Virgina y Wisconsin, aunque también tendría otras opciones. En ambos casos, se toma como premisa que Clinton pierda en Ohio, donde el republicano se ha mostrado más fuerte en las mediciones.

Florida reparte 29 electores (la media de las encuestas en Realclearpolitics.com marca para Clinton un 47,4%, y para Trump el 46,2%, una ventaja estrecha).

Trump ha apostado fuerte por Florida, porque sin los electores de ese estado le resultaría muy difícil ganar. Sin embargo, perdió terreno por sus declaraciones hostiles contra los inmigrantes mexicanos y su propuesta de construir un muro en la frontera, ya que una alta cuota de votantes en ese estado son latinos. Su ventaja es, sin embargo, que en Florida viven latinos especialmente conservadores, sobre todo procedentes de Cuba, que parecen más permeables al mensaje del republicano.

Pensilvania. El estado que reparte 20 electores, se inclinaría para la demócrata según Realclearpolitics.com: Clinton 46,3 %, Trump 43,6%.

Pensilvania es uno de los “swing states” o estados pendulares clásicos, pero no suele tener un papel crucial. Sin embargo, este año es distinto y muchos analistas aseguran que quien gane en este estado ganará las elecciones. Pensilvania, en el noreste de Estados Unidos, se sitúa en el llamado “Rust Belt” (cinturón de óxido), muy industrializado en el pasado y que actualmente vive una mala situación económica tras la supresión de miles de empleos. Trump ha logrado sacar provecho de eso con su discurso.

Carolina del Norte. Según las últimas encuestas, Clinton corre el riesgo de perder e un estado que le era favorable hasta hace unas semana: las encuestas le otorgan un 45,8 por ciento frente al 47,3 de Donald Trump.

En Carolina del Norte se verá bien si han funcionado las estrategias de los equipos de campaña: por un lado, si Trump podrá movilizar a las urnas a los votantes blancos de la clase trabajadora o si finalmente tienen más éxito los anuncios electorales de Clinton. En 2012 ganó allí el republicano Mitt Romney por una estrecha ventaja. Sin Carolina del Norte, Trump apenas tendría opciones de hacerse con la victoria.

Colorado. Este estado ha vivido en los últimos años un pequeño “boom” en torno a su capital Denver. Muchos jóvenes con formación se mudaron allí, por lo que los demócrtas tiene esta vez más esperanza en ganarlo que en elecciones pasadas. También lo ganó Barack Obama, aunque por poco, y la victoria de Clinton podría ser ahora más amplia. De ser así, sería la primera vez en más de un siglo que tres elecciones consecutivas se deciden a favor de los demócratas. Colorado reparte 9 electores y Clinton aventaja a Trump por tres puntos.

New Hampshire. Estado chico. Apenas reparte 4 delegados. Pero para Trump sería una señal. Nuevo Hampshire está situado en el noreste, tradicionalmente democrático. Durante mucho tiempo se dio por seguro que Clinton iba a ganar allí pero Trump remontó en las encuestas e incluso las dio la vuelta. Por eso, el presidente Obama apareció allí el lunes, para apoyar a la candidata demócrata. Si Clinton pierde ahí, podría, sin embargo, aliviar el impacto ganando en Nevada, donde los demócratas tienen también, al contrario de lo que es habitual, buenas opciones de vencer.

Informe: DPA

 

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