Salud, Sitios Externos / 29 de Noviembre de 2016

Alcoholismo, una adicción que también mata

El presidente de Alcohólicos Anónimos, Carlos De Marco, reclama políticas públicas.

Por

En Argentina, el promedio de edad de inicio en el consumo de alcohol es de 12 años pero, a los 9, hay chicos que ya están bebiendo”, afirmó a NOTICIAS el presidente de Alcohólicos Anónimos, Carlos De Marco, psicoanalista y magister en drogadependencia. Como en el resto de la región, el alcoholismo es una patología cada vez más frecuente y los más chicos son los más vulnerables a padecerla. La ausencia del Estado, la falta de campañas de concientización y prevención y una mirada ingenua sobre el alcohol son los factores que contribuyen al avance de esta enfermedad silenciosa que, según la Organización Panamericana de la Salud, mata a unos 320 mil jóvenes por año en todo el continente.
Con 80 años de trabajo, Alcohólicos Anónimos (una organización sin fines de lucro y que tiene 117 mil grupos en todo el mundo), se convirtió en uno de los espacios de referencia nacional de esta problemática. En la actualidad, miles de argentinos asisten a sus reuniones y siguen los 12 pasos que se proponen como camino para la recuperación. Sin embargo, De Marco subraya la necesidad de políticas públicas.
Noticias: ¿Cuál es la situación de la Argentina con respecto al alcoholismo?
Carlos De Marco: Después del cáncer y la hipertensión arterial, el alcoholismo aparece como la tercera problemática epidemiológica más grave en el país. El 5 por ciento de la población activa está en contacto directo con alcohol y con drogas. El alcoholismo es una enfermedad crónica, progresiva y, en algunos casos, es terminal. Tenemos un promedio de entre 2.000.000 y 2.400.000 argentinos que tienen problemas de abuso o de dependencia alcohólica. Y más allá de la persona que lo padece, esta patología genera un conflicto para la comunidad: para la esposa o el esposo de la persona, para sus hijos o su lugar de trabajo.
Noticias: ¿Por qué el alcoholismo es una patología tan extendida entre los más jóvenes?
De Marco: Las adicciones son un grupo de enfermedades multicausales que no perdonan grupo social, partido político ni religión. No es que hoy en día los jóvenes o los niños tengan mayor predisposición a las patologías adictivas pero sí las edades de consumo han disminuido. En Argentina, el promedio de edad de inicio en el consumo de alcohol es de 12 años pero, a los 9, hay chicos que ya están bebiendo así como hay personas que a los 80 tienen el mismo problema. Está instalado a nivel social y, por lógica, la salida tiene que ser colectiva y social también.
Noticias: ¿Por qué no se ven campañas de concientización del Estado?
De Marco: Hace tiempo que el Estado dejó su lugar. Y cuando esto se deja librado al mercado o cuando se priorizan negocios privados con el Estado, se vuelve un problema más complejo aún. Alcohólicos Anónimos no se opone ni apoya ninguna causa que pueda ser impulsada por los organismos públicos. Las acciones preventivas deberían venir de las instituciones porque son una función indelegable del Estado. Ninguna organización podría ocupar ese lugar. El trabajo de Alcohólicos Anónimos comienza cuando una persona se autodiagnostica y se da cuenta que tiene un problema. No puede hacerse cargo de la promoción de la salud y las campañas de prevención.
Noticias: En otros países se prohíbe o se regula la publicidad de bebidas alcohólicas pero en Argentina siempre hay dificultades para lograrlo. ¿Cómo afecta esto a los más chicos?
De Marco: Si yo le digo a los jóvenes que el mensaje para disfrutar de la noche es “El sabor del encuentro”, estoy propiciando el consumo de un químico. Si planteo que se puede ser un dandy con la silueta de un hombre y una mujer y una botella en el medio de los dos, también estoy propiciando el consumo.
Noticias: ¿El alcohol está socialmente aceptado a diferencia de otras sustancias?
De Marco: Hay adicciones socialmente bien vistas como la obesidad o el juego y también hay personas que son adictas al trabajo, al sexo o al estudio. Las toxicomanías, que son las adicciones mal vistas socialmente, son las tienen la presencia de un químico que altera biopsicosocialmente a la persona. En este grupo están el alcohol y las otras drogas. Pero incluso en este segundo grupo aparece una cuestión peyorativa muy fuerte que hace subdivisiones. Por ejemplo, si un chico rubio de Barrio Norte está consumiendo el mejor vino, van a decir que ese chico está alegre. Si es un morocho de una villa, la mirada es otra. Pero en los dos casos puede haber un problema grave. El consumo en los jóvenes está tan extendido que estamos viendo personas que están muertas en vida. Es correcto lo que dice el Padre Pepe cuando indica que hay que establecer una alarma social sobre el tema.
Noticias: ¿De qué manera influye el contexto socioeconómico en estas adicciones?
De Marco: Esta es una patología multicausal en la que influyen todo tipo de factores, desde genéticos hasta culturales. Los momentos de crisis sociales propician estas patologías. ¿Cómo hace uno para soportar la existencia? O tengo una posición estoica para soportar los problemas o me anulo, porque la realidad no me ofrece expectativas y utilizo los químicos para entrar en una burbuja. Hay sociedades infantiles y sociedades adultas. Argentina es muy infantil.
Noticias: ¿Cómo se reconoce a alguien que está teniendo problemas con el alcohol?
De Marco: Cuando ve que tiene borracheras frecuentes, que no puede cumplir en su lugar de trabajo, que abandona la escuela o tiene alteraciones en su capacidad de atención. Todos esos son indicadores que generalmente sirven para notar la presencia de un problema. Esta es una enfermedad que no tiene cura. Los datos a nivel mundial indican que una persona que inicia un tratamiento podría estar curada, en términos clínicos, en cinco años. Un psicólogo o un médico puede dar el alta pero, en forma latente, la enfermedad permanece toda la vida. Por eso, esa persona nunca debería volver a consumir.
Noticias: ¿Cómo es el método que proponen en Alcohólicos Anónimos?
De Marco: Primero, la persona tiene que darse cuenta de que la enfermedad está. Hablamos de autodiagnóstico. Cuando llega al grupo, debe contestar algunas preguntas que son totalmente privadas. Este es un programa netamente espiritual, no es una terapia clínica. Lo que une a sus miembros es el padecimiento del alcoholismo como enfermedad. Hay identificación con el síntoma y mientras ellos hablan y cuentan sus experiencias, van viendo en una relación de espejo lo que otros hicieron para poder salir de esa etapa crítica a un proyecto de vida. Es un programa de 12 pasos: el primero es admitir que uno fue derrotado por el alcohol. La existencia de uno que enuncia y otro que escucha es el eje central. Hasta estos lugares las personas generalmente llegan liquidadas por el químico, dejados de lado por la familia, sin trabajo, sin iglesia, afuera de todo.
Noticias: ¿Es más difícil el proceso de autodiagnóstico en adolescentes?
De Marco: Es muy importante, lógicamente con el acompañamiento de los padres pero él debe ingresar solo al grupo. El problema con esta edad es que existe la omnipotencia de las ideas en la adolescencia. Los chicos suelen pensar que no pasa nada, que lo manejan cuando quieren y que no tienen un problema. Hasta que un día muere un amigo o choca o tiene problemas con la ley.
Finalmente, el licenciado De Marco subrayó la necesidad de achicar la brecha entre el momento en que comienza el problema con el alcohol y el momento en el que se busca ayuda. Por estos días, Alcohólicos Anónimos acaba de lanzar su campaña anual destinada a dar a conocer el trabajo que realiza la organización. 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *