Showbiz / 2 de Mayo de 2017

Aniversario Star Wars: Saga cuarentona

A cuadro décadas de su nacimiento, la historia y su casa matriz, LucasFilm (hoy de Disney), siguen siendo una galaxia de billetes.

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ORLANDO, FL - APRIL 13: Mark Hamill, Harrison Ford and George Lucas attend the Star Wars Celebration Day 1 on April 13, 2017 in Orlando, Florida. Gustavo Caballero/Getty Images/AFP

Orlando fue escenario de la convención de las cuatro décadas de “La Guerra de las Galaxias”, en la que se mostró un adelanto del próximo film, “Los Últimos Jedi”, octavo episodio de la saga más taquillera de la historia del cine.

Fanáticos

En el vuelo a Orlando, la ciudad de los parques de diversiones, “la Fuerza” de la Star Wars Celebration 2017 ya era palpable: en todo el aeropuerto se veía gente vestida para la ocasión. Y aunque la feria abrió sus puertas el jueves 13 de abril, muchos llegaron la noche anterior y durmieron en la puerta del centro de convenciones para para conseguir entradas.

El evento duró cuatro días, en los que Orlando se vistió enteramente de Star Wars: carteles por todos lados, fanáticos disfrazados, chicos, grandes y muy grandes, todos con algún objeto que los identificaba con el universo creado por George Lucas en 1977 con “Una Nueva Esperanza”, primera película de la saga.

Llegar al Orange County Convention Center, el lugar en el que se llevó a cabo la Celebration era fácil: había que seguir a un Stormtrooper (los clásicos soldados imperiales blancos). Los disfraces en la feria abundaban: los más chicos, fanáticos de Rey, de Finn y de los personajes de Rebels, la serie animada que es parte del canon galáctico; los más veteranos con los clásicos: Vader, Han, y Luke en versión barba.

En la planta principal del salón, donde estaban todos los negocios, había un galpón destinado exclusivamente a una muestra de autos tuneados con el look and feel de las naves de la saga. Y un Jabba the Hutt tamaño real se robaba los flashes.

Las pequeñas princesas Leia o Amidala, hijas de fanáticos, no le prestaban atención, y corrían para sacarse fotos con una Rey (la protagonista de la nueva saga) hecha íntegramente con Legos, mientras los padres acarreaban las bolsas de juguetes.

Público

La del 40 aniversario fue récord entre las juntadas Star Wars. Unas 70 mil personas pagaron los 65 a 85 dólares que salían los pases diarios. Y desde el contenido, la fiesta geek no defraudó: lo condujeron Kathleen Kennedy, la autoridad máxima de Lucasfilm, y su fundador, George Lucas. Después fueron llegando los invitados: Hayden Christensen (Anakin Skywalker), Ian McDiarmid (el Emperado), Billy Dee Williams (Lando Calrissian), Peter Mayhew (Chewbacca), Anthony Daniels (C3PO).

También aparecieron, mediante videos, Liam Neeson (Qui-Gon) y Samuel L. Jackson (Mace Windu), que pidió volver a la historia. Mark Hamill y Harrison Ford (que le esquiva a estas ferias), fueron las estrellas, antes del homenaje -con muchas lágrimas- para Carrie Fisher (la princesa Leia), que murió en 2016, y estuvo representada por su hija. Fin de la noche con la sinfónica de Orlando, dirigida por el multipremiado John Williams, autor de la banda de sonido de Star Wars (y Tiburón, Superman e Indiana Jones entre otras)

Inversión

Hace cuatro años, cuando Disney pagó 4.000 millones de dólares por la franquicia Star Wars, muchos tenían dudas sobre la inversión… y se equivocaron. La empresa del ratoncito lo recuperó con creces. Desde la compra, Disney estrenó dos películas y el público acompañó. “El Despertar de la Fuerza” (2015) llegó a los dos mil millones de dólares en taquilla (900 mil en Estados Unidos y 1.230 en el resto del mundo). Y “Rogue One”, spin off de la saga, acumuló unos 500 millones de dólares en EE.UU. y otros 500 en el resto del mundo el año pasado.

La ganancia de los films no es tan alta (Episodio 7 costó 245 millones y Rogue One 200), pero lo que generaron el merchandising y los videojuegos es el core del negocio.

Además, este año se estrena en diciembre “Los últimos Jedi”, el episodio VIII. Y todavía quedan varios films más: una historia independiente con el origen de Han Solo (para mayo de 2018), la novena (¿y última?) Star Wars en 2019… y posibles películas de Yoda, Bobba Fett…

Parques

En dos de sus parques, en Orlando y California, Disney ya está construyendo un área temática de Star Wars. Los visitantes se meterán en un lejano planeta de ese universo, podrán sacarse fotos, manejar el Millenium Falcon, y comprar memorabilia, por supuesto.
No hay mucha información todavía, pero se espera que abran sus puertas en 2019. Serán las atracciones más grandes, y Disney está invirtiendo en cada uno de ellos 1000 millones de dólares. Sabe que los va a recuperar. Este mundo de Star Wars, en los parques, será muy parecido a lo que Universal hizo con Harry Potter, donde además de atracciones, los visitantes directamente se zambullen en el universo mágico lleno de fanáticos creado por J.K. Rowling.

Algo de eso pudo verse durante las noches que duró la Star Wars Celebration. El parque Disney’s Hollywood Studio tuvo su Galactic Night. Todos los juegos fueron tuneados al estilo Star Wars, y el parque se iluminó con cientos de sables de luz. La visita nocturna, de 19 a 24hs, costaba 130 dólares, y convocó por noche a unos 8000 personas.

Juguetes

Los muñecos y naves de Star Wars fueron los artículos más vendidos en la industria del juguete en 2015 y 2016. En esos dos años las ventas amasaron unos 1.500 millones de dólares. Dato clave: la saga galáctica apunta hoy a niños y niñas. En la Celebration, hubo un panel exclusivo dedicado al “poder femenino”: Disney presentó “Forces of Destiny”, serie de cortos animados que relatan aspectos no conocidos de las chicas de Star Wars: además de la mítica Leia, se suman Jyn Erso, de Rogue One; Rey, de los Episodios VII y VIII; Padme, de las precuelas; y Ahsoka Tano, de la serie animada Rebels, la nueva cantera para “reclutar” jóvenes fanáticos.

Pero el público es más amplio que nenes y nenas: los adultos también se fanatizan por los “chiches” galácticos, y los juguetes pueden costar desde 5 dólares… hasta 7.000, el valor de una figura de Darth Vader tamaño real.

Un claro ejemplo: el local exclusivo de Funko Pop (esos muñecos cabezones coleccionables que se pusieron de moda hace un par de años) dentro de la Star Wars Celebration 2017 no era de acceso libre. Había que anotarse online y tener la suerte de salir sorteado, y luego hacer una o dos horas de cola para tratar de comprar lo que quedaba en las bateas: el público del estapcio Funko gastaba unos 500 dólares promedio.

Look

Algo parecido sucedía en el local oficial de la Star Wars Celebration. Dos horas de cola para entrar… ¡y una más para pagar! Los precios, salados: remeras oficiales a 25/30 dólares; tazas a 15; y buzos y camperas arriba de 50 billetes verdes. La gente agarraba pilas y los talles y las opciones desaparecieron en un par de horas.

Las fotos y los autógrafos tampoco eran gratis. Aunque algunos pudieron robar una selfie, los que hicieron la legal llegaron a pagar unos 30 dólares por la foto o la firma de la estrella, y más de 50 por una combinación de las dos. Y los protagonistas estaban en otro escalafón: las fotos costaban 200/300 dólares y en horas estaban agotadísimas.

El más buscado era Mark Hamill. Una foto con el Jedi (Luke Skywalker) que regresa costaba 250 dólares. Pero algunos la hicieron rendir: dos padawan (los aprendices de Jedi) le pidieron casamiento a su pareja delante de Hamill… y él lo compartió orgulloso en redes sociales.

 

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