Cultura / 3 de Julio de 2017

Tantanián, director del Cervantes: “El teatro es un foro vivo”

El actor, dramaturgo y director está a cargo del teatro nacional, que piensa como “de producción de ideas”.

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¿Qué es y para quién un teatro nacional? La pregunta reaparece con cada nueva gestión cultural. Alejandro Tantanián, el director general y artístico del Teatro Cervantes (TNC) desde este año, propone convertirse en una “caja de resonancia” de los conflictos estéticos y sociales, “un lugar perforado” por la actualidad y no un museo que archive recuerdos.

“Respeto y valoro la tradición. Pero la mirada hacia el pasado debe hacerse desde el reloj del presente. No podemos poner en las marquesinas fotos de gente muerta o usar el espacio como velatorio. Es un teatro, un foro vivo de discusiones”, dice este director, autor y actor que, designado en 2016 por el ministro de Cultura Pablo Avelluto, se tomó un año para armar su plan estratégico, después de una década de gestión de Rubens Correa y Claudio Gallardou.
Acompañado por un equipo de curadores de distintas ramas artísticas (los teatristas Rubén Szuchmacher y Ariel Farace, los escritores Carlos Gamerro y Gabriela Massuh y la escenógrafa Oria Puppo), uno de los ejes principales de su proyecto es no pensar en un teatro “nacional” a partir del origen del autor. “Eso es del siglo XIX, todo lo que se hace en el país es nacional. Además, los clásicos argentinos tienen un límite. No estamos ante una dramaturgia como la alemana o la inglesa”, dice Tantanián que recibió un presupuesto anual de 215 millones de pesos de los cuales el 20 por ciento es para el área artística (contratos de elencos, vestuario, escenografía) y el resto para el mantenimiento, insumos y sueldos de los 400 empleados que mantienen sus puestos de trabajo: sin eufemismos, no hubo despidos.

En cuanto a la fachada y los andamios, que ya parecen parte del paisaje, los arreglos no los pagará el teatro sino los ministerios de Cultura y del Interior. Serán 16 meses de obra en dos tramos: primero la fachada de la calle Libertad y luego, la de Córdoba. Ninguna actividad será suspendida durante la construcción.

Ni comercial ni off

Aunque no lo descarta, el teatro nacional no está obligado a ser rentable. Tampoco debe “vampirizar” las prácticas de la escena independiente. ¿A qué se refiere Tantanián? A no hacerles a otros lo que sufrió en carne propia: “La pasé muy mal hace años en el teatro San Martín cuando me convocaron. Tuve la fortaleza interna para superarlo pero te destruye. Nadie te explica nada, te dejan solo, sos el enemigo, el que viene de afuera, fui muy maltratado. Lo que se supone una oportunidad termina siendo tu fin”.

Críticas

La intención de Tantanián es retomar la Comedia Nacional, es decir, la formación de un elenco estable y obras de repertorio. “El año próximo habrá menos estrenos que éste y en 2019, aún menos. Porque la intención es que las obras circulen y puedan volver a verse durante más tiempo. Por otro lado, al repetirse las obras habrá un cuerpo de actores ocupado. Aunque no quiero que se convierta en un cuerpo paquidérmico sino que haya recambios cada tres años”, dice el director que calcula su gestión hasta 2019, año de elecciones presidenciales. “No adhiero políticamente a este gobierno ni al anterior. Nunca milité en ningún partido, soy una especie de librepensador”, dice.

Pero no todo es conciliación en la diversidad. Los defensores de la gestión anterior apuntan a que quedó relegado el plan federal, las giras por las provincias, el espíritu latinoamericanista y popular. En resumen, se crítica el cambio de foco, más cercano al público porteño que al del interior. Por su parte, Tantanián responde que el plan federal no se dio de baja sino que se reformuló en el programa “TNC produce en el país”. “La idea es descentralizar, producir y desarrollar de manera integral proyectos locales con artistas locales. No ir con algo preconcebido desde el Cervantes”, explica. Este año son cuatro las obras estrenadas en el interior: “Desmonte”, de Leonel Giacometto, en Rosario; “TiemVla (teatro volcánico)”, de Mariela Roa, en Villa La Angostura; “Los gansos graznan un rato y se callan”, de Darío Levin y Adrien Vanneuville, en Lago Puelo; y “Número 7”, de Walter Cammertoni, en Córdoba.

Otra de las novedades es el Área Gestión de Públicos, a cargo de Ana Durán y Sonia Jaroslavsky, con el objetivo de sumar espectadores, llevar las escuelas a las salas y coordinar un laboratorio taller para jóvenes periodistas, de 16 a 21 años, totalmente gratuito. “Queremos ser un teatro de producción de ideas”. Esa es la mejor definición del teatro que propone Tantanián.

 

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