Restaurantes / 11 de agosto de 2017

Piegari Ristorante, el valor de la tradición

Un restaurante tradicional de precios altos, pero con consistencia gastronómica y un público fiel a su carta que refleja garantía de calidad.

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Hablar de cocina italiana es una generalidad imposible. Cada región de nuestra segunda madre patria tiene una identidad gastronómica, definida por los productos de la zona, la idiosincrasia de su habitantes/cocineros y unos cuantos siglos de cultura. Podríamos entonces considerar la cocina italiano-porteña como una cocina regional en sí misma, con sus sabores y aromas propios, generalmente evocativos, ligados a la infancia y el hogar.

Es lo que pasa al probar uno de los clásicos de Piegari, las cuerdas de guitarra con pomodoro carretieri: esos tallarines amasados al huevo, esa salsa de tomate con aceitunas, esas texturas y aromas entrañablemente tanos, son los que uno conoce desde chico. Pasa lo mismo con las berenjenas a la parmesana (la salsa, el queso, la cocción de la berenjena), con el risotto de hongos (el sabor del caldo, el toque de azafrán) y hasta con el salmón con espinacas a la crema, un plato poco italiano pero muy porteño, infaltable, entre otros, a la hora de conformar a un público amante de la tradición.

Lograr consistencia en una propuesta gastronómica no es una tarea fácil. La fórmula de Piegari, entre otras cosas, fue haber conservado la mayor parte del personal desde su apertura. Las recetas, los ingredientes, hasta el cordial trato de sus camareros recuerda a otras épocas. En la cocina, hay siete maestros, cada uno especializado en lo suyo: pastas, risotti, plancha y parrilla, fiambrería, minutas, pizzería y postres.

También su público es fiel: hay habitués que van el mismo día de la semana desde hace años, se sientan a la misma mesa y piden el mismo plato. Tampoco faltan los que vuelven por platos que ya no están en la carta, como la cazuela de pulpo, y la casa tiene la gentileza de preparárselos si avisan con tiempo. Malcriar al cliente también es una costumbre de otra época pero sin dudas tiene sus beneficios.

A pesar de sus generosas porciones –también una tradición porteña– Piegari no es barato. La zona donde está ubicado no lo es y las materias primas que utilizan, muchas de ellas importadas, tienen su precio.

Posadas 1042, Recoleta.  Cocina italo/porteña. Lunes a domingo de 12 a 1. Reservas. Tarjetas. Precio promedio: $ 1.200.

 

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