Personajes / 1 de noviembre de 2017

Claudio Tolcachir: “No me siento complejo, me siento popular”

Actor, autor, director, docente y fundador de Timbre 4. El éxito de “La omisión de la familia Coleman”, teatro sanador y Macri y la cultura.

Claudio Tolcachir: "No me siento complejo, me siento popular"
Fotos: Juan Ferrari.

Cada obra nació de un momento mío, de mi relación con la vida, con mi país, con mis sueños, pero nunca de manera directa. El punto de partida es siempre algo que me late, una obsesión, un dolor. Escribir una obra me lleva tanto tiempo, sufrimiento y esfuerzo que me tiene que conmover, tengo que sentir ganas de contarlo”, dice Claudio Tolcachir, el actor, autor, director y docente que convirtió a Boedo de barrio tanguero en corazón teatral. Es ahí donde late Timbre 4, la sala que fundó hace quince años con amigos, su lugar en el mundo que explotó con una de esas creaciones tocadas por la varita, “La omisión de la familia Coleman”, el primer éxito que desde 2005 hasta hoy se mantiene con público renovado: en Buenos Aires, hace menos de un mes terminó su temporada número trece y ahora el elenco está de gira por Italia, Suiza y España.

Tres obras que lo involucran están en cartel en Timbre. De dos es autor y director (“Tercer cuerpo” y, su último estreno, “Próximo”) y de la tercera, (“Nerium Park”, del español Josep Miró y dirección de Corina Fiorillo), es el protagonista con Paula Ransenberg. Y puede verse en la película “Mater”, del director Pablo D’Alo Abba, basada en “El viento en un violín”, otra de las cinco obras escritas por Tolcachir.

“En ‘Los Coleman’ algo del egoísmo me quemaba, la desesperación por salvarse, por no verse; en ‘Tercer cuerpo’ apareció el mundo de las soledades, el deseo del hijo; ‘El viento…’ fue un quiebre, como dos bloques: personajes chocándose contra la pared por tratar de realizarse y luego, empezando a crear, aceptando su vida. ‘Emilia’ son todas las pesadillas en una obra sobre el amor, el dolor, el miedo; en ‘Dínamo’ emergió la comunicación que no tenía que ver con la palabra; y ‘Próximo’, otra vez la comunicación”, dice sobre su última creación acerca del vínculo entre dos hombres, un español y un argentino, que se conocen a través de las redes sociales.

“Tenía necesidad de homenajear la resistencia del amor porque el mundo es el que es pero yo estoy acá, cumplimos quince años con nuestro proyecto y seguimos creando cosas, tenemos familia y tenemos hijos. En medio de la oscuridad la gente se sigue buscando. Tenía la valentía para hablarlo porque existe el prejuicio de que es algo tibio e infantil pero no: a mí es lo que me sostiene”, dice Tolcachir, que hace casi tres meses fue papá de una beba, Camila, por subrogación de vientres, procedimiento que realizó en Chicago, donde la anotaron a nombre de los dos papás. “Estoy muy feliz, es hermosa”, dice con mucha dulzura.

Noticias: ¿Qué pasa cuando dirige una obra que no es suya?
Claudio Tolcachir: Si la elijo es porque me gusta. Aprendés mucho cuando dirigís grandes autores, es como hacer un taller con ellos. Pero nunca escribí un personaje que no quiera o al que pueda juzgar mal, que haga lo que no podría hacer o que no entienda. Al escribirlos soy más libre que en la vida, donde intento ser no tan jodido o tan miserable: al escribir podés soltar eso que no se controla.

Noticias: Si es por soltar, le tocó un papel de muy malo en la serie “El jardín de bronce” de HBO.
Tolcachir: Fue lindo hacer un personaje con una energía tan diferente y trabajar con esos dos directores, Hernán Goldfrid y Pablo Fendrik. La pasamos muy bien en la filmación en el Delta. Era época de gatas peludas, un sol tremendo, motores a full, no nos escuchábamos con Joaquín (Furriel) pero hacer esas cosas te recuerdan por qué empezaste a actuar. Agradezco mucho cuando se acuerdan de mí para actuar.

Noticias: ¿En esos casos, observa cómo trabaja el director?
Tolcachir: Sin parar. En teatro trabajé con (Roberto) Villanueva, Daniel Veronese, Norma Aleandro o la (Alejandra) Boero. Miraba cómo ponían las luces, trabajaban con los actores y proponían los ensayos. Había cosas que me gustaban y cosas que no. De las dos aprendés. Y en cine, con Diego Lerman (actúa en “Una especie de familia”) o Santiago Loza, con quien trabajé en la TV Pública.

Noticias: También trabajó en “El pasado” (2007) con Héctor Babenco, que tenía fama de malhumorado. ¿Ese maltrato era una estrategia o una forma de ser?
Tolcachir: Es complicado: prefiero que me traten bien en lugar de generar un clima tenso. De eso también aprendés, pero son incapacidades. Hay una gama enorme de estrategias para trabajar con un actor. En mi caso, cuando me tratan mal, me asusto, me cierro y pierdo mi confianza. Es difícil que pueda trabajar bien cuando me generan inseguridad y menos voy a arriesgar cuando siento que me van a maltratar. Por esa misma lógica, como director intento que el actor se sienta querido y respetado, y juntos buscar aristas nuevas. A veces el rol de director saca en la gente lugares insólitos. Le pasa a un ministro y a un colectivero con un poco de poder. No tengo problema con la autoridad.

Noticias: Por eso los actores quieren trabajar con usted. Como Mercedes Morán, que lo llamó para el unipersonal “¡Ay, amor divino!”.
Tolcachir: Con Mercedes somos hermanitos. Es gente maravillosa que tiene la generosidad de darme un lugar para que juegue con eso. Es como si te pusieran a Messi –de verdad lo digo–: no tenés que crear, sino generar el ámbito ideal para que esa persona crezca.
Noticias: ¿Cree que “Los Coleman”, por su éxito, inspiraron muchas obras similares?
Tolcachir: Escuché más de lo que lo vi. Pero no me llama la atención porque la antena es la misma. “Los Coleman” son un montón de gente que vive junta y no se escuchan, no se quieren, no se cuidan y eso era lo que estaba pasando. Estamos en un país sin red social, hay una impunidad que permite la desesperación. Estoy tan desesperado que no me importa la desesperación del que está un poco peor. Eso nos vuelve egoístas y, de alguna manera, nos disculpa.

Noticias: ¿Cree que se suben a modas?
Tolcachir: No. Nadie hace teatro independiente pensando en el éxito porque no existe. Lo que puede pasar, y me ha pasado, es que algo te conmueva. Leía a García Márquez y escribía no porque lo quería copiar sino porque estaba conmovido y lo volcaba; después encontrás tu propio lenguaje.

Noticias: ¿Qué es para usted teatro popular? ¿Cómo se amplían los públicos?
Tolcachir: Es todo un tema, me gusta pensar en un teatro popular. Cuando alguien te dice: “Che, fue mi primer obra de teatro y me produjo un montón de cosas” tiene triple valor. No me siento complejo, me siento también popular. Escribo pensando en mis hermanos y en gente que pueda conmoverse y enojarse; en ese sentido pienso lo popular. Un público tan inteligente como yo, ni más ni menos. No me interesa sentirme por arriba del público ni por debajo. Mucha gente le tiene miedo al teatro pero tengo fe de que, si vienen, van a sentir que el teatro les habla a ellos.

Noticias: ¿Quiere dirigir cine?
Tolcachir: Muchísimo. Pero me parece difícil y muy largo. Si me gusta una historia, me gusta llamarte y mañana empezar a ensayar y, a lo sumo, en un año estrenar. Pero en cine los proyectos son a seis años y lo que me conmueve ahora, probablemente dentro de dos años ya no me conmueva y quiera contar otra historia. Admiro a los amigos que llevan adelante tales proyectos.

Noticias: En general, la gente de la cultura no apoya a Macri. ¿Qué opina usted desde su lugar en el teatro?
Tolcachir: No generalizaría porque cada cabeza es diferente y me parece más interesante pensar en proyectos que en personas. En nuestro teatro los gastos aumentaron muchísimo pero también a la gente le cuesta más pagar una entrada y no podemos subir los valores como sube la inflación o la comida. Es un cuello de botella difícil de sostener para toda la comunidad teatral, independiente o comercial.

Noticias: Usted contó que ir a un grupo de teatro lo ayudó mucho en su infancia. El teatro, de alguna manera, lo integró socialmente.
Tolcachir: El teatro tiene como misión humanizar, ponerse en el lugar del otro. Siento que toda la comunicación trata de simplificar: estos son malos, estos son buenos; y la literatura, el teatro y el cine se ocupan de decir: “che, no es tan fácil, es complejo”. Estamos como licuados cerebral y emocionalmente y todo se volvió ficción, es doloroso. La solidaridad no es un tema frecuente y por algo “Los Coleman” subsiste. Se la presenta como una obra sobre la familia disfuncional pero es sobre el individualismo: una familia que se va y deja solo al pibe enfermo. Si una persona no está, si un nene tiene un problema, ocupémonos, enseñemos a nuestros hijos a ser solidarios, no a ser hijos de puta de chiquitos.

Noticias: Justamente hace unos meses fue padre de Camila, ¿cómo vive este momento?
Tolcachir: Estoy muy feliz, Camila es hermosa.

Noticias: ¿Por qué decidió subrogar un vientre para tenerla?
Tolcachir: Es muy reciente y no me siento preparado para hablar del tema por ahora.

Noticias: Es una persona muy afortunada. ¿Nunca se siente “bajón”?
Tolcachir: Sí, me asusto más que ponerme triste. Me asusto cuando no encuentro un motor. Timbre es un lugar que nos espera cuando estás perdido. A veces no tenés imaginación, inspiración, no sabés qué hacer y ahí espera Timbre hasta que tenga ganas y golpeo la puerta.

 

Leni González

@LenideEscalada

 

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