Personajes / 4 de mayo de 2018

María José Demare: “El tango no está bien vendido”

Fue golpeada, sobrevivió a la muerte de un hijo y al exilio. Rubén Juárez, el amor de su vida. Tango como catarsis y nuevo disco.

El último viernes de abril, a las 20, María José Demare presenta su nuevo trabajo discográfico, “Demare x Demare”, en el Centro Cultural Kirchner. Es aquí, en nuestro ex Correo Central, donde también hacemos esta entrevista. Tiene su ADN recargado de talento: un abuelo paterno, napolitano, violinista; su tío Lucio Demare, pianista de Francisco Canaro y compositor- en 15 minutos le puso música a “Malena”, el emblemático tango de Homero Manzi. Su padre Lucas, director, guionista y productor de cine – dirigió, entre otros, el filme “La guerra gaucha” protagonizado por Enrique Muiño, con guión de Homero Manzi y Ulyses Petit de Murat sobre el libro homónimo (1905) de Leopoldo Lugones. Fue reconocida como “la película de más éxito del cine argentino y también una de las mejores”. Y su madre, catalana, Norma Castillo, fue concertista de piano y actriz; en la cumbre de su éxito, dejó todo para casarse con Lucas.

Noticias: ¿Es el primer disco que dedica a los tangos de su tío?
María José Demare: Sí, yo cantaba siempre “Malena” y pensé hacer un disco con todos temas de Lucio. Pero soy fundamentalmente autora y compositora y justo había empezado a componer unos tangos que me gustaban mucho. Por eso decidí grabar la mitad de mi tío y la otra mitad míos. Así salió “Demare x Demare”. Rita Terranova me ayuda en la puesta en el CCK y voy a cantar con Limón García de la Bersuit, María Volonté, Esteban Riera y la folclorista, la Negra Chagra, que va a cantar un tango.

Noticias: A los 15 debutó en cine y en televisión la eligió Tita Merello para el rol de su hija, en la novela “Acacia Montero” ¿Todo al mismo tiempo?
Demare: Primero debuté en teatro, a los 14, con “Nuestra Natacha” de Alejandro Casona. Ya estudiaba actuación. Ahí me vio Tita -yo hacía el personaje de Marga, muy dramático- y Natacha era Elcira Olivera Garcés. Mi rol era el de una chica que violaban, era como un animalito salvaje… Al estreno fueron todos por mi papá y cuando Tita me vio se quedó enloquecida conmigo y se nombró mi madrina artística. Me llevó a la tele donde iba a hacer un programa de Alberto Migré, una novela que dio lugar a “Rolando Rivas”, porque Acacia era una mujer taxista.

Noticias: ¿Cuándo grabó su primer disco, “El tren de las 8”?
Demare: Un poquito después, solo con temas míos compuestos con la guitarra. Fue muy loco porque Juanito Belmonte, que hacía la prensa para el sello Odeón, me llamó y me dijo si me animaba a hacer una prueba. Llevé la guitarra y estaba el presidente de la compañía, Beco Rotta –esto hoy es impensable- y empecé a cantar. Me dijo, estás contratada y quiero que hagas dos temas. Uno que hable del tren de las 8 y otro que diga tal cosa. Componelos y hacémelos escuchar. Tan ansioso estaba que me llamó y me los hizo cantar por teléfono. Le encantaron y enseguida me hizo ir a firmar el contrato. Pero si hago un balance, hice más cine y televisión que otra cosa, hasta el golpe militar.

Noticias: ¿Es cierto que descubrió el tango durante su exilio en París?
Demare: Sí. Porque para mí el tango era mi papá y no se escuchaba en casa. Mamá era pianista de música clásica. Yo no militaba pero había perdido muchos amigos… era a finales de 1977. Se cortó el trabajo en cine y apareció una posibilidad para viajar y ver si podía hacer algo en Europa. Y me quedé hasta 1983. Allá cantaba rock, no tango.

Noticias: ¿Por qué el rock se liga tanto al tango? Al menos en las milongas, los que bailan tango bailan rock…
Demare: Yo creo que los dos tienen mucha fuerza… la balada va por otro lado, es más liviana. La letra de los tangos es fuerte y en el rock también hay potencia. Hay letras emparentadas. … se emparentan por lo pasional y lo heavy.

Noticias: ¿Pero entonces descubrió o no el tango en París?
Demare: Sí. Un día estaba en un café de París, sentada, y escuché a Roberto Goyeneche. Se me empezaron a caer las lágrimas y fui a una disquería a comprar tangos. Goyeneche, Rubén Juárez, cosas de mi tío… todo lo que encontré. De todos modos, volví al país y grabé otro disco de rock, “Viva María”. Pero ya el tango estaba en mí; iba a cantar rock a un programa y la gente al otro día me decía ¡qué lindo tango el que cantó! Por eso durante una meditación se me apareció la palabra tango. Y me fui al Tortoni; me propusieron debutar al sábado siguiente. Armé todo en una semana. Pensé que no iría nadie pero se llenó. Enseguida me llamó Rubén Juárez. ¡Bienvenida al tango! me dijo. Quiero que vengas a café Homero a ser jurado de un concurso. Él era mi ídolo y fui.

Noticias: Y hubo una chispa sagrada…
Demare: Nos enamoramos, vivimos juntos el tiempo que duró- dos años y medio- y después seguimos cantando juntos como amigos. Pero fue mi gran amor, el hombre de mi vida. Fue muy intenso, ¡Rubén era Escorpio! Se vino a vivir a mi casa, viajábamos mucho, hacíamos presentaciones. Llegaban sus hijos a comer y se juntaban con el mío. Él cocinaba para todos.

Noticias: Pero usted se casó a los 16 años ¿qué pasó?
Demare: Me casé con mi mejor amigo… y no funcionó. Nos criamos juntos, desde los 5 años. Mis viejos eran amigos de sus padres. Teníamos casa en Pinamar, las dos familias, a dos cuadras. Y nos pasábamos los veranos juntos. Nos pusimos de novios, me quedé embarazada de Sebastián y nos casamos. El segundo hijo, Rodrigo, nació muy enfermo del corazón y se nos murió a los tres meses.

Noticias: Sobreponerse a la muerte de un hijo es el desafío más terrible de la vida.
Demare: Nuestro matrimonio no pudo sobrevivir a esa muerte. En ese momento yo tenía 18 años pero me convertí en una mujer de 50. Maduré de golpe y sentí con Claudio Mónaco –mi ex marido- una diferencia muy grande. No pudimos sostener la relación. Y seguí para adelante. En los momentos duros de mi vida agradezco ser de Aries. Porque me ha pasado de todo y estoy de pie. Hasta fui una mujer golpeada.

Noticias: ¿Por su marido, por Juárez?
Demare: No, no… No lo voy a nombrar porque es alguien conocido. Fue una relación de un año. Y no lo voy a nombrar porque no lo hice en su momento y ahora utilizar eso, no. Una analista de entonces me dijo, escribilo. Y compuse la canción “La mujer golpeada”. Necesitaba sacarlo; porque era hacer catarsis. Después me relacioné con hombres que no me pegaron pero había algo… el golpeador encuentra ese algo donde descalificar. Hoy a mí no me golpea nadie ni me dice una palabra violenta. A mi nieta de 7 años le digo vos nunca hagas nada que no quieras ni permitas que te digan algo que no te guste. Y que se lo grabe. Pero es de Escorpio ¡es fuerte!

Noticias: ¿Actualmente está en pareja?
Demare: No, estoy sola hace muchos años. Después que me separé de Rubén tuve algunas relaciones pero ninguna importante. él volvió con Silvia, la mamá de sus hijos. Rubén era un tipo divino pero no fácil para convivir.

Noticias: ¿Y su vínculo con Lucio y Lucas?
Demare: Con mi viejo filmé, inclusive. Cuando me fui a Europa con mi hijo y un novio de ese momento que no quiero nombrar, mi mamá dejó de hablarme. Sufrió mucho. Con ella tuve un vínculo muy fuerte, de tomar cafecito diario. Con papá no fue así pero porque era un tipo metido para adentro. Un día, cuando murió su madre, agarró el auto en Pinamar y me dijo vení conmigo. Sin mediar palabra nos fuimos a la playa. Sacó la urna del baúl y me dijo quedate acá. Se internó entre las olas y tiró las cenizas. Al salir me pidió que hiciera lo mismo con él. Cuando él murió yo estaba viviendo en Francia. Le tocó a mi hermana la cremación. Y a mí la otra parte. Fui a Mar del Plata y cumplí su deseo. Imaginate, somos Demare. Yo también le pedí a mi hijo que tire mis cenizas al mar. Con mi tío Lucio yo estaba fascinada, porque mi papá era muy exigente. Como venía de visita, traía masitas, tocaba el piano y era más permisivo. Yo cantaba y bailaba. Tenía un boliche que se llamaba “Malena al sur”. Y a veces iba con mi papá, porque a mamá no le gustaba el ambiente artístico. Y papá cantaba. Él quería ser cantante de tango, mucho antes de dedicarse al cine. Pero como bandoneonista se fue a España con la orquesta de su hermano. En 1928 la abandonó y le dijo a mi tío: “yo me quedo acá, a barrer el estudio porque voy a ser director de cine”. Y llegó a ser asistente. Volvió a la Argentina y ahí la conoció a mi mamá, cuando buscaba actriz para la película “Dos amigos y un amor”. Juan Carlos Thorry los presentó.

Noticias: Ha viajado mucho y sabrá que en España la palabra tango expresa una situación retorcida o la descalificación de la “mina”. ¿Qué opina?
Demare: No pienso así. A Homero Manzi le debemos su poesía pero también el lugar que le dio a la mujer en el tango: Malena, María, No habrá ninguna… Los tangos del 20, en todo caso, pueden haber dejado esa marca, la mina que lo rajó, el reflejo de una sociedad machista. Pero ni aun Discépolo que escribió “Chorra”, después viró hacia la poesía de Uno, Sin palabras… Y empezó el dolor del hombre por la mujer. El tango no está bien vendido. Pero refleja lo que nos pasa como sociedad.

Noticias: Hay agrupaciones como “Tango sin abuso”, encuentros sobre tango y género; incluso se trabaja para que el tango vuelva a nacer y sea feminista. ¿Qué le parece?
Demare: A mí me parece una estupidez. El tango es tango. Y todo lo que hagan ciertas agrupaciones tiene un trasfondo político. Se desvirtúa lo artístico.

Noticias: ¿Y hoy cómo ve al país y a la ciudad?
Demare: Estoy apoyando mucho a este gobierno porque sé que hay una intención de cambiar las cosas. Porque sé que venimos de un país muy deshecho y está difícil remarla. Entonces por momentos estoy contenta y a veces dudo si mi nieta verá un país mejor. Mientras haya gente en la calle, haya paco… Mientras no funcione la justicia, la impunidad reina. Pero la Argentina es mi lugar en el mundo. Mi compromiso está
acá y apoyo a Buenos Aires y a mi país.

 

Sissi Ciosescu
@sissiciosescu

 

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