Sociedad / 5 de julio de 2018

La vuelta del trueque: ahora cambian ropa y comida por medicamentos

Los intercambian en grupos de Facebook de La Matanza y Quilmes. Ibuprofeno y antibióticos son los más pedidos. Los riesgos de la informalidad.

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Cambian ropa por ibuprofeno. O cajas de leche por antibióticos. El trueque sucede en un grupo de Facebook que en sólo dos días sumó unos 1.500 integrantes. Y se concreta frente a la estación de trenes de Gregorio de Laferrere, en el partido de La Matanza.

“Trueque de medicamentos” nació como una derivación de “Trueque sin dinero, sólo por alimentos”, del que forman parte 40 mil personas. En la presentación explican las reglas del intercambio: “No exageren con los medicamentos que da el Estado, si pedimos un medicamento es porque realmente lo necesitamos. No se podrán pedir tranquilizantes ni Oxaprost”.

Maguy Gómez, una de las administradoras, contó a NOTICIAS que el grupo nació “por la demanda que se estaba generando, debido a que todos los niños están engripados y eso hizo que se incrementaran los pedidos”.

Entre los remedios más requeridos por los participantes aparecen drogas como ibuprofeno y amoxicilina, además de remedios para la presión y la diabetes, aseguran las organizadoras. Los principales problemas de salud que necesitan combatir tienen que ver con infecciones y complicaciones respiratorias propias del invierno.

“Antes la gente se enfermaba y si no podía comprar los remedios en la farmacia los pedía en el hospital. Hoy te dicen que no tienen y, además, se hace imposible poder comprarlos”, explicó otra de las administradoras, Laura Gómez, a Radio Universidad de La Matanza. El cambio es por ropa, calzado y alimentos como fideos, leche, harina y galletitas.

En Quilmes se repite la situación: “A veces los medicamentos salvan a algunas mamás que no pueden comprar en una farmacia. Algunas quizás los venden a menor precio que en una farmacia o los canjean por mercadería”, contó Nancy Cai, administradora del grupo “Trueke Manos Unidas”. Los intercambios se realizan en el Polideportivo Vecinal de Solano, hasta donde llegan entre 40 y 60 vecinos todos los días.

Desde el punto de vista médico, la situación tiene varios riesgos como la automedicación: “Hay patologías que requieren de requieren de medicación para la fiebre y otras que son bacterianas que requieren de antibióticos, con lo cual si no hay un diagnóstico certero no todo sirve para todo”, advierte el médico Diego Lowenstein (MN 116511).

Otro punto conflictivo, según el profesional, es la adquisición de medicación sin recetas médicas, muchas de las cuales requieren ser archivadas. “La trazabilidad también se perdería: el consumidor final no sería la persona que tiene la receta archivada para los organismos gubernamentales”, advierte Lowenstein.

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