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Política / 10 de marzo de 2014

Hernán Reibel Maier, el cajero de La Cámpora

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Compañero. Reibel Maier compartió la infancia con el hijo presidencial. Llama a los medios amigos para bajar línea.

Es uno de los más poderosos miembros de La Cámpora y uno de los menos conocidos. Su ascenso dentro de la agrupación se terminó de oficializar el 29 de enero pasado, cuando lo nombraron subsecretario de Comunicación Pública y pasó a manejar con su firma la gigantesca caja de la publicidad oficial.

Antes la controlaba en los hechos, pero se mantenía en las sombras. Se trata de Hernán Reibel Maier, amigo de Máximo Kirchner y hombre de confianza del hijo presidencial. Juntos compartieron la infancia en Río Gallegos.

Reibel Maier es hoy el cajero de La Cámpora: se encarga de repartir a discreción los 731 millones de pesos que el Gobierno destina en pauta oficial. “Todo lo decide con Máximo, consulta cualquier movimiento”, cuenta un funcionario que trabaja con él.

No solo se encarga de repartir la publicidad sino que además llama en persona a los canales y radios amigas para marcarles la línea editorial y hasta para retarlos cuando deslizan una crítica al Gobierno.

Con el apoyo de Máximo fue ganando poder. Se metió en el Fútbol Para Todos (FPT) y fue el encargado de pelearse con Marcelo Tinelli y sacarlo del proyecto para renovar las transmisiones del FPT.

Fue vocero oficial de La Cámpora y trabajó en Aerolíneas. Estudió periodismo y escribió para el Grupo Clarín.
Fue vocero oficial de La Cámpora y trabajó en Aerolíneas. Estudió periodismo y escribió para el Grupo Clarín.

 

Nació en Río Gallegos y se hizo amigo de Máximo gracias a su hermano mayor Martín, quien iba a la misma escuela que el hijo K, el Colegio Nacional República de Guatemala. El más grande de los Reibel Maier también es funcionario y se desempeña como vicepresidente de la Agencia de Bienes del Estado, que depende de la jefatura de Gabinete nacional.

Reibel Maier tiene despacho en la Casa Rosada. De estilo parco y seco llega todos los días temprano con estilo informal. Usa saco y camisa pero nunca corbata. “Es un soldadito”, lo definen con ironía sus enemigos en el Gobierno.

Tinelli. Uno de sus últimas batallas lo enfrentó a Marcelo Tinelli, el hombre más poderosos de la televisión. Reibel Maier participó de todas las reuniones en las que se discutió la fallida renovación del Fútbol Para Todos con los productores del conductor televisivo.

No solo se encargó de objetar el logo que habían presentado los “Tinelli boys”, como los llamaban los camporistas. También se encargó de vetar los videos que habían presentado los productores de Tinelli en los que varios jugadores emblema de los clubes de fútbol hablaban a cámara.

El camporista le informó minuto a minuto todos los detalles de la negociación a Máximo. Y fue el encargado de decirles a los “Tinelli boys” que estaban afuera del Fútbol.

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