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Cultura / 19 de enero de 2017

Laetitia: dos maneras de mirar un desnudo

El libro “Laetitia” de Laura Haimovichi y Julio Lavallén transforma el simple acto de posar para una obra, en una reflexión sobre los cuerpos.

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“Pintamos, fotografiamos, filmamos y escribimos. Es vertiginoso el pasaje de lo real a la tela, a la foto, a imagen en movimiento y al texto”, dice Laura Haimovichi, co autora de “Laetitia”, la obra que narra la experiencia de cuatro hombres, con distintas profesiones, registrando la escena de un desnudo. Pinturas, oleos, papeles, lápices y cámaras. Todos capturan la situación a través de los distintos lenguajes del arte.
Laetitia es la modelo que posa desnuda y participante esencial de la experiencia. Según relata el libro, antes de llegar, el día acordado para llevar a cabo la obra, se sentía nerviosa. No sólo iba a ser observada por el pintor sino también por otros artistas dispuestos a descifrar y reinventar cada milímetro de su cuerpo.
Laura Haimovichi es la encargada de llevar el registro escrito de la experiencia. Crónica, relato, poema, los géneros fluctúan y se suceden en su escrito.
El resultado final del experimento es una obra literaria y visual que se lee como un largo canto a la materialidad ineludible del cuerpo.
“Existe el cuerpo/a la verdad sin vestido”, dice el texto que inicia esta “Crónica de un desnudo”. “Laetitia” demuestra cuan bello puede ser ese simple “estar”.