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Política / 10 de diciembre de 2017

Pleno empleo para los Triaca

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Mauricio Macri comentaba los fundamentos del ajuste que prevé el Gobierno en los distintos organismo estatales. Habían pasado menos de 24 horas desde la designación de Mariana Triaca, la hermana del ministro de Trabajo, como directora del Banco Nación. Sin embargo, el Presidente no ató cabos y se mandó: “Tenemos que tener un Estado al servicio de la gente. Acá hay muchos lugares que se habían usado para acomodar a los parientes y a los amigos de la política”. La crítica era, en principio, para el kirchnerismo. Pero volvió como un búmeran en las redes sociales con el caso de la familia Triaca, que consiguió el pleno empleo en el Estado.

Mariana, la que provocó el estallido mediático del caso con su designación, es contadora, recibida en la Universidad del Salvador. Trabajaba en el banco Nación como asesora desde el 2016, pero su flamante nombramiento como directora (que redituaría en un sueldo de alrededor de 150.000 pesos) la puso en el ojo de la tormenta.

Sobre todo, por el espectacular parecido con la designación de Delfina Rossi, la hija del ex ministro de Defensa y actual diputado K, Agustín Rossi, que llegó al directorio del Nación en el 2015, con 26 años, y que tras las numerosas críticas de la oposición debió renunciar.

“Trabaja en el banco hace dos años. Mi hermana es una militante de Cambiemos y es una profesional. La eligió el presidente del banco, yo no hice ninguna sugerencia para que él tome esa decisión”, se justificó Triaca.

Jorge Triaca – Foto Adrian Stehlik.

En familia. Lo de Mariana no es una cuestión excepcional en el clan Triaca. La esposa del ministro, María Cecilia Loccisano, es subsecretaria de Coordinación Administrativa del Ministerio de Salud. Además Lorena, otra de sus hermanas, es directora de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional.
Sería un orgullo para su padre, el fallecido secretario general de la CGT Azopardo, diputado y ministro de Trabajo durante el gobierno de Carlos Menem. Jorge Alberto Triaca soñaba (como sueñan los sindicalistas) con que hubiese trabajo para todos: su familia lo honra, al menos desde los cargos públicos.

Jorge padre fue el impulsor de que su hijo fuera al Newman, el colegio donde estudió Macri y que surtió de funcionarios a la nueva gestión. Al principio, el actual ministro fue resistido: no era fácil codearse con los hijos de los empresarios más poderosos viniendo de una familia sindical.

El Newman no había sido la primera elección de Triaca. Así se lo contó tiempo atrás a NOTICIAS: “Me preparé para entrar al Nacional Buenos Aires, pero era muy complicada la logística. Al ascensor no se podía acceder porque necesitabas un permiso especial para entrar. Mi viejo me dijo: ‘¿Por qué no das el examen de ingreso al Newman, que queda a dos cuadras de casa?’”. Hacia allí fue. Lo que no cuenta, lo comentan otras fuentes del mismo colegio: su padre habría pagado por la instalación del ascensor que todavía funciona allí. Pero aquel esfuerzo tendría su recompensa: los amigos del colegio, los contactos de aquellos años, son los que hoy depositan a la familia en la primera línea del Gobierno.

Sin embargo, la designación de Mariana Triaca provocó el enojo de ajenos, pero también de los propios. Porque mientras muchos en Cambiemos intentan mostrar a la nueva gestión como la contracara del kirchnerismo, decisiones como esta hacen que se parezcan demasiado.

De todas maneras, puertas para afuera ensayaron defensas para el caso. Marcos Peña aseguró: “Lo importante son los méritos para el cargo. Esto no es como cuando los funcionarios metían amigos o parientes a la planta pública”. Pero la explicación tuvo sabor a poco.
“Doble vara”, criticó el ex jefe de Gabinete K, Aníbal Fernández. Y completó: “Los argentinos racionales no pueden caer en la grieta que plantean los odiadores de siempre”, mientras exhibía una imagen donde se acumulaban los méritos de la hija de Rossi para ser parte del directorio del mismo banco.

Mientras se ocupa full time a la nueva reforma laboral, Triaca se lamenta por encontrarse en el centro de la escena por los empleos de su familia. Por lo bajo, algunos en Cambiemos se animan a hacer el chiste fácil: “¿Cómo no van a conseguir laburo? Siendo familiares del ministro de Trabajo…”.