Opinión, Política / 1 de agosto de 2018

País coimero: CFK debe renunciar a sus fueros

La ex presidenta tenía razón: también debía investigarse a los empresarios. Pero ella otra vez está en el centro del escándalo.

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Cristina Fernández ofreció una conferencia de prensa luego de conocerse el procesamiento con prisión preventiva y pedido de desafuero.

Cristina tenía razón: si alguien cobra sobornos, alguien los paga. En la cadena de la corrupción, los privados resultan ser eslabones esenciales. Pero el problema de la ex presidenta es que ella y sus laderos de mayor confianza siempre quedan en medio del escándalo. Si en serio fuese una estadista a la que le interesa el país, este viernes, cuando rompa el silencio en un evento del gremio bancario, debería renunciar públicamente a sus fueros y dedicarse a contar todo (pero todo) lo que sabe. Eso sí sería noticia.

Cosa de ella. Si no lo hace (obvio, lo más probable), son los senadores peronistas que ya no se alinean con ella quienes serán observados con lupa, para ver si siguen manteniéndola blindada cual Menem del Siglo XXI.

Claro que la tan de moda “salud de la República” no está (ni debería pretenderse que esté) en manos de una sola persona. Los cuadernitos del chofer de Barattita le apuntan a la cabeza de la conducción empresaria de la obra pública. Y la gran constructora del Grupo Macri se lleva el foco más inquietante.

Los argentinos tenemos derecho a saber si la bendita grieta que nos mantiene crispadamente entretenidos desde que salimos del 2001 no fue más que un gran negocio para sus principales referentes y sus amigos.

Seria un sano colofón de aquel “que se vayan todos” un limpiador “todos en cana”. Sea quien sea. Caiga quien caiga.

 

* Jefe de redacción de NOTICIAS.