Mundo / 4 de octubre de 2018

Guerra económica: la tormenta perfecta

Amenazas, suba de aranceles, divorcios políticos y económicos y un mercado financiero que está de nuevo frente a una crisis global.

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Donald Trump anunció la entrada en vigor de la segunda fase de la suba de aranceles a China, y la guerra comercial entre los dos gigantes de la economía global hecha por tierra cualquier posibilidad de solución a corto plazo. La mitad de las exportaciones anuales que China envía a Estados Unidos serán afectadas, entre Iphones, aviones, vino y trigo, más de 5 mil productos serán gravados con impuestos, por un valor de 200 mil millones de dólares, lo que podría llegar a sumar otros 265 mil millones, según las últimas amenazas de Trump. De ejecutarse, serían la totalidad de las exportaciones chinas hacia los Estados Unidos.

Y pese a la respuesta llegada de Oriente que pide diálogo y negociaciones, Trump asegura por Twitter que estas medidas favorecerán a las fábricas y al aumento de empleos en su país, al tiempo que acusa a los asiáticos de querer entorpecer las próximas elecciones legislativas del mes de noviembre.

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¿Desaceleración y nerviosismo en Pekín, tranquilidad y crecimiento en Washington? ¿Es tan así? Las represalias de China aún están en dudas, aunque se espera que estén a tono con las medidas norteamericanas. Estados Unidos va de lleno por la reducción del superávit comercial chino, y no parece medir las consecuencias.
Especialistas indican que Estados Unidos está creciendo muy por encima de su nivel potencial, y a este ritmo es cuestión de meses para que el crecimiento se detenga, crezca la inflación y se vean afectados las deudas públicas y el dólar. Un escenario muy similar al ocurrido hace ya 10 años, la última gran crisis financiera internacional, acaecida tras el derrumbe del gigante financiero Lehman Brothers.

Vladimir Putin (Rusia), Xi Jinping (China) y Shinz Abe (Japón), discutiendo la necesidad de desdolarizar la economía mundial.

Mientras tanto China, juega sus cartas en el Foro Económico Oriental, celebrado en Vladivostok, Rusia. Por primera vez, Xi Jinping, el primer mandatario chino, participó del encuentro y tras reunirse con su par ruso Vladimir Putin, ratificó su intención de “desdolarizar” la economía, con proyectos de utilizar las monedas nacionales en los acuerdos bilaterales de cara al 2019, algo con lo que China ya venía trabajando en acuerdos con Canadá y Qatar.
Salirse del dólar es una prioridad en la agenda del BRICS (el bloque conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y para Irán, país que ya ha transferido sus pagos internacionales en euros. Por su parte, Jean Claude Juncker, el presidente de la Comisión Europea ha hecho un llamado para promover el euro como única moneda mundial.

Europa en apuros. Esta semana se dará a conocer el PBI de la Eurozona, algo que repercutirá en la confianza que tengan los mercados y traerá un poco de claridad a los números del bloque. Después del incremento de las primas de riesgo italianas y del escaso crecimiento de la tercera economía del bloque, el Brexit amenaza con ser la gota que rebalsará el vaso. La Comunidad Europea se enfrenta a un divorcio con el Reino Unido bastante problemático. El 18 de octubre habrá un nuevo encuentro en el Consejo Europeo, aunque todo hace indicar que no habrá acuerdo de cara a noviembre, la fecha estimada para realizar todos los procedimientos burocráticos de adecuamiento de cara al 29 de marzo del 2019, dia del rompimiento definitivo.

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Las líneas divisorias dentro de Europa están pronosticando una salida dura y disruptiva del Reino Unido, mientras se barajan dos posibilidades: un acuerdo detallado hasta el último renglón sobre las condiciones del alejamiento, o bien conformarse con un acuerdo en puntos básicos dejando otros abiertos para un futuro.

Uno de los actores que media el divorcio es el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuya presidente, la conocida Christine Lagarde, remarcó la importancia de encontrar un acuerdo para reducir el impacto económico en ambas partes. Para el FMI todos los escenarios del Brexit tendrán un costo, pero una falta de acuerdo sería “el peor de los resultados”, trayendo inestabilidad financiera y monetaria a ambos lados del Canal de la Mancha. El gobierno inglés a través de Theresa May, ha dado a conocer su plan “Chequers”, un área de libre comercio para bienes post Brexit, que mantendría abierta la frontera irlandesa, uno de los puntos más calientes de la discusión.

Crisis en puerta. Jack Ma, el fundador de Alibaba, cree que la guerra comercial entre China y EEUU podría durar 20 años. El empresario aseguró que muchas empresas chinas se trasladarán a otros países para evitar el pago de aranceles y le advirtió a Trump: “Puedes ganar una batalla, pero perderás la guerra”.

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La guerra comercial que está llevando a cabo Estados Unidos está despertando en los principales países del globo un proceso de desdolarización nunca antes visto, y las amenazas como instrumento de negociación, están poniendo en jaque el poder económico del gigante americano. Los países emergentes se han visto muy perjudicados por el impacto de estas medidas y las economías de los cinco continentes aguardan el desenlace de los enfrentamientos. Por caso, el Mercosur y la Unión Europea no alcanzaron un acuerdo por un Tratado de Libre Comercio en Montevideo, y las perspectivas no son prometedoras.

En el 2008, cuando nadie vió venir la crisis de las subprime, Nouriel Roubini, el economista turco conocido como “Doctor Catástrofe”, alzaba su voz en solitario. A modo de efeméride, el especialista volvió a la carga y advirtió que se están creando todas las condiciones para que en el 2020 la historia se repita.

Menos crecimiento, economías desaceleradas, inflación, disputas comerciales y colapso de mercados financieros son algunos de los 10 puntos que el especialista postuló para los próximos 18 meses. “A diferencia de 2008, cuando los gobiernos tenían las herramientas necesarias para evitar un derrumbe, a la hora de enfrentar la próxima desaceleración se llega con un endeudamiento general superior al de la crisis anterior. La crisis puede ser incluso más grave y prolongada que la anterior“, dictaminó el gurú.