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Empresas / 10 de diciembre de 2018

Con el compromiso de sumar clientes a la red de gas natural

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Las compañías de transporte y distribución de gas ven con buenos ojos la política energética del Gobierno. Entienden a la revisión tarifaria integral (RTI) como un acierto, aseguran que las inversiones no se detienen pese a los saltos del dólar y son optimistas con respecto al futuro.

“La Secretaría de Energía, el Enargas (Ente Nacional Regulador del Gas), los productores y las distribuidoras están poniendo sus mejores esfuerzos en la búsqueda de soluciones que mitiguen el efecto pleno de la devaluación en el bolsillo de los clientes”, opina el director general de Metrogas, Eduardo Lifschitz. Producto de la depreciación del peso, hubo chispazos entre las productoras y las distribuidoras. En abril último, las partes rubricaron los contratos a octubre con un valor dólar cercano a $ 20. Cuando el valor real de la moneda estadounidense superó por mucha diferencia esa estimación, las petroleras pretendieron cobrar con el dólar actualizado, pero las distribuidoras argumentaron que las tarifas se pagaban con el valor dólar acordado en abril.

Sin embargo, tanto en Metrogas, controlada por YPF, como en la italiana Camuzzi, distribuidora de las regiones pampeana y patagónica, coincidien en que, “más allá de cualquier situación particular”, la relación con las petroleras es “positiva”. La diferencia terminará siendo asumida por el Estado a partir de fines de 2019.

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A contramano de los usuarios, que sufren los grandes incrementos en las boletas del gas, y de la mano de las productoras de gas, que son las grandes ganadoras de este modelo, las distribuidoras ven a los aumentos como una medida necesaria. “Gracias a la RTI -que beneficia a transportadoras y distribuidoras, pues las petroleras negocian aparte-, salimos de casi 20 años de estancamiento para dar un paso al frente y potenciar nuestra visión de futuro”, resume Lifschitz, de Metrogas, que da servicio a 2,5 millones de hogares en Capital Federal y Gran Buenos Aires.

“Somos conscientes de que este proceso de normalización no ha sido fácil y ha requerido de esfuerzos de los distintos sectores”, reconoce María Tettamanti, directora general de Camuzzi Gas, que cubre el 45% del país. “No obstante, la RTI nos ha permitido volver a trazar estrategias de crecimiento a mediano y largo plazo”, agrega Tettamanti.

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Como respuesta a la RTI, las empresas adoptaron un fuerte compromiso de inversiones, que aseguran cumplir a rajatabla, más allá de las volátiles variaciones del peso. Lifschitz asegura que Metrogas “ya invirtió más de 1.200 millones de pesos, de un plan de 9.000 millones a 2021, en renovación y reparación de las redes de gas, mejoramiento de los canales de atención al cliente, renovación de la flota vehicular, actualización de los sistemas operativos e informáticos, apertura de dos nuevas oficinas comerciales, entre otros proyectos”. El ejecutivo añade que, “al finalizar este quinqueño, Metrogas va a haber iniciado las obras necesarias para que 250.000 nuevos hogares puedan acceder al servicio de gas”. Todos los proyectos “conllevan la creación de 1.500 puestos de trabajo, que ya están comenzando a cubrirse, algunos en colaboración con los municipios del área de servicio”.

Palabra de CEOS. Tettamanti espera que se sumen hogares, comercios e industrias a la red. Lifschitz opina que por primera vez en años se puede invertir para crecer. Ridelener dice que la inversión sigue, pese al daño que suponen la inflación y la devaluación.

De Italia. Tettamanti, de Camuzzi, plantea que su plan “supera los 7.000 millones de pesos, a valores de 2016”. “En 2017 ya hemos invertido 1.000 millones, cifra que duplicó el compromiso para el año, y en 2018 estamos invirtiendo más de 1.800 millones. Nos encontramos ejecutando obras en las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Rio Negro, Neuquén, Santa Cruz y Tierra del Fuego, e incluso muchas otras ya han sido inauguradas”. La directora general aclara que la devaluación “no influye” ya que “el plan es de carácter obligatorio”: “El regulador controla periódicamente que las inversiones y las obras se estén ejecutando conforme lo estipulado”.
El peso de la distribución en la factura que paga el usuario es de alrededor del 30%. Con una carga menor, en torno al 4%, otro jugador importante del sector son las transportadoras.

Daniel Ridelener, director general de Transportadora Gas del Norte (TGN), coincide en que “los sucesivos aumentos de tarifas fueron para normalizar una industria que se encontraba seriamente comprometida a nivel operativo y financiero”. El ejecutivo de TGN, controlada por los grupos Techint y Eurnekian, detalla: “Como los yacimientos de gas por lo general se encuentran a grandes profundidades y a gran distancia de los principales centros de consumo, es preciso realizar enormes inversiones para extraerlo, acondicionarlo, transportarlo y distribuirlo”. Sin embargo, advierte: “TGN no es ajena a los cambios de la macroeconomía. La fluctuación del tipo de cambio así como la inflación impactan en nuestra actividad. Nuestros principales insumos tienen una alta relación con el dólar, por lo que su aumento nos afecta. Lo mismo ocurre con la inflación, que significa un incremento en nuestros costos operativos y en las inversiones. Sin embargo, las inversiones siguen en marcha al ritmo planeado”.

El plan integral de inversiones de todo el sector alcanza los 70.000 millones para el período 2017-2022, con el fin de agregar un millón de nuevos usuarios a la red de gas. De ese monto, “ya se han ejecutado aproximadamente 8.500 millones, superando lo programado”, afirma Ridelener, de TGN, que entrega gas a ocho de las nueve distribuidoras del país.

El director general de Metrogas se muestra optimista respecto al futuro: “Estamos a las puertas de un momento histórico, por primera vez en años estamos en condiciones de invertir para crecer”. La jefa de Camuzzi subraya: “En poco tiempo, estamos revirtiendo una compleja situación que caracterizó a la industria, y que esperamos se vaya materializando cada vez más con nuevos hogares, comercios e industrias accediendo al gas natural”. Finalmente, el CEO de TGN opina: “Los que trabajamos en esta industria vemos el futuro con optimismo, fundamentalmente por el impacto favorable que el desarrollo de estos recursos de clase mundial pueda tener para el país”.