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Personajes / 10 de diciembre de 2018

Leo García: “Aprendí a ser una buena persona”

Sus días en Soda Stereo, locura, cirugía plástica, poliamor espiritual y resurrección. Balada de un compositor ciclotímico.

Foto: Juan Ferrari

Acaba de lanzar un single con video –titulado “Fusionados”– que ya circula en redes y tiendas digitales, y que también empieza a competir con las últimas noticias que los buscadores disparan de él, vinculadas casi en forma exclusiva a su transformación física. “No me molesta que hablen de mi cuerpo. Me encanta que haya algo para hablar de mí, porque si no es un plomo la nota. Me encantó lo de arteBA, estoy orgulloso, lo volvería a hacer pero de otro modo, no rompería nada esta vez”, dice Leo García en referencia al día en que, a grito pelado, entró a los manotazos y estrelló contra el piso las copas y botellas con que se regaba otro solemne cóctel de apertura de arteBa edición 2016.

En su versión vegana y rejuvenecida por las cirugías plásticas, el ejercicio físico y la toxina mágica de una rana, Leo García se muestra en equilibrio con la música, con su lugar dentro y fuera de ella, y con una secreta vocación de longevidad. En este renacer se inscribe su nueva canción, una balada electroacústica de amor combustible y acaramelado. “Estoy manteniendo el entusiasmo porque soy bastante ecléctico, cambiante y bipolar, todo junto –explica–. Entonces, sostener la “promo” de este single es la clave hoy en día. Uno no hace un álbum entero, sino un single y un video, que por ende, por ser solamente eso, tiene más trabajo. Yo lo encaro así. Es muy diferente editar música hoy, en 2018, que en 2001, porque antes podías hacer un álbum entero, ahora le ponemos todo el corazón, todo el laburo, todo el dinero, todo lo que tenemos a un single y a un video.

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Noticias: ¿Por qué declina la cultura del álbum?
Leo García: Porque creo que hay mucha urgencia, mucha información, internet y todo eso. Entonces no hay tiempo como para prestarse a escuchar un disco entero, más con un artista como yo, que tengo como 20 años de trayectoria, que ya tengo unos cuantos discos y que toqué con otros. El poder de síntesis demuestra mayor inteligencia, sin lugar a dudas.

Noticias: Su generación se formó en la frontera entre el mundo analógico y el digital, ¿qué cree que gana y qué pierde la música con Spotify o iTunes y el streaming?
García: Me parece maravilloso porque hoy en día el que no tiene información es porque no se quiso informar. Antes era más difícil porque tenías que ser mucho más curioso, tenías que ir a hacerte copias en un casete. Si vivías en Moreno, irte para Flores, cosas así. Me acuerdo de que tenía que comprar una revista que se llamaba “Rock Deluxe”, tenías que ingeniártelas, tenías que ser muy curioso para que te gustara la música nueva. Ahora me dicen “salió tal disco” y ya lo busco en el teléfono y lo escucho. Está ahí, lo cual es buenísimo, porque uno también puede informarse rápidamente. Pasamos una confusión muy grande con los formatos. Hace dos años me estaba comprando vinilos, vinilos, vinilos; y ahora estoy con el celular y el iPad y con Spotify e iTunes. Estamos aggiornándonos a este formato que es genial. Me parece que está buenísimo que todo se haya vuelto una nube de información.

Noticias: ¿“Fusionados” no va a formar parte de ningún álbum entonces?
García: En realidad voy a hacer un vinilo como hice con “Morrissey” (su mayor hit, editado en 2001, en el disco Mar, y también en vinilo como sencillo). Me gusta el formato de simples: ponés un tema lado A y uno lado B. Voy a hacer lo mismo: “Fusionados” de un lado y el lado B del otro, que es una canción totalmente diferente, una canción con otra temática de letra. Esto no quita la posibilidad de que después haga otro single y después haga algún álbum que junte todo. En realidad estoy trabajando bastante con el “no sé qué va a pasar mañana”, porque la vida es así. Y no llenarme de expectativas. Hay una edad, cuando sos muy joven, que me parece que está bastante permitido desear y ambicionar, pero cuando ya llegaste a una edad como la que yo tengo, que doblo la edad de un joven, es una época para aprender a vivir el ahora, el presente, vivir el momento, disfrutar de lo que hay y agradecer. Definitivamente todo era un plan espiritual y yo tenía que aprender a ser una buena persona, una persona agradecida, y ya no estar preocupado por lo que no se pudo conseguir.

Foto: Juan Ferrari

Noticias: ¿Fue un trastorno intentar volver a hacer otro hit como “Morrissey”?
García: Todo el tiempo. Sobreviví con mucha ayuda, con psiquiatras, estudiando cábala, meditando, haciendo ejercicios. Lógicamente todo es un problema narcisista: querer hacer un disco, querer ser comprendido, la gratificación del público. El que dice que no, miente: todo el mundo que hace un material está guardando en secreto el deseo de que sea un éxito, y de que eso lo pueda salvar en la vida, por lo menos económicamente. Y bueno, acá estamos, sobreviviendo. Me considero un sobreviviente y no creo que la persona que tenga muchos logros tenga nada solucionado en la vida. Acá venimos a aprender, por eso, a veces hay que sacarles las máscaras a estos tipos y decirle a la gente que no compre ídolos, porque no existen. Creo que en esa misma trampa caemos los artistas, el narcisismo te lleva a las drogas, a todos los excesos, a equivocarte, a ser un hijo de puta, porque es así, no existe el tipo más bueno del mundo.

Noticias: ¿Hay algo en su carrera de lo que se arrepienta?
García: No lo sé porque las cosas muy buenas que me han pasado a veces me han servido para pensar. Por ejemplo, haber estado en la gira de Soda Stereo (Participó como músico invitado en los 22 conciertos de la gira “Me verás volver”, en 2007), que fue la gira más importante de la historia, porque no se va a repetir una cosa así, de llenar todos esos estadios… El hecho de ser parte de eso durante dos años y pico obnubiló mi carrera porque cualquier músico querría estar en ese lugar. Entonces, después, retomar mi camino artístico me costó muchísimo. Ahí anduve naufragando bastante. No sabía cómo reencontrarme después de semejante monstruo. Es algo muy bueno que me pasó, gracias a la amabilidad de Gustavo Cerati, y no podría haberle dicho que no, pero quizás el camino que estaba tomando en mi carrera, que era bastante prolijo, de ahí perdió. Tocar con Soda me volvió más loco de lo que estaba. Son cosas que ocurren. No me arrepiento de nada, lo que pasó ya está, lo pasado pisado, no se puede volver atrás. Lo importante es que sí pude reinventarme desde mi salud también, creo que soy un tipo con muy buena salud, súper resistente, creo que tengo longevidad. Eso me da para vivir una vida joven.

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Noticias: ¿Hizo un tratamiento con ranas?
García: Sí, se llama kambó. Es una práctica milenaria, se aplica en la piel el sudor de una rana (rana kambó o rana mono grande) para desintoxicarte. Fue lo que me salvó, me cambió todo. Me relajé bastante con el tema de estar ansioso. Había dejado de fumar marihuana y me hizo muy bien porque comía menos, recuperé mi hiperactividad, porque soy hiperactivo, y mientras estaba fumado todo el tiempo, me quedaba tirado como tomando sol al lado de una Pelopincho. Eso no significa que no me guste salir a tomar algo. Lo importante es estar vivo y disfrutar el momento, sin culpas y con buenos descansos.

Foto: Juan Ferrari

Noticias: ¿Hubo algún hecho puntual que detonara esta transformación?
García: El clic fue que me veía mal en el espejo. Me veía con una papada increíble, me veía totalmente derrumbado, entonces empecé a hacer dieta y fui a un cirujano plástico, me retoqué la nariz, me saqué la papada, me acomodé un poco el tiempo. Igual el cuerpo lo hice con entrenamiento y eso me ayudó muchísimo a verme mejor. Lo digo porque está bueno, porque hay mucho prejuicio. Uno puede testear la fobia y la incapacidad de la gente, y el miedo más que nada. No condeno a nadie de que es malo, siento que cuando la gente te rechaza es por miedo, tienen miedo, pobrecitos. Entonces te dicen: “Ay, sos una porquería, te hiciste esto en la cara”… Sí, me lo hice y hacételo vos también porque por ahí te hace falta.

Noticias: ¿Es un ser religioso?
García: Creo en la espiritualidad. Cuando era chico cantaba en el coro de una iglesia católica, mi hermano se hizo mormón, me llevó y me bautizó como mormón. Después de eso me hice evangélico, después empecé a estudiar hare krishna, y después, lo que más me limpió fue la religión judía y la cábala. Estuve más o menos unos diez años estudiando y practicando. Me ayudó muchísimo para limpiar el tema de las imágenes, aunque me encanta Jesús. También estudié sufismo y después volví un poquito a la iglesia católica. Le tengo mucho respeto al Papa, me parece que en vez de criticar o de pensar si está bien o mal, está bueno que el Papa actual sea de nuestro país. Me parece que es algo que nos posiciona muy bien como argentinos. Que admire al Papa no significa que también admire a la religión católica en todas sus vertientes.

Noticias: ¿Se ve de viejo arriba de un escenario?
García: Sí, me veo todo el tiempo haciendo música, ya está, en esta vida será Leo García, el músico.

Damián Richarte
@DamianRicharte