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Personajes / 12 de noviembre de 2018

Benito Cerati: “No me perdonan la traición al macho burgués”

Reconoce que tuvo una niñez principesca pero salió a la calle y se convirtió en el que siempre supo que era. Fama, odiadores y amor.

Foto: Juan Ferrari

Es un animal hermoso y pálido, sentado en café, esperando. Un gran gato alienígena, casi, posado en un bar de Belgrano. Tiene una languidez que no rima con este alrededor bochinchero. No llega puntual: llega antes, media hora antes, y es lo demasiado en todas sus posibilidades: demasiado hermoso, demasiado educado, demasiado piadoso. Acaban de robarle la computadora. La excusa perfecta para que el argentino promedio salga a pedir mano dura. Él no. “Me parece una cagada que la gente tenga que robar. Pero capaz necesitan más la compu que yo. Será que tengo muy presente una frase de cuando tuve mi crisis existencial: mi libertad nace de la aceptación de perderlo todo. Si aceptás perderlo todo, no tenés miedo a nada. Podés perderlo todo porque nada es tuyo realmente”, explica.

Noticias: ¿Siempre es así? ¿Nunca se enfurece?
Benito Cerati: (Risas). Soy muy para adentro, pero también me indigno. La música es mi canal para sacar lo oscuro. Los japoneses sellan sus demonios con una piedra y un papel. Mis discos son un poco eso: sellos japoneses, con los demonios adentro.

Noticias: En un clip de su último disco se lo ve bailando en la calle. ¿Qué demonios hay ahí?
Cerati: La idea era comenzar en una fiesta que después pasara a la calle y se volviera global. Está grabado en la Marcha del Orgullo. Después surgió la posibilidad de viajar a Chile. La parte de las drag queens y cuando estoy con peluca es de allá.

Noticias: Hay que ir a “dragguear” a Chile, ¡qué coraje!
Cerati: Sí. La movida es muy política. Acá es más cultura pop, allá todo tiene un mensaje y es más disidente. Finalmente viajamos a México a filmar una parte más. Se volvió tipo fiesta latinoamericana, con esa cosa de diversión y unión. Le digo “El baile consciente”.

Noticias: ¿Por?
Cerati: Porque estamos bailando pero a la vez empujamos la cosa más social. Sentí que eso era mi granito de arena en todo esto.

Noticias: ¿Suele ir a las marchas del orgullo?
Cerati: Sí, fui a un par. Pero después uno se empieza a volver crítico. Está buenísimo celebrar lo que se logró pero hay que luchar por lo que falta. Es más lo que falta que lo que se logró. Antes se quería integrar al gay, ahora pasa por el descontento y por reconocer a la cantidad de gente que se sale de esa norma que ya no sirve y nos hace más daño que bien.

Foto: Juan Ferrari

Noticias: ¿Se psicoanaliza?
Cerati: Sí, desde los 16. Me ayuda mucho a perder el miedo.

Noticias: No se ve temeroso del cambio. En las redes sociales cambia todo el tiempo y no tiene drama en discutir con quien fuere.
Cerati: Miedos tenemos todos. No puedo decir que no tengo miedos.

Noticias: A lo que iba es a que podría haber jugado al “chico prolijo”.
Cerati: Sí. Lo que pasa es que internamente la puja por ser lo que soy es muy fuerte. Mientras crezco, me doy cuenta de que voy camino a ser lo que siempre fui. No hay un momento en el que digo: “Che, nunca me hubiera imaginado que iba a terminar acá”.

Noticias: Buenísimo porque lo suyo es un despliegue.
Cerati: Sí, pero hasta que salís del “Tenés que ser así”, cuesta un montón. Igualmente este año fue como una adolescencia comprimida.

Noticias: ¿Cómo sería eso?
Cerati: Estaba por empezar a girar mi segundo disco y pasó algo muy loco. El día de la presentación me agarró un ataque de epilepsia. Me diagnosticaron epilepsia y estrés y me di cuenta de que hacía como tres años que no me tomaba un descanso. Recién entonces me di cuenta de que no había pensado en mí porque no tenía tiempo. Cancelé todo y me tomé un año. Fui a Londres y a Barcelona. Ahí fui yo, moviéndome por lugares y conociendo gente. Porque acá no sabés quién te habla ni por qué te habla. Siendo yo, digo.

Noticias: ¿Siendo el hijo de Gustvo Cerati, dice?
Cerati: Claro, no sabés por qué se te acercan. Allá me pude descubrir. Volví cambiadísimo y con una confianza… Entonces me dije: “Eso que viví allá, lo quiero vivir acá”.

Noticias: ¿Y allá cómo era?
Cerati: Creo que no fue tanto el lugar sino haberme ido solo. Volví con amigos que siguen hasta hoy y con otra cabeza. Se gestó una identidad de verdad. Allá me di cuenta de lo que soy capaz de hacer. Antes yo era muy burbuja. No porque quisiera sino por miedo justamente.

Noticias: ¿A qué?
Cerati: A todo, casi. Porque me criaron…

Noticias: ¿Muy príncipe?
Cerati: Justamente. Viví todo el tiempo en el castillo. Entonces, de repente, pisar afuera… Por crianza, no me exponía. Iba a colegios privados y a cosas que decía “Esto no es lo mío”. Pero a la vez no me animaba y estaba como en un limbo. No pertenecía a nada. Cuando me decidí, fui a la UBA y ahí me cambió todo.

Noticias: ¿Qué estudió?
Cerati: Antropología en (la sede de) Puán. Fue fuerte, pero me hice unos amigazos impresionantes que no tenían nada que ver conmigo. Ahí me di cuenta de lo rico de la diferencia. Cursé la primaria en un colegio inglés y en séptimo fui a un colegio más hippie. Fue el único colegio en el que tuve educación sexual. Era heterosexual pero por lo menos era educación sexual (risas).

Noticias: ¿Ya tenía un novio?
Cerati: No, nada. Era como una materia y te explicaban cosas. Hoy lo agradezco. Pero era una visión parcial, heterosexual. Después salís de ahí y decís: “Soy gay. ¿Qué mierda tengo que hacer? ¿A dónde se va?”. Te enterás de las venéreas al pasar. Y no se puede estar en contra de que la gente se informe sobre eso.

Noticias: ¿Cómo maneja los odiadores en las redes, como cuando le dicen que no es digno de su padre?
Cerati: Es más fuerte la realidad que viví que lo que puedan decir. Sé cómo era mi viejo, sé cuál es la verdad y no me van a convencer de lo que no fue. Nunca me atacan a mí por mí, porque no les he hecho nada y mi padre tampoco. Son frustraciones. Además hay demasiado lavado de cerebro con respecto a lo que sería “lo honorable”. No me perdonan ser tan traicionero al macho burgués. Haber nacido macho y burgués y no identificarme con ninguna de las dos cosas es como la traición más grande del mundo.

Foto: Juan Ferrari

Noticias: Claro. Debería ser lapidado, mínimo.
Cerati: ¡Mínimo! Desde los trece años que recibo comentarios. Tenía un fotolog público. Subía fotos con amigos y me escribían: “¿Por qué nunca subís una foto con tu papá? No lo querés, ¿no?”. Pero, loco, somos humanos. Tuve que amar y odiar a mis padres. A los dos. Y mi papá no es ningún dios. Fue un ser humano con cosas buenas y malas como todo el mundo. Eso no quiere decir que no nos hayamos llevado bien. Eso te pasa a vos, a X. Pero por lo visto a mí no me puede pasar.

Noticias: ¿Planea formar una familia?
Cerati: Creo en el amor como energía, no en que el amor le corresponde sólo a una persona. Es una fuerza única que se ha separado en distintas categorías: el amor a la familia, el amor a los amigos, el amor a la pareja… Creo que el amor siempre está yendo entre todos y que es siempre el mismo.

Noticias: ¿Sigue teniendo vínculos con ex parejas?
Cerati: Sí. Hay gente que por eso mismo dice que soy “demasiado bueno”. Me enojo un rato y después digo: “No fue tan grave. Yo también me puse loco”. También me reconozco histérico. Fui de hacer escenas, soy impulsivo y demandante. Pero no soy celoso. Confío mucho en lo que se siente. No tengo drama de estar con otros. Creo que eso se habla…

(Lea también: El fin de la monogamia: ¿qué es el poliamor?)

Noticias: ¿El famoso “poliamor”?
Cerati: Es amor, nomás, no es poli. Decir poli implica que existe el mono amor. Para mí sólo existe el amor. Además hay muchos pibes que se excusan en el poliamor para estar con muchas y que no les importe ninguna. Eso no es poliamor, es ser una porquería. Amor es cuidar a la otra persona.

Noticias: ¿Estuvo alguna vez con chicas o siempre tuvo novios?
Cerati: Sí, estuve con chicas y quedamos amigos. Hoy soy mejor. Me siento con las hormonas de un pibe de quince y cuando tenía quince no tenía nada. Era antisocial, asexuado, no me interesaba nada. Ahora es todo una ebullición. En realidad yo era esto, no lo otro. Pero agradezco haber pasado por eso porque así fue como me encontré.

Fernanda Sández
@Siwisi