Con los premios Martín Fierro a semanas de distancia —la ceremonia está pautada para el 18 de mayo en el Hotel Hilton y será transmitida por Telefe—, los cronistas aprovechan cada cruce con figuras del medio para arrancarles una opinión. A Alfredo Casero le preguntaron y Casero respondió como siempre: sin filtros y sin demasiado respeto por las convenciones del mundillo artístico.
En diálogo con el programa Los Profesionales de Siempre, el actor contó qué hizo con las estatuillas que acumuló durante su carrera. La respuesta fue tan inesperada como característica: "Tengo un Martín Fierro. Otro lo tiré en el mar de Puerto Madryn, porque se murió un amigo mío y nada, se lo regalé". Puerto Madryn, la ciudad patagónica donde Casero encontró refugio lejos del ambiente porteño, fue el escenario de ese gesto tan íntimo como teatral.
Consultado por si le molestaba no figurar en las ternas de APTRA, fue tajante: "No dejó de agradecer que me elija, no me molestan que no me elijan, no me molesta no estar en una terna". Una indiferencia que, viniendo de alguien que arrojó un premio al Atlántico, suena completamente coherente.
Pero lo más filoso vino después, cuando Casero aprovechó para disparar contra el estado actual de la televisión argentina. "Hoy por hoy se desvirtuó todo lo que era bueno. Mataron absolutamente la belleza, acabaron con la televisión actuada, acabaron con los actores y las formas de actuar", sentenció.














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