Menú
Política / 15 de diciembre de 2018

Amado Boudou: el operativo reconquista

Por

miércoles 12. Boudou salió del penal de Ezeiza y lo esperaba un puñado de militantes.

En la cárcel, donde son rápidos e ingeniosos para los apodos, a Amado Boudou deberían decirle “pan dulce”, porque sólo sale para las fiestas. Es que lo del ex vicepresidente ya se convirtió en un patrón: la primera vez que dejó el penal de Ezeiza fue a principios de año, después de cumplir 70 días de prisión preventiva. La segunda fue este miércoles 12 de diciembre, ya con una pena de 5 años y 10 meses por realizar maniobras para quedarse con Ciccone, pero sin condena firme. Por eso la Justicia lo benefició con la excarcelación. Y por eso podrá pasar Navidad y Año Nuevo con su mujer, la mexicana Mónica García de la Fuente, y sus mellizos, León y Simón.

Tenía que salir al mediodía, pero por cuestiones burocráticas lo hizo pasadas las 19. Afuera había cámaras y un grupo de militantes que lo sorprendió gratamente. Llegó a divisar desde adentro del auto una bandera de La Cámpora y eso lo reconfortó: “No sabemos quiénes eran, pero nos llamó mucho la atención”, dicen en su entorno. Es que Boudou es uno de los tantos exiliados del kirchnerismo y desde hace mucho tiempo no habla con Cristina: que algunos camporistas lo hayan recibido le renovó las esperanzas.

Boudou llegó a su departamento de la calle Feijóo al 700 en Barracas a las 20.30, acompañado por su abogada Graciana Peñafort. Allí el recibimiento fue menos jactancioso: apenas un par de militantes lo saludaron. El ex vicepresidente ni siquiera bajó la ventanilla. Se bañó con rapidez y se puso un traje, después de mucho tiempo. Desde la calle se podían ver sus movimientos por las ventanas sin cortina. Minutos después estaba saliendo para C5N a realizar su primera entrevista televisiva, a pesar de que muchos en su círculo íntimo le recomendaban que esperara para volver al ruedo. No quiso perder tiempo.

BARRACAS. Boudou volvió a su departamento que comparte con su mujer y sus hijos.

El regreso. “Estos tipos chocaron la calesita”, aseguró Boudou en la entrevista con Gustavo Sylvestre. Y, cargado de confianza después del recibimiento de La Cámpora, le hizo un guiño a la ex presidenta: “Cristina es la persona más importante de la oposición. Y por eso es la más perseguida”. De esa manera puso en marcha el Operativo Reconquista.

Mientras intenta salir del ostracismo, Boudou compartirá marchas y encuentros con los miembros del Frente Patriótico, el espacio que antes se llamó Miles hasta que rompieron con Luis D’Elía. Allí están Alberto Rodríguez Saá, Julio De Vido, Gabriel Mariotto, Osvaldo Papaleo y Fernando Esteche, entre otros. Será su trampolín para lanzarse a una pileta que hoy tiene una gruesa capa de hielo.

Antes de salir de la penitenciaría de Ezeiza, al ex vice de Cristina le pusieron una tobillera electrónica con un GPS que le impedirá alejarse más de 100 kilómetros de su domicilio. Distancia importante para moverse por Capital y el Conurbano.

Eso sí, más allá de la campaña que pueda hacer, el ex vice fue inhabilitado para ejercer cargos de por vida con la condena de cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública. Aunque todavía tiene fe de darlo vuelta: “Voy a seguir peleando por mi inocencia”, dijo apenas salió.

La libertad se produjo por un rápido movimiento de su abogada. El viernes 7 procesaron sin prisión preventiva al banquero Jorge Brito y al ex titular de la AFIP Ricardo Echegaray, en la causa “Ciccone II”, desmembrada de la original.

Al haberse cerrado el período de instrucción, Peñafort alegó que ya no había peligro de interferir en la investigación judicial. El Tribunal Oral Federal 4, con la firma de María Gabriela López Iñíguez y Adriana Pallioti (y la disidencia de Néstor Costabel), le dieron el visto bueno al pedido. José María Carmona, amigo y socio de Boudou, consiguió el mismo beneficio.

Para permitirle la excarcelación, el ex vice debió recurrir a sus allegados que reunieron un millón de pesos para pagar la fianza. “Es que Amado tiene todos sus bienes embargados”, explican en su entorno. Pasado el mediodía del martes, uno de los miembros del Frente Patriótico depositó el dinero y permitió el regreso a su departamento de Barracas.

“Los K lo único que hicimos fue trabajar para sacar adelante el país”, dijo en su primera entrevista. Y completó: “El año que viene va a haber un gobierno que arregle las cosas”. Otra vez en libertad, Boudou tiene dos objetivos: no regresar a prisión y reconstruir su poder. “Yo nunca me sentí abandonado”, dijo. Él ya los perdonó: ahora quiere que el kirchnerismo le vuelva a abrir la puerta.