Menú
Economía / 28 de diciembre de 2018

Lopetegui, el nuevo secretario de Energía que desconoce del tema

Por

Gustavo Lopetegui
Gustavo Lopetegui

Mauricio Macri se quedó sin expertos para conducir la política energética. Quizás es algo bueno. Puede que no. Primero apostó por Juan José Aranguren, ex CEO de Shell Argentina, a quien consideraba su ministro ejemplar. Su abordaje centrado en el interés de las petroleras no sólo le valieron críticas de economistas del establishment, como Fernando Navajas, de la fundación FIEL, que le achaba la falta de mirada de política pública, sino también de otros miembros del gabinete.

Este año lo reemplazó Javier Iguacel, otro experto en petróleo, en este caso con experiencia como vicepresidente de Pluspetrol, la compañía de las familias Rey y Poli. Degradado a secretario a las órdenes del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, tampoco cuajó con la política.

(Leer también: El fugaz paso de Javier Iguacel por el Gobierno: peleas, subas de tarifas y denuncias)

Así es que el Presidente eligió como responsable de la energía a alguien que desconoce del asunto, pero que cuenta con una mirada más amplia de la política y la política económica: Gustavo Lopetegui, que entre diciembre de 2015 y septiembre pasado ejerció como uno de los dos vicejefes de Gabinete que controlaban cada uno la mitad de los ministerios. Lopetegui nunca trabajó en una empresa de energía y sólo puede decirse que en la Jefatura de Gabinete se encargaba de supervisar el área.

En aquel tiempo, Lopetegui solía decir que tenía dos objetivos: conquistar al electorado, lo que logró en las legislativas de 2017, y a los mercados de deuda, lo que piloteó sobre la base del ajuste gradual sólo hasta abril pasado, cuando estalló la crisis económica. También sostenía que debía vigilar que los ministros trabajaran en equipo y fueran eficientes, y si no, los echaba. Atrás quedaron esos tiempos de superpoderoso. Después fue rebajado a asesor presidencial y ahora deberá responder a Dujovne.

Lopetegui se fue formando como manager empresario primero cuando estudió para ser licenciado en administración de empresas y contador, y después con un master en Dirección de Empresas en la Universidad de Navarra, la del Opus Dei en España. Trabajó entre 1986 y 1996 en la reconocida consultora internacional McKinsey, que en el gobierno de Macri conseguiría varios contratos. Después fundó con su esposa la cadena de minimercados Eki, que vendió en 2001. Más tarde asumió como director de la láctea Milkaut y en 2004 entró en política como ministro de Producción bonaerense, con Felipe Solá de gobernador, y al año siguiente como presidente del Banco Provincia.

(Leer también: Cómo será la economía 2019, según una de las analistas que más acierta)

En 2006, volvió al sector privado para fundar una láctea: Pampa Cheese. Sin venderla, en 2009 fue nombrado CEO de la aerolínea LAN Argentina. Allí se enfrentó con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Tanto es así que este año el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, llegó a decir que su política de apertura área suponía una “venganza” de Lopetegui, a quien consideró su “maestro” en la materia.

Su afirmación llamó la atención por los términos utilizados y también porque se suponía que, como vicejefe de Gabinete y ex empleado de LAN, Lopetegui no podía intervenir en la política área por cuestiones de la ley de ética pública sino que debía hacerlo el otro número dos de Marcos Peña, Mario Quintana, que también dejó el cargo en septiembre. Por lo menos ahora Lopetegui no tendrá conflictos de interés con las políticas que incentiven la producción y la provisión de energía, en las que las tarifas y los subsidios a las empresas y a los consumidores están en juego.