Jueves 29 de septiembre, 2022

ECONOMíA | 04-05-2020 11:12

Algunos fondos se ilusionan con que Fernández negociará al final

Inversores institucionales del exterior creen que tras finalizar el canje de deuda este viernes se abren tres meses para evitar un default generalizado.

Pese a que los fondos de inversión extranjeros se unieron hoy para reiterar su rechazo al canje de deuda que finaliza este viernes, algunos de ellos reconocen en privado que confían en que finalmente el gobierno de Alberto Fernández negociará y evitará el default. No esperan nada del ministro de Economía, Martín Guzmán, a quien ven obstinado en su propuesta de sustentabilidad de la deuda y que ayer lo ratificó en un artículo en Financial Times, pero sí se encomiendan a la cintura política de Fernández. Al final de cuentas era el jefe de Gabinete de un Néstor Kirchner que sostenía en la intimidad que había que evitar los defaults y las devaluaciones del peso si se quería conservar el poder político.

En esos fondos ilusionados especulan con que el Gobierno esperará hasta el viernes para que acepten los inversores minoristas y después con ese porcentaje de adhesión se sentará a negociar con los fondos. Será una aceptación menor al 66% u 85% que cada bono exige para evitar juicios en los tribunales de Nueva York o Londres, pleitos que ya demostraron ser ruinosos para los intereses argentinos.

Claro que los litigios no comenzarán hasta que el Gobierno deje de pagar la deuda. Y eso ocurriría el 22 de mayo con un título público. Ese eventual incumplimiento podría acelerar los defaults de los otros bonos y las consiguientes demandas. Sin embargo, el Ejecutivo podría optar por pagar el 22 y seguir negociando sin cesación de pagos hasta agosto, cuando ocurrirá otro vencimiento. O puede incumplir el 22, pero acordar con los fondos para evitar que demanden todavía en los juzgados la aceleración del default de los demás papeles, con lo cual también se abriría un periodo de tres meses más de negociación.

Los fondos calculan que Guzmán les está ofreciendo una quita del 68%. Algunos de ellos sostienen que si fuera del 60% al 64%, la aceptarían a esta altura de la partida. Hace pocos meses exigían 30%.

Pero no solo piden acotar un poco la poda. También reclaman que el periodo de gracia de tres años se reduzca a solo uno y que el gobierno de Fernández comience a pagar intereses en 2021, y no en 2023, el último año de su mandato. Los fondos sostienen que, a diferencia de los inversores minoristas, ellos viven del rendimiento que cada seis meses ofrecen a sus inversores y no pueden dejar de dárselos por tres años y comenzar en 2023 a reportarles tan poco, menos del 1%. No les parece demasiado que la poda promedio de los intereses sea del 62%, sino cómo se irían pagando.

Los fondos venían pidiendo al Gobierno que además presentara su plan económico que explicara cómo pagaría la deuda. Hubiesen deseado que lo pactase con el FMI. Les disgustó que Guzmán les dijera primero cuánto iba a pagar por año y después les ofreciera un programa basado en ese cronograma. Los bonistas pretendían un plan de ajuste, pero el ministro considera que con recortes la Argentina de Mauricio Macri se hundió y que para salir adelante se necesita un plan que posibilite la recuperación económica y social y que ella misma vaya generando un ahorro fiscal que permita ir pagando lo que se pueda de la deuda. “Los muertos no pagan las deudas”, como dijo Kirchner. Lo que a los bonistas les disgusta es el plan de Guzmán, aunque lo acusen de carecer de él.

Resignados, en las videoconferencias que la semana pasada mantuvieron los acreedores con el equipo económico, dejaron de reclamar el programa económico. Se limitaron a pedir mejoras de la oferta. El Gobierno solo escuchó y ayer en Financial Times sentenció su respuesta: no hay más para ofrecerles. No obstante, algunos fondos creen que, aunque Guzmán insista con el “tómalo o dejálo” y esperan que a último momento cambien de opinión y acepten la quita porque tampoco les conviene el impago, el viernes “no se caerá el mundo porque el Gobierno no quiere el default porque su costo sería matador para la economía y la política, y eso el Presidente lo tiene claro”. Ilusiones.

Galería de imágenes

En esta Nota

Alejandro Rebossio

Alejandro Rebossio

Editor de Economía y columnista económico de Radio Perfil.

Comentarios