Lunes 28 de septiembre, 2020

ECONOMíA | 09-08-2020 08:39

Martín Guzmán íntimo: novia rumana y sus dotes para el fútbol y el tenis

El ministro que renegoció la deuda dejó el ajedrez para concentrarse en la economía. Quiénes fueron sus padrinos y quién lo acercó al Gobierno.

Martín Guzmán tiene buena afinidad con Europa del Este. Por lo menos hasta ahora se ha llevado bien con la directora gerente del FMI, la búlgara Kristalina Georgieva, que abogó por que los acreedores aceptaran una fuerte quita. Habrá que ver cómo continúa la relación cuando discutan el programa económico. Ahí quedará claro que sintoniza mejor con otra mujer del Este europeo: con su novia rumana que dejó en Nueva York, donde vivió seis años hasta que volvió como ministro. 

De 37 años, Guzmán nació en La Plata y es fanático del fútbol y de Gimnasia. Antes de la pandemia, cuando se jugaban los picaditos en Olivos, era el mejor de la cancha. Pero este hijo de un profesor de tenis del club del bosque platense también sabe manejar la raqueta y casi llega a profesional. En su momento jugó al ajedrez, pero lo dejó porque le quitaba tiempo para estudiar economía. A Guzmán le gusta hacer bien lo que haga. 

En la Universidad de La Plata se destacó como alumno y se ganó la confianza de Daniel Heymann, una de las eminencias de la macroeconomía argentina, ahora asesor del ministro. Heymann daba clases los sábados en La Plata en una cátedra que ahora heredó Guzmán. En los recreos, ambos y otros estudiantes discutían en un café sobre coyuntura. Los dos coorganizaban hasta el año pasado una escuela de verano en Trento, Italia.

En uno de los varios viajes del Nobel Joseph Stiglitz a la Argentina K, Heymann organizó una de sus conferencias y puso como comentarista a Guzmán. Stiglitz quedó impresionado y lo invitó a hacer un posdoctorado en la Universidad de Columbia. En 2013 se fue y al año siguiente ya firmaba artículos junto al Nobel. Comenzó entonces a ganar prestigio en la Argentina entre kirchneristas, peronistas, massistas y progresistas. Sergio Chodos, actual representante al FMI, vinculó a Guzmán con Fernández. Cristina Kirchner, admiradora de Stiglitz, no tardó en adoptarlo también.

Convencido de sus ideas, como la de sustentabilidad de la deuda, aunque pragmático, como demostró en la negociación, es una persona sosegada, respetuosa y de escucha, aunque seca, tenaz y cortante, características que desagradaron a los bonistas. Alguna vez se quebró jugando un partido de fútbol en la Universidad de Brown (Estados Unidos), donde se doctoró en economía, pero no abandonó la cancha hasta el final. Sus amigos dicen que esa misma actitud repitió en la discusión de la deuda.

También te puede interesar

Galería de imágenes

En esta Nota

Alejandro Rebossio

Alejandro Rebossio

Editor de Economía y columnista económico de Radio Perfil.

Comentarios