Martes 22 de junio, 2021

ECONOMíA | 02-10-2020 20:47

Qué pasa en la economía mundial si Trump deja el gobierno de EE.UU.

El secretario general del CARI, Francisco de Santibañez, analiza el impacto.

El mundo esta atento a cómo evoluciona la salud del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. ¿Qué sucedería si deja la presidencia debido al Covid o a una eventual derrota frente al demócrata Joe Biden? ¿Cuán importante es realmente Trump a la hora de pensar el futuro de la economía mundial?

Por lo pronto, Trump es el producto de un descontento social que no se ha dado únicamente en Estados Unidos sino también en otros países occidentales. La principal causa de este malestar ha sido la pérdida de ingresos reales que muchos trabajadores han sufrido durante las últimas dos décadas. Correcta o incorrectamente, culpan de su situación al comercio internacional (cierre de fábricas, trabajos de peor calidad…) y a la presencia de una clase dirigente que ya no representaría sus intereses y valores. Es importante entender entonces que políticos antielitistas como Trump son el producto y no la causa de este fenómeno.

Esto quiere decir que si Trump deja de ser una figura central en la política internacional, líderes con ideas similares a las de él podrían ocupar su lugar. Es más, muchas de las políticas que propone Biden son similares a las de Trump. Entre estas podemos mencionar la continuidad del enfrentamiento con China y la imposición de trabas al comercio internacional para proteger ciertas industrias o, como ocurre en el caso particular de los demócratas, el medio ambiente. Es muy probable que con los demócratas los flujos de inversiones continúen siendo restringidos debido a cuestiones relacionadas con la seguridad nacional. La competencia con Beijing por el dominio tecnológico, como ocurre actualmente con el 5G, continuará asimismo dominando las discusiones económicas. 

Pero existen ciertos aspectos de la política exterior de Estados Unidos que seguramente cambiarían. Un presidente demócrata, o inclusive un republicano más tradicional, intentarían fortalecer las relaciones con los aliados históricos de Estados Unidos, como es el caso de las naciones europeas.  También promovería el multilateralismo y le daría mayor protagonismo a algunos organismos internacionales que Trump ha tendido a marginar. Una de estas instituciones es la Organización Mundial de Comercio. Es posible que una estrategia como esta traiga mayor predictibilidad a la economía mundial. 

Por último, quizás la principal novedad de un segundo mandato de Trump sería el acercamiento de Estados Unidos a Rusia como parte de su enfrentamiento estratégico con China. Este cambio, que tendría similitudes a la alianza que Richard Nixon y Henry Kissinger establecieron con Beijing para contener a Moscú medio siglo atrás, haría que Rusia pase a formar parte, al menos en el plano económico, del bloque occidental. Por lo contrario, los demócratas difícilmente impulsarían esta política. El rechazo que sienten por el gobierno de Vladimir Putin es demasiado fuerte.

 

* El autor es secretario general del Consejo Argentino de Relaciones Internacionales (CARI), global fellow del Wilson Center y autor de “La rebelión de las naciones”.

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por Francisco de Santibañez

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