Viernes 7 de mayo, 2021

EMPRESAS Y PROTAGONISTAS | 01-07-2020 20:39

Master College

"Escuchar a los niños y a los jóvenes decir que están más organizados y ordenados, que aprovechan mejor el tiempo, que se sienten más autónomos y responsables es música, de la buena, para los oídos de padres y maestros".

Hace un tiempo le escuché decir a un campeón mundial de bridge que “el secreto para ser campeón, no es recibir buenas cartas, sino jugar bien con las que uno tiene”. 

Sin duda en esta contienda contra el Covid 19 no hemos recibido las mejores cartas y estamos todos participando en un juego desigual, sin conocer - ni siquiera adivinar - la estrategia de nuestro oponente que se comporta agresivo, peligroso e imprevisible. La pregunta que se impone es ¿cómo, con estas cartas no deseadas, podremos jugar bien esta partida?

Hay un viejo aforismo oriental que dice: “utiliza la fuerza de tu enemigo, para derrotar a tu enemigo”. Si esto es así, y personalmente creo que lo es, la pregunta se precisa y se podría reformular en estos términos: ¿Cómo debilitar al enemigo? ¿Cómo convertir la fuerza  de esta pandemia, que nos amenaza, en nuestra victoria?¿Cómo utilizar esta situación de enfrentamiento obligatorio en beneficio personal? En el intento por encontrar respuestas a estas cuestiones, iniciamos una investigación con padres, docentes y alumnos de nuestra Comunidad Colegio.

Las reflexiones no se hicieron esperar y fueron tan develadoras de las diferentes maneras en que podemos salir ganadores de este momento, que nos pareció oportuno expresarlas en este espacio. Aceptando el riesgo de perder los matices que sólo podrían apreciarse en una transcripción textual de todas las respuestas, optamos por elegir tres grandes colectivos que, entendemos, incluyen los aportes de todos los encuestados.

Y así, en primer lugar, aparece con mucha claridad la convicción de que esta situación de pandemia universal, le ha dejado el camino abierto a la posibilidad de realizar nuevos aprendizajes.

Aprendizajes de todo tipo, que van desde un manejo más fluido de la tecnología y de los dispositivos para recabar información, para trabajar, para  comunicarse y para elaborar presentaciones; pasando por la  oportunidad de estudiar o aprender on line nuevos oficios, nuevas artes o técnicas para la elaboración, fabricación o reparación de innumerables objetos; la ocasión para desarrollar y perfeccionar hobbies o pasatiempos como la jardinería o la cocina o el trabajo en madera o las artes plásticas; hasta desarrollar nuestra vocación de emprendedores en nuevos espacios, formas  y tiempos para comercializar productos, para ofrecer servicios, para desarrollar actividades laborales, físicas, lúdicas, sociales, espirituales, artísticas, etc.

La investigación demuestra que esta prolongadísima etapa de confinamiento ha producido, también, un cambio en la manera de vincularse con las cosas y con el otro. Y aquí aparecen la creatividad en la rutina y en la convivencia, la habilidad para   divertirse en familia a tiempo completo, el tratar de entender al otro poniéndonos en su lugar, el mejorar la capacidad de escucha y ensayar nuevas formas de comunicación y hasta de expresión de nuestros sentimientos y afectos, el cuidarnos para cuidar al otro, el ser solidarios. Descubrir que estamos desarrollando recursos como la paciencia, la versatilidad, la capacidad de adaptación a los cambios, la perseverancia, la posibilidad de resolver problemas, la capacidad de adecuación a nuevas circunstancias.

Escuchar a los niños y a los jóvenes decir que están más organizados y ordenados, que aprovechan mejor el tiempo, que se sienten más autónomos y responsables es música, de la buena, para los oídos de padres y maestros.

Pero me animo a decir que lo más importante que hemos descubierto en esta situación de confinamiento y cuidado extremo – y así lo confirma nuestro estudio - tiene que ver con un proceso de interiorización, con la reflexión, con el encontrarse con uno mismo, con ese frenar para saber quiénes somos, qué queremos, qué nos apasiona, qué nos entristece o nos alegra, de qué somos capaces, cuáles son nuestras fortalezas y nuestras debilidades. Tiene que ver con mirar hacia adentro, en un espacio de quietud, para resignificar el sentido de las cosas, valorar los momentos y  las personas, tolerar la frustración, desarrollar nuestra capacidad para ser resilientes, aprender que no podemos solos y descubrir la posibilidad de adaptarnos y ser felices.

Creemos que son estos aprendizajes, estas nuevas maneras de vincularnos con las cosas y con los otros y este proceso de introspección, los que nos permitirán ser invencibles, capaces de pensarnos en la infinita riqueza de lo que somos, pero también de lo que podemos llegar a ser.

GRACIELA VOEGELI DE PISANO - Directora General Master College.

 

 

 

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