Domingo 26 de septiembre, 2021

EMPRESAS | 02-08-2021 15:00

Una apuesta a la innovación

La empresa Goldmund nació en la crisis del 2002 cuando adquirió la marca Peabody. Apuesta por la producción.

El dólar barato no es todo para el mundo corporativo. La competitividad es uno de los termómetros que miden los empresarios para invertir. Si bien el salario en la Argentina es bajo -comparado con otros mercados- hay otros indicadores que no son tan favorables a la hora de proyectar. “Si pensamos en costos, la mano de obra, la improductividad de la sociedad argentina, la presión fiscal y la inestabilidad macro, el negocio no es viable”, sostiene Dante Choi, dueño de Peabody. En este escenario, el desafío es doble para los hombres de negocios: producir y subsistir. “Argentina tiene otra cosa que la hace estar en todo el mundo. En la región hay más de 150 marcas por el talento que encontramos, el valor agregado y los productos innovadores que fabricamos”, destaca Choi. Desde su visión, la clave pasa por “produzco, luego existo”. Su planeamiento se sostiene en el filosófico de Descartes (“pienso, luego existo”), aplicado a su compañía. “Tenemos que producir, luego existimos. El que no produce, no existe. Cuanto mayor valor agregado aportemos, más produciremos. La clave está en qué valor agregado producimos como empresa, nuestra innovación, el diseño, qué valor agregado generamos. No nos fundimos a pesar de todo lo que pasa. Seguimos creciendo y vamos a apostar por otros mercados. Queremos ser una marca multinacional. Es un lindo desafío”, sostiene.

Historia. Peabody estaba en manos de Philco. La crisis de 2001/2002 le abrió la puerta a Choi para aprovechar la oportunidad. “Cuando se presentó en quiebra, compré la marca y empezamos”, agrega. Para su sorpresa, Peabody estaba posicionada en el mercado. “Era muy reconocida, querida por los consumidores. Nos encontramos con usuarios que nos solicitaban service de heladeras”, recuerda el empresario. En sus inicios, allá por 2003, la empresa tenía solo tres empleados. A 18 años de aquel momento, hoy cuentan con 180 y piensan llegar a 230 para fin de 2021. Se definen como “una firma nacional, que produce calefacción eléctrica, ventilación, electrodomésticos” en su planta de 15.000 m2. “Más del 70% de los productos que comercializamos son de fabricación propia. El resto, es importado”, describe Choi. Además, trabajan a fason, para terceros. aires acondicionados y heladeras y su red de proveedores está compuesta por más de 30 firmas.

“Tengo 56 años. Cuando inicié la compañía no tenía conciencia de que en mí existía el espíritu emprendedor. Estuve en una multinacional coreana desde los 19 hasta los 34 años, en la Argentina, Brasil, Panamá. Hice el lanzamiento de autos, anduve en industria textil, informática, equipamiento de construcción… En los últimos tres años, me involucré en la agroindustria, como trader de granos de la Argentina para vender a Corea e Irán. Podría haber seguido el camino corporativo y hacer una carrera”, explica.

Emprendimiento. “Somos hijos de la crisis”, sentencia Choi. En ese contexto, era más habitual el cierre que la apertura de empresas. Pero, como dice el viejo proverbio chino, aquella debacle económica se convirtió en una oportunidad para este emprendedor. “Hubo un gran terremoto. Pero también permitió el surgimiento de otras firmas. Si bien algunas no pudieron seguir y también desaparecieron, nosotros pudimos mantenernos. Argentina vivió innumerables crisis”, sentencia.

¿Cómo hizo para mantenerse a pesar de las permanentes crisis? “Hizo falta mucha cintura para aggiornar la situación y buscar oportunidades. Una compañía multinacional ante estos vaivenes y cambios de reglas de juego es muy difícil que se mantenga. Si pudimos sobrevivir fue porque fuimos fieles. Soy creyente: ‘se fiel hasta la muerte’, dice el evangelio”, se explaya. Para el empresario, la religión forjó su espíritu emprendedor. “Percibía esta frase de la biblia como algo religioso. Hay una obra de Julio Cortázar, “El perseguidor”, que narra la vida del músico de jazz, Johnny Carter. Comienza con esa frase: ‘Creo que el secreto está en ser fiel’.

Choi describe una realidad que comparte con el resto del mundo empresario, pero señala que intenta diferenciarse en un aspecto: “Nosotros nos dedicamos el 100% del esfuerzo en mejorar la competitividad. El secreto está en ser fiel, ya que nos concentrarnos e innovar para mejorar el negocio, invertir en recursos humanos y en productos”. La realidad 2021 presenta un nuevo desafío, por cuanto las proyecciones indican que las ventas de electrodomésticos registrarán una caída del 35%. “El mercado será de menor tamaño que el de 2017”, asegura. ¿Cómo enfrentará Peabody esta caída? “Vamos a vender mucho más. En estos años, fuimos fieles, invertimos en productos”.

El cierre de Choi es toda una definición: “En crisis de larga duración, no vendemos productos baratos, sino ‘nobles’”.

 

 

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por Marcelo Alfano

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