Saturday 18 de May, 2024

EMPRESAS | 14-05-2024 07:33

Valor de la marca personal: autonomía profesional e incertidumbre

En este contexto desafiante, la diferenciación y la diversificación se convierten en nuestra tabla de salvación.

Si cerramos los ojos por un momento y nos transportamos a la década del '80, la narrativa laboral parecía seguir un guion establecido: obtenías un título, acumulabas experiencia en un puesto destacado (ya fuera en el sector público o privado), recorrías un camino predefinido y, finalmente, te jubilabas. Pero aquí estamos, en el 2024, y por qué no en una línea de tiempo diferente, donde la autonomía profesional ya no se limita a una fórmula estándar. Nos encontramos en medio de una tormenta perfecta, donde la incertidumbre económica se mezcla con la inestabilidad financiera, la desigualdad, los conflictos geopolíticos, climáticos y la revolución tecnológica. En este contexto desafiante, la diferenciación y la diversificación se convierten en nuestra tabla de salvación.

Las estadísticas no son motivadoras. Sabemos que en el 2020 se perdieron 144 millones de empleos en el mundo (Organización Internacional del Trabajo). Según un informe del Foro Económico Mundial (WEF), se espera que la automatización elimine 85 millones de empleos para 2025. Además, para 2027, “las empresas prevén que casi la mitad (44%) de las habilidades básicas de los trabajadores se verán alteradas”. En su Informe sobre Riesgos Globales 2024, el Foro señala la "falta de oportunidades económicas" entre los 10 mayores riesgos para los próximos dos años. En términos mundiales, las cifras son estrepitosas.

Actitud emprendedora. Hubo un tiempo en donde emprender era para pocos. Era para aquellos que, sobre todo, cierta resistencia a la incertidumbre. Ese tiempo se terminó y hoy necesitamos conquistar nuestra actitud emprendedora. Aquellos que tienen su trabajo bajo dependencia, los que están sin trabajo y los que se inician en su carrera deben desafiar los viejos mandatos y volverse hábiles.

No hay mucho tiempo para hacer un cambio de chip y volverse más estratégicos. El presente ideal es: Empleados o autónomos convirtiéndonos en expertos en autoliderazgo. Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates, nos recuerda las habilidades que sí o sí tenemos que desarrollar:

Diversificación de inversiones. Dalio destaca la importancia de distribuir el riesgo en las inversiones a través de la diversificación en diferentes clases de activos, sectores y geografías. Esto ayuda a mitigar el impacto de la volatilidad del mercado y proteger el capital en tiempos de crisis.

Resiliencia personal y profesional. En su libro "Principios", enfatiza la necesidad de desarrollar una mentalidad resiliente tanto en la vida personal como profesional. Esto implica tener una estrategia clara para enfrentar los desafíos, aprender de los fracasos y adaptarse a situaciones cambiantes con flexibilidad y determinación.

En la era de la post pandemia y la Inteligencia Artificial, ya no basta con ser expertos en un área específica; es esencial reconocer nuestras habilidades, potenciar nuestros talentos y explorar los conocimientos adquiridos a lo largo de nuestra vida para crear una identidad profesional polifacética.

El proceso es incómodo, pero no conozco profesional que no haya agradecido el descubrimiento de la integridad. La sensación de conducir su vida, de estar haciendo lo que sentían y pensaban, y de utilizar un par de nuevas gafas para observar el mundo y aportar sus valores.

En este viaje, la construcción de nuestra marca personal emerge como una poderosa herramienta de navegación. Confirmo que es una de las estrategias de marketing y crecimiento más flexibles y veloces de la actualidad. Podemos observar a personalidades como Elon Musk y Tony Robbins, quienes realmente apalancaron todos sus negocios en su huella personal. Y, hoy a nivel hispano y latino, tenemos a Vilma Núñez, Michelle Poller, personalidades que recorren el mundo y que conformaron diferentes empresas a partir de su desarrollo personal y profesional.

Tu mejor negocio. La marca personal va más allá de un nombre o un logo; es el aura que nos rodea, la impresión que dejamos en cada interacción. Solo que cuando la gestionamos somos nosotros los que elegimos cómo queremos que nos perciban.

En la peor de las crisis de atención que vivimos, gestionar nuestra marca personal nos permite no solo diferenciarnos de la competencia, sino también destacar en medio del ruido digital que nos rodea. Es un proceso de autenticidad y coherencia que nos lleva a humanizar nuestras relaciones, a generar confianza y a conectar con otros de manera genuina.

Y ¿cómo logramos esto? La clave está en la diferenciación y la autenticidad. Necesitamos darle voz a nuestros valores, procesos y metodologías de trabajo, y crear una estrategia de "business branding" que nos permita captar la atención en un mundo cada vez más saturado de información. Es un desafío que requiere valentía y creatividad, pero que nos permite alcanzar nuevas alturas en nuestra carrera profesional. Aprendemos a conectar y entendemos que todos los negocios son un negocio de marketing, así que también nos convertimos en expertos de ventas.

Un buen camino sería así:

Diferenciación. Necesitamos ser relevantes y encontrar nuestra huella única. Quizás puedas encontrarla observando tus talentos, tu conocimiento y tus puntos de inflexión de vida.

Construcción de tribus y networking. Formar comunidades en torno a ideas, productos o movimientos. No podemos caerle bien a todo el mundo, así que nos reunimos con aquellos con los que hacemos causa común. Aprendemos y nos comprometemos.

Marketing. No vamos a interrumpir a las personas con mensajes no deseados, sino que pedimos permiso para comunicarnos con ellos. Esto se logra ofreciendo valor y relevancia. Así es como empieza el diálogo, donde la escucha es fundamental.

Storytelling. No hay paraíso si no contamos historias que resuenen con la audiencia. El storytelling es una herramienta poderosa para comunicar el valor de una marca y conectar emocionalmente con las personas.

La Transformación. Necesitamos inspirar y motivar a los otros, a alcanzar su mejor versión. No vendemos cosas, vendemos herramientas de transformación. Esto implica ser auténtico, compasivo y tener una visión clara del camino a seguir.

Al fin y al cabo, todos somos marcas personales, solo que necesitamos hacernos conscientes y cultivar nuestra actitud emprendedora y autonomía desde la coherencia, la transparencia y el foco en aportarle valor al mundo.

Carolina Altamirano Fink es mentora y entrenadora en marca personal, persuasión y marketing para negocios de servicios.

por Carolina Altamirano Fink

Galería de imágenes

En esta Nota

Comentarios