domingo, diciembre 8, 2019

EN LA MIRA DE NOTICIAS | 15-11-2019 12:39

Macri versus Macri

El Arca de Noé de Cambiemos amenaza con dejar muy solo al presidente saliente. La inesperada ayuda K.

Mauricio Macri dejará en pocos días de ser el empleador más deseado de la Argentina. Cuando vuelva al llano de la oposición, todas las miradas aduladoras se concentrarán, si no lo han hecho ya, en los jefes con territorio que le quedan a la coalición Cambiemos en todo el país, tanto los PRO puros como los radicales libres.

Las especulaciones alrededor de las incorporaciones que se están conversando entre el renovado gobierno de la Ciudad y los inminentes desempleados del Gabinete nacional ponen en foco el ascendente rol de Horacio Rodríguez Larreta como aspirante cantado a liderar la etapa opositora del macrismo nacional.

Por su parte, los radicales con cargos vigentes a partir del 2020 también harán valer su capacidad de contratación, lo cual ya los envalentona para empezar a cuestionar la jefatura automática de la oposición que Marcos Peña le quiere garantizar a Macri.

Tampoco se queda atrás María Eugenia Vidal, que mientras baraja su estrategia electoral para la votación de medio término del mandato albertista, también tira de las cuerdas de las intendencias y bancas bonaerenses de Cambiemos para chequear cuánto control territorial le queda a disposición para construir su propio aparato político futuro.

Este riesgo latente de tupacamarización del macrismo se agiganta por la tendencia natural de los gobiernos peronistas a cooptar aliados por el método del Arca de Noé: súbanse todos ahora antes de que desatemos el diluvio hegemónico, avisan los caudillos justicialistas de turno. Como Macri tampoco controla su propia Arca de Noé, el fundador del PRO quedará expuesto a panquequismos y complots internistas durante toda la era K.

Pero no todo está perdido. Aunque una parte del kirchnerismo piensa armar su nuevo relato bombardeando a Macri con toda la munición disponible, otros referentes más sofisticados piensan estrategias para utilizar la figura de Macri tal como lo hizo el macrismo con la imagen de Cristina Kirchner: como un tapón muy molesto que pospuso durante años la unidad de la oposición en torno a un nuevo liderazgo.

Es cierto que aquella estrategia polarizadora terminó mal para el PRO y sus votantes, que todavía no pueden asumir el regreso triunfal de Cristina. Pero también es verdad que el truco de mantener vivo el fantasma K rindió sus frutos durante varios años. Solo había que saber dejar el vicio a tiempo.

Esa doble mirada peronista respecto del futuro rol opositor de Macri fue resumida magistralmente por Rafael Bielsa, cuando le dijo a NOTICIAS que “la resiliencia de Macri es un fenómeno digno de ser tomado en serio”. O sea, se trata de tener al gato siempre en la mira, pero mientras hay que garantizarle su alimento balanceado para que su pelaje no pierda brillo. Así es la lectura peronista de la biblia que dejó Jaime Durán Barba.

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Silvio Santamarina

Silvio Santamarina

Editor Ejecutivo y columnista de Radio Perfil.

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