PERSONAJES | 17-09-2019 12:20

Sebastián Zuccardi: “El mejor vino es el que está por venir”

Eligió buscar su lugar dentro del negocio familiar. Cómo se complementan y cuáles son los desafíos de la industria.

La vida de Sebastián Zuccardi siempre giró alrededor del vino, primero como un juego, con sus hermanos en la finca familiar y más tarde como ingeniero agrónomo y “vigneron”, término que acuñaron los franceses para describir al agricultor que hace vino. Comparte la pasión por la vitivinicultura con sus padres y hermanos pero también con Marcela, su mujer. Junto a ella y dos amigos desarrolló “Alma 4”, su primer proyecto de espumantes y ahora “Cara Sur”, donde trabajan para recuperar un viñedo olvidado de variedades criollas.

Tal vez cuando sus hijas sean grandes también hereden esa fascinación que hizo de Zuccardi, una de las bodegas más importantes del país. Vive en la casa donde nació en Mendoza, lugar que ama y del que asegura que jamás se va a ir. La curiosidad y la amistad también lo llevaron junto a tres amigos a crear “La Fuerza”, uno de los mejores vermuts que se hacen en el país.

Noticias: Ustedes son tres hermanos y todos están vinculados al negocio familiar pero desde distintos lugares

Sebastián Zuccardi: Sí, cada uno de nosotros empezó una nueva actividad en la familia. Si bien me sumé al vino, mi primera participación fue con un proyecto personal de espumantes que en mi familia no se hacían. Miguel trajo una actividad muy potente en la región en términos culturales como es el aceite de oliva, y Julia se sumó con la gastronomía, de alguna manera hemos refundado lo que hacían nuestros padres.

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Noticias: El legado familiar puede ser una bendición o una condena.

Zuccardi: Los mandatos familiares son terribles si no podés hacer lo que querés, ahí perdés primero la vida y después la empresa o viceversa, pero siempre perdés. No creemos en la trascendencia, la vida de las personas tiene un momento, un lugar y una actividad, no buscar la trascendencia nos ha dado mucha libertad para desarrollarnos.

Noticias: ¿Y cómo llevan el día a día?

Zuccardi: A veces tenemos puntos de vista diferentes pero respetamos todas las miradas. Somos una empresa familiar que opera de la manera más profesional posible, tenemos que tener lo mejor de ambos mundos. No somos caprichosos para tomar decisiones, no me siento el dueño, soy el administrador del patrimonio familiar durante un período de tiempo, recibo algo de mi familia y tengo que dejarle a la generación que viene algo mejor.

Noticias: ¿Se acuerda cuándo decidió incorporarse a la empresa familiar?

Zuccardi: No tuve un momento, nunca me dijeron “vos tenés que hacer esto”. Me dieron libertad absoluta y creo que si hubiera querido hacer otra cosa hubiese tenido el apoyo de mi familia.

Noticias: ¿Y cómo empezó esta historia?

Zuccardi: Al principio iba a la finca a jugar, mi actividad en la viña con mis hermanos era lúdica, después íbamos a laburar para juntar unos pesos para las vacaciones. Hubo dos cosas que me marcaron mucho: una fue la decisión de estudiar agronomía y la otra viajar. Cuando terminé el secundario, decidí estudiar agronomía y no enología. Me crié con mi papá en la finca, ese fue un punto muy importante porque luego entré a la bodega a través del viñedo, eso es lo que nos permite trabajar de la forma en la que lo estamos haciendo, explorar el lugar como lo más importante y saber que tenemos que respetar lo que viene del viñedo.

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Noticias: ¿Y de qué forma impactaron los viajes en su carrera?

Zuccardi: Durante siete años trabajaba con mi familia durante el año y después me iba a hacer la vendimia al hemisferio norte. Trabajé en España, Italia, Francia, Portugal, hacía lo que hubiera que hacer, daba mi trabajo a cambio de tener la oportunidad de probar vinos del mundo, vivir con otros productores y entender filosóficamente cómo ellos ven el vino y el mundo.

Noticias: ¿Cómo eran esos viajes?

Zuccardi: Al principio iba con mi libreta y anotaba todo hasta que me di cuenta de que eso era un error, no quería copiar lo que hacían otros, quería comer, tomar vino y vivir con otros productores. Todo lo aprendido me lo llevaba en la piel. Si copiaba nunca iba a hacer algo importante en la vitivinicultura.

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Noticias: Antes se tomaban 90 litros per cápita de un vino malo y hoy se toman 25 de un vino mucho mejor, ¿se puede soñar con volver a las cantidades de hace 40 años?

Zuccardi: En el mundo cambió el consumo del vino, esos 90 litros no vuelven más, era otra vida, la gente trabajaba a la mañana, almorzaba y se podía tomar un vino porque después se acostaba a dormir la siesta. El ritmo era diferente. Hoy la calidad creció muchísimo pero tenemos que hacer un trabajo de reconquistar consumidores, de hacerles ver que el vino es mucho más que alcohol.

Noticias: Se construyó una idea de que para disfrutar el vino había que saber sobre vino.

Zuccardi: Fue sin mala intención, se generaron algunas barreras para ingresar al vino, hoy se está trabajando en reeducar a través del placer, nuestro trabajo hoy es enganchar a generaciones jóvenes.

Noticias: ¿En qué procesos está hoy Argentina?

Zuccardi: En el vino, el tiempo es fundamental, no solo para hacerlo sino también para contarlo. Vamos por el camino correcto, estamos conociendo nuestros lugares, poniendo el foco en el terroir y no tanto de la variedad, estamos trabajando junto a otros vitivinicultores, no tenemos que competir sino compartir. El desafío de mi generación es profundizar nuestro conocimiento del lugar y dejar que el vino cuente esa historia.

Noticias: ¿Y cómo nos ven afuera?

Zuccardi: Hay que hacer un trabajo muy fuerte en el mercado para contar lo que se hace acá pero es algo que necesita tiempo. Me siento como un pastor que sale a evangelizar, a contar sobre nuestro lugar, cuando lo hago primero cuento sobre los vinos de Argentina, de Mendoza y del Valle de Uco que son tan especiales, cuento por qué la cordillera es la madre que les da la identidad a todos nuestros vinos. Soy un embajador del lugar de donde vengo, ningún productor puede salvarse solo, cuando el nombre de un lugar toma importancia eso se distribuye y vale para todos los que viven allí. El vino genera una distribución única, hace viajar la identidad y la cultura de un lugar.

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Noticias: ¿En qué lugar está parado el vino argentino frente al mundo?

Zuccardi: Muchos tienen la fantasía de que el mundo está esperando el vino argentino, pero después salís y te das cuenta de que las góndolas están llenas de vinos de todos lados, hay que trabajar en valorizar el lugar y después salir a contarlo. Estamos en un momento difícil de la vitivinicultura porque el consumo ha caído y con los vaivenes del país es difícil sostener una política de exportación de largo plazo que creo que es uno de los trabajos que nos debemos los políticos y la industria, uno no puede entrar y salir de los mercados, un mercado se trabaja como un viñedo, todos los días.

Noticias: ¿Cuál es su mejor vino?

Zuccardi: El que está por venir.

Silvina Reusmann

@sreusmann

Fotos: gentileza Zuccardi

por Silvina Reusmann

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