Un episodio insólito sacudió esta semana a la televisión pública de las Islas Baleares y se volvió viral en toda España —y también en Argentina—. Ocurrió durante una emisión en vivo del programa 5 dies, por IB3 Televisión, cuando un invitado rompió por completo el clima del informe con una intervención tan inesperada como obscena.
El lunes 23 de febrero, el ciclo abordaba de manera seria el fenómeno “therian” en Mallorca. En ese contexto, conectaron en directo con un joven que se presentó como Ismael, quien afirmó identificarse como “therian perro” desde hacía tres años. Durante casi toda la entrevista, el intercambio transcurrió con normalidad.
Sin embargo, en los últimos segundos del contacto ocurrió lo impensado. De manera repentina, el entrevistado lanzó un insulto político contra el presidente español, Pedro Sánchez, al grito de: “Perro Sánchez, hijo de puta, dimisión”. Inmediatamente después, realizó un gesto explícito frente a cámara, en una actitud claramente exhibicionista.
La reacción fue inmediata: la señal se cortó de forma abrupta y en el estudio quedaron rostros de desconcierto. “¿Qué acaba de pasar?”, pareció ser la pregunta que flotó en el aire. Minutos más tarde, el fragmento comenzó a circular en redes sociales y se convirtió en uno de los videos más comentados del día.
Con el correr de las horas, surgieron más datos y especulaciones. El acento del protagonista llamó la atención desde el primer momento: la mayoría de los usuarios coincidió en que se trataba de un argentino, aunque algunos sugirieron un posible origen uruguayo. El consenso general, sin embargo, apuntó al Río de la Plata.
También aparecieron versiones que ponen en duda su pertenencia real al mundo therian. En redes lo calificaron como “troll político”, lo tildaron de “ultraderechista” y sugirieron que toda la intervención fue una provocación cuidadosamente planeada.
Paradójicamente, el escándalo le dio a IB3 una visibilidad inédita fuera del archipiélago: gracias al incidente, miles de usuarios en toda España —y en América Latina— descubrieron por primera vez la existencia del canal balear.
Mientras el video sigue acumulando reproducciones, el episodio ya quedó instalado como uno de los bloopers televisivos del año: una mezcla explosiva de provocación política, exhibicionismo y viralización instantánea que dejó a la televisión española en estado de shock.














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