Un bebé mono en Japón ha capturado la atención alrededor del mundo luego de que se difundieran videos de él siendo acosado por otros ejemplares de su especie y rechazado por su propia madre. El caso de Punch, un macaco japonés nacido en el zoológico de Ichikawa, fue foco de un curioso informe del periódico británico The Guardian. La novedad tuvo un giro reciente en las redes cuando los cuidadores del zoológico le regalaran un orangután de peluche tras ser abandonado.
Según lo publicado, sin la guía materna que lo ayudara a integrarse, el pequeño simio ha recurrido al juguete en busca de consuelo. Las primeras grabaciones lo mostraban deambulando solo con el juguete tras ser empujado por otros monos, aferrándose a él con fuerza mientras lo acosaban. Los espectadores se sintieron brevemente aliviados cuando aparecieron videos posteriores de otro mono acicalándolo y consolándolo.

Estos videos subidos a la web han suscitado preguntas sobre por qué los monos abandonan a sus crías. Alison Behie, experta en primatología de la Universidad Nacional Australiana, afirmó que este tipo de abandono es inusual, pero puede ocurrir en ciertas circunstancias, citando la edad, la salud y la inexperiencia como posibles factores.“En el caso de Punch, su madre era madre primeriza, lo que indica inexperiencia}", afirmó..
Los cuidadores del zoológico también sugieren que Punch nació durante una ola de calor, lo que representaría un entorno de alto estrés. En esos entornos donde la supervivencia se ve amenazada, las madres podrían priorizar su propia salud y su futura reproducción en lugar de seguir cuidando a una cría cuya salud podría verse comprometida por esas condiciones ambientales. Tras el abandono de Punch, los cuidadores del zoológico introdujeron al orangután de peluche después de probar alternativas, incluyendo toallas enrolladas de distintos grosores para que se aferrara a ellas.
Las crías de macaco japonés se aferran inmediatamente al cuerpo de su madre tras nacer para fortalecer sus músculos. También les da seguridad aferrarse a algo. Sin embargo, al haber sido abandonado, Punch no tenía a qué agarrarse. El cuidador Kosuke Shikano explicó: “Pensamos que el juguete con forma de mono podría ayudar a Punch a integrarse nuevamente a la tropa más adelante”, y agregó: “El juguete que Punch tiene puede estar sirviendo como una figura de apego, especialmente considerando que tiene seis meses, por lo que probablemente todavía necesita ser amamantado”.

Según Behie, los macacos japoneses tienen estrictas jerarquías matrilineales, donde las familias de mayor rango ejercen su dominio sobre las de menor. Incluso con su madre, Punch probablemente seguiría enfrentándose a esta agresión, afirmó. Sin embargo, la especialista dijo que sin su madre “Punch podría no desarrollar las respuestas subordinadas apropiadas para demostrar que se somete al dominio, lo que podría tener implicaciones permanentes en la forma en que se integra al grupo cuando sea adulto”.
En los últimos días, el zoológico ha experimentado un aumento de visitantes que esperan ver a Punch. En respuesta, las autoridades han reforzado las barreras alrededor del recinto e instan a los visitantes a guardar silencio, evitar el uso de escaleras de mano o trípodes para fotografiar y limitar las visitas prolongadas. Carla Litchfield, psicóloga conservacionista de la Universidad de Adelaida, destacó la inteligencia de los macacos japoneses y, en consecuencia, su popularidad para ser sometidos a experimentos biomédicos y neurocientíficos en Japón.
“Esta historia sobre Punch destaca los impactos de la pérdida de hábitat, el cambio climático, el bienestar de los animales del zoológico y el poder de las redes sociales para conectar a las personas con los animales”, dijo Litchfield y concluyó: “Es de esperar que los millones de "me gusta" y la atención en las redes sociales no agraven el problema del comercio ilegal de monos bebés para el comercio de mascotas exóticas".
















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