Monday 20 de May, 2024

SOCIEDAD | 19-04-2024 15:09

Gil Lavedra reelecto como presidente del Colegio de la Abogacía porteño

Con casi el 50% de los votos, se impuso sobre la lista conformada por Jorge Rizzo. Elección cruzada por la Ley Bases y el DNU 70/23.

Ricardo Gil Lavedra logró una contundente victoria sobre su rival Jorge Rizzo. Varias son las razones propias y ajenas para el resultado, pero una es fundamental: No es lo mismo unir a la abogacía que amontonar gente. Unos catorce mil abogados se congregaron ayer en el Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal para elegir autoridades, con una oferta bastante reducida, por un lado estaba la lista Unidad, que detenta el oficialismo desde hace dos años, por el otro Gente de Derecho, que gobernó el Colegio durante 16 años, y el tercero en discordia, la lista del sindicalista Rubén Ramos, quien pese a salir tercero en esta pelea de gigantes, fue otro gran ganador de la jornada, ya que duplicó el porcentaje de votos respecto de la elección anterior alcanzando el 13 %.

En la previa, la elección parecía más pareja, recordemos que la vez anterior Gil Lavedra compitió contra Rizzo y su “Gente de Derecho” que acumulaba entonces 16 años de oficialismo, y lo venció por escasos 6 puntos, 48 % a 42 %, con un gran armado de distintas agrupaciones que le dio, casi naturalmente el nombre a la lista “Unidad en Defensa de la Abogacía”.

Rizzo, conocedor de estas lides intentó que los ejes de campaña sacudieran los cimientos de Unidad, por un lado se alió con un pequeño grupo que se escindió del oficialismo (a todas luces por el resultado de la elección) ungiendo a Patricia Trotta como candidata a presidente, para instalar que se desarmaba el armado de Gil Lavedra. Lo cierto es que si bien hay muchos espacios integrando la lista Unidad, si nos remontamos a la elección del 2018, los dos grandes grupos que habían enfrentado a Rizzo, Cambio Pluralista y Encuentro de Abogados independientes ya sumaban casi el 50 % de los votos y superaban los 44 puntos que entonces logró Rizzo, pero iban separados, y esos espacios con sus distintas terminales seguían juntos, por lo que era esperable que no haga mella, y sólo sirvió para una gran venta de humo, como sucede en muchas campañas.

Volviendo al armado que enfrentó al actual oficialismo, la candidatura a presidente de una persona ajena la agrupación restó apoyo de los propios militantes de Gente de Derecho que se sintieron menoscabados por esta estrategia, especialmente de quienes se consideraban presidenciables, de los cuales ayer varios brillaron por ausencia.  A su vez, la candidatura de Francisco Onetto hizo que el Peronismo y La Cámpora, aliados de Rizzo desde hace tiempo, se sintieran muy incómodos con la lista, al punto que un reconocido dirigente le pidió a Rizzo que retirara una publicación en redes sociales donde se los veía juntos. La suma del todo de Gente de Derecho en esta elección, dicen que en política uno más uno no es dos, pero la matemática de este armado fue una tremenda resta, que lo llevó a arañar los 36 puntos, en una de sus peores elecciones, sino la peor de todas.

El otro eje de campaña le dio mejor resultado, amparo contra el DNU 70/23 de por medio, intentó ergirse en el único defensor de la profesión, obligando a Gil Lavedra a explicar hasta el cansancio, que no había un caso que se pudiera plantear en nombre de la abogacía respecto de esta medida, máxime cuando rápidamente la CGT había logrado que se declare la inconstitucionalidad del tramo de la “reforma laboral” contenida en el DNU.

Otro capítulo fue la Ley ómnibus, que contemplaba dos afectaciones claras a la profesión con modificaciones en materia de divorcio y sucesiones, que forzaron al presidente del CPACF a desplegar todo su poder de lobby, pero con un resultado incomprobable cuando se cayó el proyecto. Esto tenía a maltraer al oficialismo hasta que se produjeron nuevos sucesos. Por un lado la justicia rechazó en primera instancia y cámara la acción de Rizzo, dándole la razón a Gil Lavedra en cuanto a que no tenían los abogados legitimación para plantear la inconstitucionalidad del DNU.

A su vez, ante la sanción de la ley anti lavado, el Colegio rápidamente planteó un amparo contra la inclusión en el deber de denunciar de los abogados respecto de sus clientes, algo que afecta claramente la garantía constitucional de defensa en juicio y el ejercicio del derecho penal. En criollo, Gil Lavedra lo primereó en ese round, donde si había una afectación muy clara, dejando en evidencia a Rizzo, que ya coqueteaba con Oneto y los libertarios.

Y para rematarla, cuando se conoció el nuevo texto de la “Ley Bases” ya no estaba dentro del articulado ninguna norma que afectara las incumbencias profesionales, un verdadero golazo para Gil Lavedra que pudo demostrar en los papeles, que había cumplido con su deber de defender el ejercicio profesional, de una manera mucho más institucional a la que nos tenía acostumbrados la conducción anterior.

Dicho esto adquiere un gran significado este pasaje del discurso del actual presidente de los abogados: “Hemos tenido un triunfo contundente, la mitad de los matriculados y matriculadas convalidaron el camino que iniciamos ya hace dos años”, señaló. “Esta es una victoria muy clara de los verdaderos defensores de la abogacía, de la excelencia frente a la mediocridad, de la construcción colectiva frente al personalismo o el oportunismo, de la austeridad frente al despilfarro de los Rolex, de la modernización frente al atraso”, subrayó Gil Lavedra, visiblemente emocionado.

“Vamos a seguir por este camino, porque este es el camino que nos enseñaron los abogados y abogadas que quieren un Colegio serio, profesional, moderno, y que defienda las incumbencias profesionales”, aseguró. Finalmente, Gil Lavedra quiso hacer un especial agradecimiento a las agrupaciones de la abogacía que lo acompañaron hace dos años y que ratificaron la continuidad del amplio acuerdo de sectores que lo sostienen.

 

Juan Pablo Godoy Vélez, abogado. 

 

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por Juan Pablo Godoy Vélez

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