SOCIEDAD | 01-08-2020 11:12

Cómo será la "tele-vida" en la pospandemia

Las innovaciones de estos meses que llegaron para quedarse. Home office y comercio electrónico.

Conferencias de trabajo online, videoconsultas médicas, escuela virtual, actividades recreativas por celular y compras vía web. El aislamiento propuso un nuevo escenario de la cotidianidad y, tal como sucedía antes de la pandemia, cuando parecía difícil imaginar una vida en modo remoto, ahora parece extraño retomar una rutina presencial sin adoptar alguno de los cambios que impuso la tecnología. 

La inquietud ya llegó a la agenda estatal, que está tratando una ley de teletrabajo y que planea un regreso a clases que combinará la presencialidad y lo virtual. 

En otros rubros, como gimnasios o terapia, ya no ven tan mal la opción web. La comodidad y la preocupación que quedará en algunos para volver a ámbitos masivos y cerrados hará que lo digital se instale todavía más en las rutinas. 

Furor streaming. No solo las obligaciones que no podían cancelarse adoptaron técnicas para sobrellevar la cuarentena. Rápidamente, y en vista de que la pandemia duraría varios meses, en todas las actividades empezaron a buscar la manera de arreglárselas online. 

El comercio electrónico fue uno de grandes ganadores. Según un informe de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), la venta online creció un 84% y especialistas auguran que la conducta de los consumidores cambió para siempre: buscarán cada vez más compras sin contacto y desde el hogar. 

La actividad física también encontró su veta virtual. Aunque para los gimnasios el cierre fue un gran problema, lograron encontrar una vuelta. Ahora muchos ofrecen aplicaciones para el celular con planes a largo plazo y la idea tuvo una buena respuesta. Muchos prefieren esa opción porque es por streaming: lo hacen cuando quieren, no tienen que moverse de su casa y se ahorran tiempo de viaje. 

“Creo que va a haber sin duda una mayor penetración de actividades hechas remotas y virtualizadas que antes, eso seguro”, señala a NOTICIAS Santiago Bilinkis, tecnólogo y emprendedor. Y toma de ejemplo el caso de la psicología: “Antes de la pandemia la mayoría de los psicoanalistas te hubiera dicho que era imposible hacer terapia de manera remota. Ahora creo que va a haber varios atendiendo de esta forma. También hay que preguntarse qué van a querer hacer los pacientes, porque por ahí van a preferir ahorrarse los 80 minutos que pueden tener de viaje y atenderse por videoconferencia”, agrega. 

Para Tomás Balmaceda, filósofo y periodista especializado en tecnología, esta situación -que no se instauró ahora pero sí se profundizó- llegó para quedarse: “Los ámbitos virtuales demostraron ser eficientes y útiles y seguramente pasada la pandemia pensemos dos veces antes de fijar una reunión de media hora en la otra punta de la ciudad. Esto no significa que lo virtual sea la panacea: en estos días también conocimos sus limitaciones y la fatiga que nos puede traer. Creo que vamos a terminar adoptando nuevas dinámicas en lo vinculado al trabajo y la formación de modos mixtos”. 

En ese sentido, según una encuesta realizada por Apex América para Argentina, Chile y Colombia, el 47% de las empresas sostendrá el teletrabajo. Entre los empleados, también parece haber una buena recepción de esta modalidad. La Red Internacional de Educación para el Trabajo encontró que el 63% de los trabajadores en Argentina quiere seguir con el “home office”, aunque sea algunas veces por semana. 

Sin embargo, aparecieron controversias que hicieron que se incluyan figuras en el proyecto de ley como el “derecho a la desconexión”. “Las plataformas basan su modelo de negocio en entregarte un producto gratuito que capture tanto de tu tiempo y atención como sea posible sin que te des cuenta para poner publicidad y con eso ganar dinero. Eso se acentuó tremendamente porque todas las actividades que antes no requerían del uso de un dispositivo ahora lo requieren”, explica Bilinkis. En esa línea, advierte: “Vamos a necesitar perder la ingenuidad y estar mucho más alertas a lo que las plataformas tratan de hacer con nosotros porque la verdad es que hoy en día es más lo que las plataformas hacen con nosotros que lo que nosotros hacemos con ellas”.

Escuelas. Así como lo digital trajo aspectos positivos, como herramientas para enriquecer las clases y nuevas modalidades de evaluación, mostró conflictos estructurales: las desigualdades de acceso a Internet. En una encuesta realizada por UNICEF encontraron que en Argentina el 18% de los adolescentes no tiene Internet en su casa y el 37% no tiene acceso a una computadora, notebook o tablet. 

Ivana Feldfeber, licenciada en Educación y pedagoga social especializada en entornos virtuales de aprendizaje, señala a NOTICIAS: “En el mundo fuera de la escuela la tecnología atraviesa todo, entonces es ficticio decir 'vamos a trabajar solamente con manuales, afiches y cartulinas'. Es una linda oportunidad para que la escuela se tecnologice un poco. Pero si se plantea un paso más a la virtualidad, que haya un día o dos por semana online, tiene que pensarse y garantizarse que haya inclusión digital”.

Con la profundización de lo virtual que exigieron estos meses, la tecnología se volvió, todavía más, una herramienta central para el día a día. 

 

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Delfina Tremouilleres

Delfina Tremouilleres

Periodista de Información General.

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