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SOCIEDAD | 01-10-2023 08:51

Gran hermano: los traumas después del reality

Los participantes del programa manifiestan sufrir trastornos psicológicos después de participar del show. Un problema que se sucede después de cada nueva edición

El retorno de "Gran Hermano" a la televisión argentina fue un éxito. La vuelta del reality a la pantalla de Telefe demostró que el formato sigue vigente y generando atractivo en los televidentes. Pero ese promedio de 20 puntos de rating que el programa cosechó no solo fue provechoso para el canal, sino también para los participantes. Desde la primera edición, "Gran Hermano" se convirtió en una fábrica de mediáticos que encuentran la posibilidad de hacerse un camino en los medios gracias a la exposición que el programa brinda.

Pero detrás de esta escalera a la fama, que no todos los concursantes consiguen ascender, subyace un grave problema en torno a la salud de los propios “hermanitos”. La constante exposición de su intimidad en la casa, el encierro, la fama repentina al terminar el programa y la presión por mantenerse en el ambiente forman un cóctel explosivo que atenta contra la psiquis de quienes participan del reality.

Tomás Holder, Constanza Romero y Maximiliano Giudici son los concusantes de la última edición que ya están padeciendo los estragos que esta situación puede causar y que ya ha afectado a participantes de ediciones anteriores, en Argentina y también en el resto del mundo.

Agobio. Cuando Marcos Ginocchio apagó la luz y abandonó la casa como ganador del reality, para todos los que habían formado parte del programa comenzó otro desafío. Convertidos en celebrities y requeridos por canales para entrevistas, boliches para presencias y marcas para hacer canjes, los “hermanitos” saborearon la fama y la euforia en torno a ellos. Pero mientras algunos toman con mayor tranquilidad la experiencia del encierro sumada a su repentina fama, para otros se vuelve difícil seguir.

La primera en encender las alarmas fue “Coty” Romero. La correntina se convirtió en una de las preferidas del público e incluso fue una de las primeras confirmadas para el “Bailando” conducido por Marcelo Tinelli. Pero si bien su carrera mediática prosperó, la experiencia del reality hizo mella en ella. "Me cambió mucho la cabeza en todo y me complicó mucho. Me volví mi propia enemiga. Tenía 40 comentarios lindos y uno feo y me centraba en el feo”, reveló en relación a la fama que le dejó el reality y el hate en las redes sociales. Sin embargo, la situación escaló: “Me llegué a cortar, no llegaría a decir ‘intento de suicidio’ pero me llegué a cortar para sentir alivio. Todavía se están curando las heridas. Estoy mal, quiero volver a ser yo y recuperar mi brillo”, confesó en una entrevista.

Tomás Holder, por su parte, reconoció que la fama repentina lo llevo a un “lugar muy oscuro” del cual pudo salir. Pero ahora, también en el “Bailando”, sufre por la exposición desmedida. Antes de uno de sus bailes, debió abandonar el estudio en medio de un ataque de pánico. Salió del estudio a respirar y luego fue asistido por una ambulancia hasta donde se acercó Tinelli para consolarlo. Estaba angustiado y no podía dejar de llorar. El ataque de pánico es algo que ha afectado a varios participantes del reality en ediciones anteriores y el episodio que sufrió Holder se asemeja al que tuvo como protagonista a Pablo Heredia, de la segunda edición del ciclo, quien también había tenido ataques dentro de la casa, lo que le valió el mote de “el loco de Gran Hermano”.

La crisis emocional que enfrentan los “hermanitos” debe ser contenida a tiempo o los riesgos son muchos. Maximiliano Giudici fue ingresado el viernes 22 de septiembre al Hospital Ramos Mejía, víctima de una sobredosis de Clonazepam. Según trascendió, él ingirió todo el blister de pastillas en un intento de suicidio. "La mayoría de los chicos estaban preparados cuando entraron. Yo salí y sentía mucho miedo. Encima, no tenía a nadie que me guíe y me empecé a desesperar. Después, esa desesperación se convirtió en frustración", detalló sobre su estado.

Algo similar atravesó la recordada participante del primer envío de "Gran Hermano", Tamara Paganini, quien afirmó que en su momento más oscuro intentó tirarse a las vías del tren.

Los participantes con menos capacidad psicológica encuentran así en su paso por la casa un show que acaba por potenciar sus problemas. El cóctel de presión, exposición y fama se vuelve en su contra y termina por explotar. Cada nueva edición del reality deja en el camino historias de participantes que sufren las consecuencias y que, además, afirman que no recibieron ningún tipo de contención.

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Marcos Teijeiro

Marcos Teijeiro

Periodista de Información General.

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