Viernes 9 de diciembre, 2022

MUNDO | 09-11-2022 08:51

Donald Trump: las elecciones estadounidenses prueban que su poder mengua

Los candidatos del ex ex presidente ganaron y perdieron por igual, y entre los republicanos surge una nueva figura para pasar la página y mostrar renovación.

Tras el cierre de la votación en Estados Unidos, los resultados de las elecciones legislativas de medio término muestran un escenario bastante más cerrado del que pronosticaban algunas encuestas que vendían una victoria arrolladora para los republicanos y el ex presidente Donald Trump.  

En contraste se da una paridad que frena a la ola roja (color que identifica a los republicanos), y que cercena al ala más dura dentro del partido, derivados de la secta política QAnon que apoyó al ex presidente y estuvo involucrada en la toma del Capitolio en 2020 para evitar la asunción de Joe Biden

Los republicanos apostaban a recuperar el control de la Cámara de Representantes y del Senado, arrinconando a Biden y dejándole allanado el camino a Donald Trump para un retorno a la Casa Blanca (como prometió el lunes en su cierre de campaña en Ohio) en 2024. Sin embargo, los resultados dejarían un empate en el Senado y una leve ventaja para los republicanos en la Cámara Baja que hoy que preside Nancy Pelosi (que perdería esa posición): 219 a 216 a favor de los rojos. 

En estados claves, Trump logró imponer a sus candidatos. Pero otro lote cayó de manera estruendosa. La ex presentadora de Fox News (cadena alineada con el magnate), Kari Lake, perdió por más de 10 puntos en Arizona, y el general retirado Don Bolduc fue superado por el demócrata Maggie Hassan en New Hampshire. 

Un giro centrista en las elecciones estadounidenses que incluso posiciona mejor entre los republicanos al gobernador de la Florida, Ron DeSantis, que fue reelecto al vencer por casi 20 puntos al demócrata Charlie Crist. Una tendencia que ya se había visto en las internas partidarias, donde los extremos habían perdido fuerza. 

El Partido Republicano coqueteó con los QAnon en 2020, cuando varios candidatos vinculados a la Q buscaron un cargo más alto con su respaldo para el entonces presidente Donald Trump. Sin embargo, identificarse con el movimiento se volvió un descrédito. Los demócratas calificaron a los candidatos vinculados a la Q como extremistas. 

Sin embargo, la prédica QAnon se ha colado en el discurso republicano durante la campaña, incluida la creencia de que los “agentes malvados" del estado profundo controlan el gobierno de Joe Biden. Varios candidatos han encontrado formas de aludir a esas teorías y capitalizar seguidores, sin mencionar explícitamente las teorías conspirativas.

“La iconografía y la marca Q han quedado en el camino. La gente realmente ya no se identifica como creyente de QAnon. Pero sus opiniones son masivamente convencionales”, apunta Mike Rothschild, autor del libro “La tormenta sobre nosotros: Como QAnon se convirtió en un culto y teoría conspirativa de todo“.

Esta polarización empujó una carrera electoral sorprendentemente apretada, a pesar de los bajos índices de aprobación del presidente Biden: los demócratas lograron estar empatados con los republicanos como marcaba la encuesta del New York Times: el 41 por ciento de los votantes registrados dijeron que preferían que los demócratas controlaran el Congreso, en comparación con el 40 por ciento que prefería a los republicanos.

Esas encuestas hablan también de una influencia menguante del ex presidente Trump: la mitad de los votantes republicanos están listos para dejar atrás al magnate, y pensar en un nuevo candidato para las presidenciales de 2024. “Es una guerra cultural, los republicanos recogieron algunas de las líneas más conspirativas que vienen con QAnon y las pulieron. Hubo una fusión casi perfecta”, marcó Jared Holt, experto en QAnon y gerente senior de investigación en el Instituto para el Diálogo Estratégico. 

Esa fusión, permite pasar la página dentro del partido y buscar un candidato más joven como DeSantis, que apele a una base mayor de votantes, y que no corra con las acusaciones que pesan sobre Trump, que superó dos impeachments y todavía es investigado por el FBI. 

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Maximiliano Sardi

Maximiliano Sardi

Editor de Internacionales.

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